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Petición

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Anda pal’ cara, ya no habrá fuego en el infierno. El Papa lo acaba de anunciar; el infierno no existe literalmente, nos dice Francisco.

De manera que algunos de los que estaban destinados a la caldera número siete, (y se lo merecían sin duda alguna) que es la que más calienta, porque trabaja con aceite oliva, ya no irán al BBQ. “Dios no es juez, es amigo", nos dice el Papa. Estas declaraciones, surgen en el marco del Tercer Concilio Vaticano II, el más importante, posterior al Concilio Vaticano II, que concluyó en 1962. Fíjate, que no le pedimos tanto al Santo padre, tu sabes lo que es bregar con esas calderas, viejas, mohosas, deterioradas, por siglos de cumplir su ingrata misión. Ni aun la más moderna ingeniería, puede hacer algo en corto tiempo con este tostón. La petición es más terrenal, de menor envergadura, magnitud y complejidad. Solo le pedimos, en nombre de todos los dioses, que pare, detenga y erradique, la humillación, el disloque psicológico y el dolor, de los miles de niños y sus familias en el mundo, víctimas de pederastas con sotana. El pedido es a que su gobierno mundial, (El Vaticano), cumpla con sus responsabilidades, como por ejemplo, el acuerdo Con la Comisión del Niño de la ONU de 1990, del cual son signatarios. Es a que cesen de estar moviendo curas de país en país y en ocasiones hasta de continentes, como atestiguan los expedientes; para evadir y burlar la justicia.

El llamado es a que pare la manipulación de la conciencia humana, sobre todo de los más vulnerables, negociando dignidad y justicia, por viles monedas manchadas de desprecio y complicidad. Es a imponer una estructura rigurosa, de supervisión continua y eficiente, donde la acción ágil, justa y firme, sea el faro de guía. Es a hacer las más serias y profesionales selecciones, identificando y excluyendo a los depredadores sexuales, olvidándose del bajón extraordinario que han tenido las vocaciones sacerdotales. Se cuelan los que planifican colarse, por necesidad. La calidad en todos los sentidos deberá ser la norma.

El llamado es a que se cumpla con el contrato social, de la separación de la iglesia y el estado. No entendemos como un testaferro del "cielo" el Lcdo. Frank Torres Viada, esté “chanchullando leguleyamente”, reclamando este principio tan importante, para no dar y esconder información. Esto ocurre con el asombro del secretario de justicia y el rechazo contundente de una mayoría sustancial del pueblo puertorriqueño, en la Diócesis de Arecibo. Esto ocurre, mientras su representante, el nuncio Jude Thaddeus Okolo, muy diplomáticamente, nos dice que la iglesia tiene el deber de colaborar con las autoridades civiles.

La iglesia es una entidad privada que realiza funciones sociales y espirituales, cuando en cumplimiento de una función violan las leyes, cometiendo delitos debidamente tipificados por la autoridad civil, sus miembros están sujetos a la autoridad del estado. La pedofilia es un delito, por tanto tiene que ser atendido por el poder judicial civil. No se trata de reinos de otros mundos, sino del plano terrenal, donde han causado mucho dolor y sufrimiento.

Nos alegran los movimientos positivos y liberalizantes del tercer Concilio Vaticano. Es muy bueno" una iglesia más austera y tolerante", donde quepan "heterosexuales y homosexuales", los "pro vida y los pro elección" incluso los comunistas y los ateos; a lo mejor me apunto, lo que sucede es que el que no puede lo menos no puede lo más. La oferta clientelista es grande y abarcadora, ofrece una "religión moderna y razonable..." Reconoce que todas las religiones son verdaderas, hay para todos los gustos, "A través de actos de amor y caridad el ateo reconoce a Dios como bueno…” Aun va más lejos “Dios está cambiando y evolucionando como somos, porque Dios vive en nosotros y en nuestros corazones”.

Tremendo, pero la confianza se ha perdido, tiene que haber un golpe de timón, en la honestidad y transparencia, para que el pueblo comience a mirarlos. Sus acciones serán lo determinante. Quizás, como dice el Papa, llegue una mujer a dirigir el Vaticano; pero mientras tanto el movimiento se demuestra andando. Comience por los niños abusados del mundo.