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Cómo evitar terminar el año pela'o ni embrolla"o

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Si eres una de esas personas que comenzaron el 2014 preocupados por las deudas y los gastos generados durante la temporada Navideña, no estás solo(a). Esto parece ser el cuento de nunca acabar para muchos, quienes por diferentes razones siempre se ven en la encrucijada económica al terminar o comenzar un nuevo año.

Nunca está de más conocer formas prácticas y fáciles de manejar nuestro dinero, especialmente si esto nos ayuda a crear un fondo y un hábito de ahorro, que no sea difícil de mantener.

Aquí un listado de consejos que les pueden ayudar a no terminar el año pela ‘o ni embrolla ‘o

“El reto de ahorro de las 52 semanas”

Hace poco vi en la internet una tabla que me pareció sumamente práctica y fácil, creo que todo el mundo lo puede hacer y te garantiza casi $1,400 a final del año (ya puedes imaginar los regalitos que podrías comprar con ese dinero sin tener que explotar tus tarjetas ni el bonito de Navidad).

El concepto es bien sencillo:

Ahorrar semanalmente la misma cantidad de dinero equivalente a la semana del año en orden consecutivo. Ejemplo: Ahorrar $1 la primera semana del año, $2 en la segunda, $3 en la tercera, etc. Así sucesivamente hasta llegar a la última semana del año, la número 52 con la cantidad de $52 (esta tabla te ayuda mejor a ilustrar el sistema).

Ahora imagina si lo haces el doble (multiplicar la cantidad por dos), terminarás el año con aproximadamente $2,800. Mejor aún, si fuera posible que lo hicieras junto a tu pareja, ¡la cantidad se duplicará! ¿Qué tal si tus hijos también se unen al plan? Ya tienes una idea de cómo podría ayudarte este plan.

Una alcancía para el menudo –

Yo hago esto todos los días, cuando llego a la casa me saco todo el menudo de los bolsillos y lo pongo en una alcancía. Simplemente olvídate de ese menudo, cuando ya no tengas espacio en tu alcancía (dependiendo de qué tan grande sea), puedes ir al banco a cambiarlo -esta es la forma más costo-efectiva. Si utilizas las máquinas en los centros comerciales de cambio de menudo, sabes que te van a cobrar una fracción del total por hacerte el cambio. Estas máquinas son prácticas, si no deseas pasar el trabajo de enrollar el menudo y hacer la fila en el banco, pero te va a costar un porciento de tus ahorros.

Hacer una lista para ir al supermercado –

Cuando vayas a hacer tu compra, primero haz una lista de lo que necesitas y adhiérete a esta. Así evitarás ir a comprar lo primero que te encuentres en el pasillo y que quizás realmente no necesitas. También es bueno que verifiques los circulares de los supermercados para planificar tus comidas basado en los especiales que tengan, así puedes comprar más económico. Otro consejo es -no ir a hacer compra con hambre- Esto evita también que compres por compulsión.

Crea una cuenta de ahorros

Es práctico y seguro tener tu dinero en el banco, aparte de que te puede ganar intereses también te ayuda a no gastarlo muy rápido o a que se te “desaparezca”. Si es posible, abre una cuenta adicional a la que ya usas para pagar tus gastos y cuentas, así puedes separar una cantidad al mes para depositar o hacer un depósito directo hacia esta cuenta. Siempre es recomendable tener al menos más de mil dólares en ahorros para cualquier emergencia.

Prepara tu propio almuerzo

¿Alguna vez te has puesto a sacar cuentas de cuánto te gastas almorzando fuera durante tu jornada laboral? Supongamos que un almuerzo regular te puede costar aproximadamente $10. Calcula por 5 días laborales por 52 semanas que tiene el año son 260 días. Esto equivale a $10 x 260 = $2,600 que podrías ahorrarte en un año si preparas tu propia comida y la llevas al trabajo. A esto le puedes sumar si también comes el desayuno fuera de la casa, además de ser un ahorro significativo, también estarás comiendo mucho más saludable que en la calle.

