Mar11212017

Last update10:49:38 AM

El ombre felís del capitalismo

  • PDF

± Capitalismo es el sistema económico fagtual -istorico sosietario- qe utilisa la industria [los medios] para debengar un ‘bien’ sintáxico [el dinero], acumulándolo en ‘una clase’ de poseedores [‘el poder’]; sometiendo a ‘otra clase’ de trabajadores [balor ‘real’ de la produxión], qe además compra sus propios produgtos [consume]; debolbiendo el ‘dinero’ conqe fuera alqilado para produsirlos -produgto i dinero- al poseedor, de nuebo [sirculasión de capital]./ Faltan los incrementos del capital [reimbersión jeneral], los recursos ideolójicos qe conserban el poder, las reformas políticas, i muchas cosas importantes. Mi edisión de EL CAPITAL, por ejemplo, tiene 769+527+953 pájinas enumeradas; pero los pocos elementos consignados pueden serbirnos para lo qe sige.

+El ombre felís en el programa del capitalismo será el poseedor: el rico, suplido, conegtado pribilejiadamente en el sircuito. Ese ombre realisado en el capitalismo es el identificado, el indibiduo. Desrealisado (para realisasión de aqél) el ombre masa, colegtibo. Lo colegtibo, lo qe sería ‘la espesie’, es degradado en el capitalismo a desrealisasión de ser (sujeto), se objetualisa. Asimilándose este otro ombre al caragter de otra mercansía.

Ante la mercansía (‘bien’ fetichado), el ombre-masa se comporta como produgtor-alqilado i consumidor-comprador: Posisiones ‘sintáxicas’, para el sircuito, no ocupasiones ‘semánticas’— entendamos: balores de cambio, no de uso. El ombre numerario produgtor-consumidor no tiene identidá ni indibidualidá fuera de su funsión en el sintagma (del sistema); es su funsión, intercambiable, sustituible, sobretodo cuantificable. El ombre masibo es una estadística, su existensia se da en una campana probabilística, donde ‘los grados de libertá’ de su axión están preproyegtados en una onda de determinasión.

¿Qé es la libertá entonses en el capitalismo? Abrá qe consultar más de 2249 pájinas para escrutar un tema tan tratado i sobretodo deseado en la relijión, en el teismo, el deismo i el ateismo de oxidente; i también refutado, pero nunca omitido, aun fuera de esos campos. La libertá no podemos ponerla como un ‘tema’ económico, si ocupa una categoría existensial del mismo tamaño qe la bida i el amor. Sería como preguntar qé es la realisasión o la felisidá, aunqe situadas en el capitalismo.

Qedémonos ensegida conqe: (1) el felís-poseedor es el rico —suplido— al control del sircuito; i (2) el ombre realisado es el indibiduo identificado. Abrá otras ‘clases’ (de indibiduos) intermedias, más o menos al control, más o menos ‘espesialisados’ sus indibiduos (numerarios), por lo qe (relatibamente) identificados también; i también ± conegtados pribilejiadamente en el sircuito, como el ‘capitalista’. Pero estas clases intermedias de indibiduos, deberán ser tomadas como ‘tendensia’ capitalística al control, eds. para la realisasión i la felisidá, i no su logro modélico, su telos; al interior del sistema, resulta ebidente.

La libertá capitalística, antes qe cualqier otra considerasión en jerarqía existensial -por lo qe nosotros, los existentes, la tomaremos como primera considerasión lójica-: es para el indibiduo, del indibiduo. O, lo qe significa, qe no refiere ‘el bien’ a la espesie como sujeto colegtibo i trasendental. La libertá capitalista se define como libertá del indibiduo (el espesímen) umano, en su campo bital i sosietario pertinente inmediatamente, o en el tramo de istoria qe se conseda referido a su bien (el del indibiduo considerado).

El paradigma libertario capitalístico (del felís poseedor identificado) es ajeno completamente a la libertá de la espesie umana como una totalidá sujetiba. ¿Será ajeno también a cualqier otra libertá colegtibisatoria -como pudiera ser la de la clase, la familia, cualqier sosiedá-, si tal libertá ‘jeneral’ (limitada) fuera inútil para la realisasión (atómica) de la libertá del ‘felís poseedor identificado indibidual’?

