Sáb11182017

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Che Melendes

LA RESTAURASIÓN

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Señores exitistas, señores egresados: Se acabó el tiempo de las protestas. ¿Qé podemos aser aora los pobres seres qe cresimos en su costumbre -cuando el tiempo era para protestar? ¿Sufrir como la segunda jenerasión de románticos durante la Restaurasión?

No qiero desir qe la istoria se repite, diosmelibre, pero una cara es una cara con su narís, sus orejas más o menos grandes, solo dos ojos qe no se sabe como bean, una boca, edsétera; asta en su ausensia, como Monchín del Alma. No ai qe negar tampoco qe ai estrugturas qe se paresen como indibiduos, las piedras de un mismo tipo se reconosen, la carne gisada de la empanada con coditos.

I en una istoria de personas qe buscan todas el bien, la felisidá -aunqe por medio del mal i el desmadrarse-, pueden darse periodos detegtables, prosesos similares, a los qe puede ofreserse un nombre jeneral. Así en la Edamedia el asinamiento siudadano qe auspisiara las pestes, i así el sitio de gerra qe los gringos ponen a los cubanos, como un condón contra la infexión (la solidaridá es la peste para eyos) del futuro inebitable.

O sea, qe sí, qe a lo mejor estamos en un segundo periodo romántico; i al auje de la rebolusión primero, sige un periodo de depresión segundo. ¿Donde está el Metternich qe nos cuajó la kk?

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