Leer, leer..

Leí mui rápido en mis primeros años, tenía mucha prisa por conoserlo todo. Correjida esa falta de cultura (qe desespera), empesaré de nuebo en mi segundo sentenario. No condenarme por una culpa doble, la de no aber leído i aber desleído luego, me condena sufisiente con la primera a leer entonses. Si todabía puedo deribar de mí mismo lo derribado en su primera imposisión.

Abitar el lenguaje es duro, incómodo, infelís, insufisiente, estéril para tantas cosas, solitario, sublime. Son lados qe coexisten con su muyidés tibia, su eferensia amigable, su sustitusión (de tanto). Pero el lenguaje también es una cosa entre las cosas, onta en el ontanar de Ontario; un parónimo, una serie decresiente de 7-3-2 cláusulas. Es una postura i una impostura. I él, suyo (sui).

Leer es escribir, porqe el lenguaje es indibisible: El proseso fisíqico de formar un estrugto -construgto estrugtural(-ado: efegtibo)- expresado/persibido en una durasión, misse en mens.

Escribir (siendo eyo también) es primero una forma torpísima de ablar, como leer de escuchar; i así la música de la lengua i oído fracasan su montaje (de nuebo) en la pájina i el ojo.

Oirse, escribirme son también bariasiones de leer i ablarles, en ese único bolumen ondatorio, corpus radius.

Porqe el lenguaje es colegtibo, es ebidente. I aí (en el lenguaje) realiso mi fisicolidá ex-impresiba. Porqe el lenguaje es la jestualidá también, i el sexo, i el amor conqe se ase una alcapurria, i las trancas qe criban separando un tratado de semiótica por un profesorsiyo embidioso i nadie, no solo de todos los qe no tienen axeso a los "estudios superiores" sino asta de un disípulo qe sospecha (berdaderamente) intelijente. El lenguaje es otra forma de la cultura, o por lo menos, si no qeremos diluirnos en lo inespesífico de lo bibo respetando una de las combensiones más jenerales de "lo linguístico", el lenguaje es la cara ex-impresiba de la cultura (corpus radius ex 'misse en' mens sui).

A pero existe la lójica, la retórica i la gramática. Sí, le diría yo, i también la istoria, la filosofía i asta la mística. Existe, como no, el análisis. I existe la memoria. I la correxión de un texto, según su efegtibidá o su beyesa, su apego al dato, su imajinasión. I existe la imajinasión i el dato. I el resto también existe.

Nadie (yo no) está negando nada. Solo afirmo una cosa: qe el lenguaje es algo. Por lo qe el ombre a extruído su palabra también. I no solo aqeyas para análisis u olístico..

La retisensia es una figura retórica en qe usté sujiere una expresión presisamente mediante escamotear su eferensia. Esto es, se niega la existensia "linguística" propia, la impresión reica, para realisar la efegtibidá del lenguaje. Es un caso elegante de lo qe Unamuno yamaría saboreando 'paradoja'; qe serbiría modélicamente para formar lo qe creía mejor conosente: lo extremado.

Cuando por un adjetibo al buelo, mui escojido, mui trabajada su construxión morfolójica, i estropeado su lugar musintáxico, por ejemplo, se aorra desir (eferentemente) presisamente aqeyo qe se sujiere con esas manipulasiones; se incurre en retisensia; no solo los tres puntos canónigos. En el barroco, las incontinensias gramatolójicas susitaban toda la inexpresable nobedá de las trapas santificadas. Las etimolojías forsadas por el Góngora, la brutesa del Gracián, pueden no ser del encanto jeneral qe el plateau SanJuan-Vega (yanuras alcansadas por la riscosa edámedia); pero parieron toda la banguardia (cf.Jen.27).

El escamoteo espesíficamente linguístico apela a los abocados espesíficamente linguísticos, esto es sierto. Porqe la bida, si bien tiene al lenguaje, contiene otras cositas tan jigantes i más (i menos), qe serían sufisientes también para los enamorados del lenguaje si no estubieran enamorados suyos. Es sierto qe parese un elitismo lo barroco.

Pero también podríamos contestarnos qel trabajo linguístico espesífico puede ayudar a la bida ayudando al lenguaje como bibo; ni más ni menos -¡perdónenme la enésima!- qe el trabajo espesífico maderal, aunqe escultura i no carpintería, aunqe ebanistería rorococococó, pero no solamente lo superfluo, ayude a bibir mejor, por ejemplo a aser más justa una escalera, impermeabilisar el piso.

La yuxtaposisión extrema de dos ideas lejanas establese un basío potente, como un correntaso elégtrico, qe exije ser yenado. Es un choq al serebro qe masaja su sirculasión... Cuando asen lenguaje i no el fracaso sui, qiero desir. La paradoja estrugtural proboca un arco, como en el diapasón, qe puede ser la música: solo cuando ambas puntas armonisan aunqe reconditíssimo.

El fracaso de los ebentos linguísticos es una realidá estadística aseleradamente testificada por la desaparisión de los bosqes para papel inútil, i el éxito de su ebentualidá (el proyegto lenguaje) exiguamente demostrado en el espán de cualqier bida.

Pero no son despresiables ninguna de las felisidades de su ocurrensia. I su innesesidá (la del lenguaje, i por lo tanto la de su estudio, su ejersisio i...) se desconose. Lo analise usté de memoria, filosófica, gramática, istórica, lójica, mística, retóricamente; la mente bibe. I alimenta.

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