Dom03262017

Last update01:02:33 PM

Cuento de la Tortuga Fulana, una aventura geométrica.

  • PDF

altEl cuento La Tortuga Fulana, inicia como la mayoría de los cuentos para niños:

Érase una vez una tortuga que viajó desde muy lejos a través de las corrientes marinas de los océanos para llegar a las playas de Puerto Rico. Ella venía cargada de muchos huevos, casi cien, que traía en su barriga. No llegó sola, con ella vinieron otras tortugas, alcanzaron entrar en la playa de Dorado, al norte de la Isla. Vinieron a poner sus huevos, que consistía en abrir un hueco en la arena y depositar sus huevos. A este proceso se les llama desovar. Las tortugas desovan en muchas playas del mundo. En cuarenta días aproximadamente las tortuguitas rompen los huevos y salen corriendo con dirección al mar. Esto lo puedes ver en las páginas del libro de cuento La tortuga Fulana.

La Tortuga Fulana, una tortuga de caparazón muy colorido y adornado de figuras geométricas, se sintió muy cansada luego de poner los huevos, y decidió quedarse unos días más a descansar en la arena, mientras que las otras se fueron de regreso a sus lugares de donde habían venido. Pasado unos días, la tortuga comenzó aburrirse y caminar de un lado al otro, como se puede observar en el libro de cuento de la Tortuga Fulana.

La tortuga, en su continuo caminar se dio cuenta que iba haciendo, con su colita, una marca en la arena. Y decidió que podía jugar a la geometría. Caminó unos tres pies hacia el lado derecho, luego tres pies hacia arriba totalmente vertical, luego tres pies a la izquierda, y por último doblar tres pies hacia abajo y se cerró la figura y se sorprendió de haber dibujado un cuadrado. Esto lo puedes hacer con tu papá, caminando hacia la derecha, hacia arriba, a la izquierda y cerrando la figura hacia abajo, o lo puedes hacer en tu libreta con un lápiz y una regla, o también en papel cuadriculado.

Fulana, la tortuga, continuó construyendo figuras con su cola, hizo un triángulo y otras figuras cerradas. Al final se decidió construir un círculo, no le fue fácil. Hizo varios intentos y salían curvas cerradas, pero no le salía el círculo. Cuando vio una tortuguita dormida en medio de la arena tuvo una idea. Tomó a la tortuguita Libertad, como se llamaba, como el centro, y comenzó a dar una vuelta alrededor de ella, siempre a la misma distancia, y se emocionó cuando pudo ver un circulo, alrededor de la tortuguita, quien quedó encerrada. Al verla así, encerrada, Fulana con unas cuerdas que se llamaban radio la sacó del círculo. Esto también, lo puedes hacer con dos lápices, amarras los dos lápices con una cuerda, fijas uno y con el otro le das vuelta, y se puede construir el círculo. Lo puedes hacer también en suelo, tomas una cuerda la amarras a un punto fijo, y das vueltas con la cuerda conservando la distancia, lo puedes hacer con la ayuda de tu papá, tu mamá o algún hermano.

Ya cansada de hacer tantas figuras geométricas por ese día, Fulana decidió salir a comer y nadar por los fondos marinos de las playas tan hermosas que tiene Puerto Rico. Y colorín colorao, este cuento se ha terminao.

Este libro tiene una bonita historia acerca de las tortugas que te puede gustar y así también te ayudará para entender matemática.