Compra en efectivo –

Trata de utilizar las tarjetas de crédito lo menos posible. Es mejor dejarlas en la casa y no salir con ellas cuando vas de compras, así evitarás la tentación de usarlas. Si necesitas comprar algo, asegúrate de tener el dinero para comprarlo. Si no tienes el dinero al momento y realmente lo necesitas comprar, entonces págale a la tarjeta de crédito el saldo de la compra antes de que te genere intereses.

Revitaliza tu closet –

A veces tenemos demasiada ropa y no sabemos qué hacer con ella, pero seguimos comprando más. Puedes invertir un poco de tiempo en reorganizar tu closet, sacar la ropa que verdaderamente no te sirve y crear combinaciones nuevas con las que ya tienes. Sácale el máximo a tu ropa, busca en internet y en revista de modas ideas para vestir y utiliza lo que ya tienes para combinarte. Podrías sorprenderte de lo mucho que puedes combinar un par de piezas de ropa si lo haces inteligentemente.

Vende lo que no uses –

En plataformas como Craigslist o eBay, -puedes vender hasta tu alma-, las posibilidades son infinitas y con un poco de tiempo puedes rebuscar en tu hogar diferentes artículos, ropas, zapatos, juguetes, electrónicos, etc. Que quizás ya no uses, no necesites o simplemente quieras salir de estos. Sácale provecho a la tecnología, toma una buena foto y en minutos puedes crear un “post” en el internet ofreciendo el artículo en venta. Si es posible para ti, también puedes organizar una “venta de garaje” en tu hogar y ofrecer tus artículos al público que te visite. Muchas personas hacen esto periódicamente y se hacen de muy buen dinero.

Aprovecha todo lo que sea GRATIS

Es increíble la cantidad de cosas que se pueden conseguir gratis si las buscamos en los lugares correctos. En Craigslist por ejemplo, hay una sección de “free stuff” donde las personas simplemente ofrecen sin costo algunos diversos artículos, incluso hasta muebles. Lo único que tienes que hacer es recogerlos tú mismo. Verifica si en el área donde vives hay personas ofreciendo cosas de gratis, quizás algo que estás pensando comprar lo puedes conseguir de esta manera.

También es bueno aprovechar los programas de recompensas de los establecimientos (Reward programs), los supermercados, farmacias, etc. Ofrecen de manera gratuita estas tarjetas de recompensa para los clientes. Toma todas las que puedas, así puedes ahorrar algún dinero cuando vayas a hacer tus compras en estos lugares.

Cupones –

Usa los cupones de descuentos y ofertas que aparecen en los circulares de los establecimientos. Esto te ayudará a disminuir, en muchas ocasiones, drásticamente el total de tu compra.

Hay muchísimos otros consejos que te podría brindar para ayudarte a aliviar un poco la carga en el bolsillo, pero tendría que escribir un libro. Quizás en otra columna sigamos compartiendo algunas ideas.

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Una de nuestras lectoras de Facebook, nos compartió algunas de sus sugerencias para esta columna. Gracias a Paula Pérez Picard por su contribución.

“Primeramente tener una ‘alcancía’. Yo sé que es un poco anticuado, pero es una tradición familiar y funciona. Abrir un x-mas club existen instituciones financieras que aún ofrecen ese plan de ahorro. No utilizar las tarjetas de crédito para cualquier tontería; se supone que son para una emergencia. Y si las vas a usar trata de pagar la mitad en efectivo y cargar la otra mitad a la tarjeta. Trata de utilizar menos de la mitad de tu crédito máximo en tus tarjetas y enviar pagos decentes. Algunas tiendas por departamento ofrecen planes de Lay- Away o sea haces tú compra y vas pagando poco a poco y cuando terminas de pagar te entregan tu mercancía; pienso que es una buena opción si no tienes el ‘cash’ o lo necesitas para otras cosas. En conclusión no malgastes tu dinero en trivialidades, ni utilices tus tarjetas como si fueran las de la lavandería. Siempre guarda algo en el saco sea en el banco, en una alcancía o un clavo en tu casa. Y sobre todo utiliza tu crédito inteligentemente”.