Vie12142018

Last update10:59:00 AM

Presentación del libro mayoral; de Ramón Edwin Colón Pratts.

  • PDF

Presentación del libro mayoral; de Ramón Edwin Colón Pratts.

Image result for libro mayoral edwin

Una Crónica histórica novelada

Vamos a hablar y explicar algo sobre lo cual se ha debatido mucho. Me refiero a la diferenciación entre lo que es novela y lo que es crónica histórica. La crónica se ajusta en la medida de lo posible, a lo que son datos precisos sobre la base de investigación de documentos, libros, ensayos y entrevistas. La novela, como dice Mario Vargas Llosa en su libro: La Verdad de las Mentiras”, es una recreación, hecha de manera artística, de lo que fabula el autor, lo que investigó transformado para que sea literariamente agradable y creativo, con licencia para decir cosas que no necesariamente ocurrieron como se dicen. ¿Que es Mayoral?, el autor dice al principio de la obra, que esto es la verdad, lo demás es novela. Eso dice el autor, quien la lea tiene derecho a escoger lo que le parece cierto y lo que parece fabula. La novela versa sobre la investigación y el resultado del juicio en el cual se acusó y encontró culpable al Lcdo. Jorge Luis Chaar cacho, de la muerte del Sr. Flores Rivera Pitre.

En la novela como género, son permisibles varios recursos estilísticos y metodológicos. A saber, el dato histórico, el uso del cuento corto introducido en la novela, la reflexión filosófica, el recurso de la poesía insertando poemas en la novela o escribiendo en prosa poética. La intersección de dos o más tiempos en la narración y la intersección de lugares diversos para ilustrar y narrar lo que se quiere. Incluso, la descripción humorística, aunque lo que se describa esté teñido de la más profunda seriedad. Todos estos recursos le dan ritmo, intriga y agilidad a la narración para mantener vivo el interés y la curiosidad del lector. Ejemplo clásico de lo que describo, es la novela del Quijote, que hace uso de cada uno de esos recursos en diferentes momentos. Así también, “El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco, La Ilíada y la Odisea. El Ulises de James, “El Castillo de la Memoria” de Olga Nolla. ”Los Derrotados” de Cesar Andreu Iglesias, “La Hija del caníbal”, de Rosa Montero y” El Hombre que amaba los Perros” de Rolando Padura, para dar algunos ejemplos de los estilos y métodos que describo.

El autor de “mayoral” es un lector profuso y de algún modo ha incorporado a su novela varios de los recursos que aquí describo. Así por ejemplo, vemos que describe el ambiente rural de la época en que se desarrolla y hace negocios el Sr Rivera Pitre. La época estudiantil y el ambiente en la UPR para la década del sesenta y del setenta con sus correspondientes conflictos estudiantiles. La lucha contra el ROTC, la lucha contra el coloniaje y la educación como recurso del mismo. También, la moda de la nueva canción de protesta, que marcó profundamente la generación del sesenta y del setenta. Esa descripción de época, le permite al autor, legitimar a su interlocutor en la narración de la historia, que es el Sr Mayoral, a quien muchos tenían por loco pero era un estudiante brillante de la UPR, al cual circunstancias que conocerán en la novela, lo llevan por rumbos distintos a la materia académica que estudió y lo que pudo haber sido un futuro prolífico para él y su familia.

Se utiliza también el recurso que ha puesto de moda, tanto Umberto Eco como Dan Brown, del manifiesto que estaba extraviado y que al encontrarse, cambia el rumbo de la historia y de la percepción popular que se tenía de hechos notorios. Hechos que no habían sido estudiados ni comunicados a profundidad. El personaje interactúa con la hijas del autor, que pueden ser sus nietas, para extraer través de ellas, recuerdos al Sr. Mayoral, de lo que fue un juicio notorio contra un abogado prominente. Buena parte del libro reseña ese proceso judicial que fue extenso, lleno de sorpresas y queda retratado en esa narración, la tensión que muchos conocemos de las pasiones que se generan en los procesos penales. Conocemos en la narración, crónica histórica, La lidia entre el fiscal de experiencia y la defensa limpia y culta del querido y bien recordado, Lcdo. Yamil Galib, a quien no se menciona por su nombre, sino por sus rasgos étnicos y su habilidad forense. También se menciona con admiración y justicia, la figura culta y diestra en la lidia forense, del Lcdo. Baltasar Quiñones Elías, maestro de muchos de nosotros.

En esta novela queda retratada de manera peculiar, el reflejo de una época, particularmente del ambiente rural y los conflictos de clase entre un hombre de negocios, hábil, aunque poco culto y el profesional, que por pasiones de romances y ambiciones personales, se ve involucrado en complejos procesos judiciales. La obra emerge de la realidad histórica y se entremezcla telúricamente con las percepciones del autor y su familia, que son los convidados de piedra en la narración. De nuevo, la tensión que describí al inicio entre la crónica histórica y la novela como obra de arte y de ficción.

Los lectores serán el jurado de este caso. El autor como un telonero, enfoca su narración a una conclusión personal que quiere que quede sugerida aunque no mostrada directamente. Ese lector, jurado del caso y de los hechos que revive por vía de la novela, queda advertido que la presunción de inocencia y el debido proceso de ley, no abandonan al acusado, ni en la ficción, ni en la realidad de lo que se describe en la novela. Por tanto, queridos lectores, siéntanse en la libertad de afirmar o revocar el juicio del autor de la obra. Puede ser que se confirme el veredicto, puede ser que se revoque, para eso existe el sagrado derecho a la autodeterminación del lector. No les dirijo, ni les afirmo más, siéntanse cómodos, a leer y a ejercer su juicio crítico, están ante una obra que promete buenos y placenteros ratos.

En el local Acuarela en Aguadilla, Puerto Rico

Hoy 28 de septiembre de 2018…

Eduardo Villanueva Muñoz