Deportes Raytru: El crimen en Puerto Rico

Héctor “El Macho” Camacho no merecía morir de la forma en que murió. No importa su pasado. Siempre se ha hablado de problemas con alcohol, mujeres y drogas. Pero ese no es el punto importante aquí, lo importante es que unos criminales le quitaron su vida. No puedo presumir diciendo que soy de la calle, pues no lo soy. Tampoco diré que soy el más santo, pues tampoco lo soy. Pero recuerdo que antes y no hablo de muchos años atrás en la calle había un respeto “un código”. Donde se respetaba a las personas mayores, los niños y las personas que no estaban envueltos en el asunto. Además he escuchado historias de la calle y hasta de ex-presos que cuentan como primero se intentaba hablar para resolver las cosas. De esto no funcionar se peleaba o se la daba una “prendía” pero era a los puños. Podría la cosa estar más caliente y que se utilizaran armas blancas, pero la muerte no era el primer pensamiento. Siempre existió quien tenía un arma y mataba a alguien, pero no era tan común como ahora. No hablaré de estadísticas pues las manipulan y uno no sabe la verdad, lo que si sé es que no es seguro vivir de esta manera.

Al parecer hoy en día todos tienen un arma y no desean llegar a acuerdos. No hay forma de dialogar y arreglar las cosas. Lo vemos a diario debido a las peleas por el control de puntos de droga, los jóvenes se tirotean y se matan unos a otros. Lo vemos porque alguien va caminando tropieza con alguien, por que miraste a una muchacha y resulta que es novia de un maleante. Lo resuelven fácil sacan una pistola te disparan y te matan. El problema es que con el uso de tantas sustancias controladas son como “zombies”, andan “empepaos” y no se acuerdan ni de lo que hacen. Por este abuso de drogas pierden el respeto y no sienten remordimiento ya que olvidan lo que sucede en el mundo real.

Recordemos como aparentemente mataron al joven Stefano Cornelis en Dorado según salió en los periódicos locales los jóvenes pensaron en que ese domingo era “un buen día para cometer un carjacking” así que salieron de casería a buscar una víctima. Lo más irónico es que le disparan porque Stefano no detiene su guagua tras haberlo chocado en varias ocasiones. El joven se dio cuenta de que su vida estaba en peligro y por eso no se detuvo y llamó para alertar lo que le estaba ocurriendo.

Además los criminales matan a los policías, realizando su trabajo. Así que si los policías no nos pueden proteger a la ciudadanía., no deseo ni imaginar lo que viene en el futuro cercano si el crimen no para. Uno de los policías que perdió la vida en cumplimiento del deber fue Abimael Castro cuando un conductor le disparó al ser detenido por una infracción de Tránsito. Luego el policía Francis Crespo, fue tiroteado mientras atendía una querella de un robo en una gasolinera. Lamentablemente esto no para aquí el policía Wilfredo Ramos Nieves fue asesinado mientras realizaba una intervención de drogas. No podemos olvidar como Iván Román Matos otro agente de la policía cae a manos de un ladrón en el estacionamiento de una farmacia Walgreens.

Todo esto es preocupante, pero más aún lo es la muerte a niños, es muy doloroso. A todos los responsables, paren ya el abuso infantil. Paren ya de decir que se cayeron de la cama, si decidiste traerlos al mundo, trátalos con amor. Si no puedes criarlos llévalos a alguna institución, Llévalos al Hogar Cuna San Cristóbal, Casa Cuna, Departamento de la Familia, hay opciones de lugares que se harán cargo de los niños, pero no abusen o maltraten más de ellos POR FAVOR.

Es algo muy alarmante y el gobierno debe de tomar medidas urgentes. A mi entender ya no hay respeto por la vida. Entiendo que este asunto debe tratarse de inmediato con más énfasis que el mismo problema económico en Puerto Rico. Pero reconozco que es un trabajo a largo plazo y no es responsabilidad única del gobierno. Cada persona debe de tomar conciencia y responsabilidad para así trabajar desde la base que es la familia. En las casas hay que reforzar los valores. Luego en las escuelas los maestros deben de darle continuidad al refuerzo de los valores para que se desarrollen mejores seres humanos. Necesitamos unirnos como pueblo y pedirle a Dios que obre sobre nuestro amado pueblo puertorriqueño para juntos salir de esta crisis.