Sin embargo la relatiba libertá jeneral de la clase poseedora misma, i sus clases, estamentos o segtores complementarios, no se detiene ante el sacrifisio de indibiduos al interior de su bloqe -claro, correspondiendo la seleridá de ejecusión con la posisión más baja en la estrugtura-, en benefisio de la coserbasión o aumento de su ‘identidá poseedora realisada’. Lo qe propone fagtualmente -en los echos- un cuestionamiento de su propuesta ideolójica -en los símbolos- del sujeto real: ese indibiduo tal i tal. Pues parese qe el capitalismo sí considera la solidaridá de su propia clase, i asta la solidés de su bloqe de clases solidario, como un reqisito bital para la conserbasión de disfrute de los indibiduos (tal i tal).

Nos encontramos con una paradoja política i ética en la ideolojía de una clase de ombres (istóricos), qe nos remite diregtamente al sustrato de la antropolojía de la espesie umana (natural): Los capitalistas, como umanos de turno, an propuesto una ‘umanidá’ tan elitista como la qe creyeron eliminar con la propuesta de la aristocrasia. La democrasia burgesa resultó también ser una segera particular de una clase de ombres (esto es: una ideolojía), no una apertura radial jeneralisada. I a la larga, el ‘umanismo’ de nuebo fue un clasismo.

Pero qe democratisó, sí, el axeso al Poder. Pues qe antes, con los Señores, se trataba (al menos en su expresión ‘ideolójica’) de un axeso condisionado por una cualidá: el Señor qería ser algien distinto absolutamente del sierbo, eds. Aora con el Siudadano -inmediatamente: el Burgés- se trata (al menos como expresión ‘ideolójica’) de un axeso condisionado por una cantidá: cualqiera (se sujiere) puede enriqeserse.

¿No será entonses el propio ‘telos’ sosial, el Poder, el qe igualará al obsoleto Señor i al resién estrenado Siudadano en su repetisión de sierre? Paresían el Parlamento i la idea de Representasión, las respuestas idóneas para la ‘democrasia’; i emos bisto qe la bieja opaqedá retórica de la sinéqdoqe -el ‘representante’ oculta el representado, i su ‘parlamento’ sustituye la discusión popular- fue un lastre para su fracaso. Así el qerido desplasamiento de una Clase (autoproclamada) cualitatiba por otra Clase (autoproclamada -solo) cuantitatiba, solo cambió un ejecutor (un ejecutibo) por otro. Ejecutantes,-ibos,-ores, ¿de qé? Aí el quid: del Poder.

Resultó más definitorio -definitibo si se qiere-, como debe de ser, el berbo qe el complemento. Ejecutores del poder, ejecutan ambos, Señor i Burgés, la ‘poiesis’ sosial. El ‘aser’ sosietario, como unidá colegtiba, el ‘aserse’ umano en su medio (de existensiasión sosial), entregado a un Sujeto separado pribilejiado -desimos: a un segtor ejecutibo-; traisiona de echo natibamente el carágter interindibidual nesesario, orgánicamente traspersonal, de la tarea. El poder, la potensia, el poder-ser abierto, libre [arriba], del ombre en sosiedá, para expresarse; en prinsipio, no puede ser negado a unos en fabor de otros de sus componentes, a costa de autocastrarse.

La proclama imbariable de cada clase, estamento, segtor, partido, segta, grupo, comité ejecutibos, de expresar la colegtibidá, de ser la bos i el serebro de la grei de qe arranca; parese proponer la berdá de qe, en esos momentos senitales en qe al ombre se abre la posibilidá de su realisasión solidaria, los espesímenes se abren a lo jeneral real i abandonan lo particular probisorio. Lo qe es noseolójicamente complejo, pues como bemos, incluye autoilusiones. Pero abrá qe atender su señal imbariable.

Marx en el 18 BRUMARIO.. estudiaba estas leyes de la sinéqdoqe de la parte por el todo; i Heidegger -elsjuéar-, las de la epifanía del todo por la parte. ¿Qé es una sosiedá propiamente, i cuando se interrumpe su funsionalidá?: pregunta por el sujeto. ¿Qé expresión, grito o signo, señala su ‘unidá’?; pregunta por el berbo.