Dom08182019

Last update11:01:49 AM

Tenemos derecho al coraje

  • PDF

alt"I hope you die bitch"

Esas son las palabras que, según el testimonio público de la maestra Elimar Chardón Sierra, esta lanzó a la oficina de la Juez Laura Taylor Swain, razón por la cual fue interrogada por el FBI y, posteriormente, arrestada. Desde el viernes pasado, la joven maestra de música está encarcelada en la cárcel federal MDC en Puerto Rico.

La oración puede sonarle "fuerte" a algunas personas pero las palabras de odio (hate speech) están protegidas por la Constitución de Estados Unidos.

¿Es hostigamiento llamar a una funcionaria pública que no ha sido electa ni designada por el pueblo de Puerto Rico y es quien toma decisiones sobre el futuro de ese pueblo? ¿Qué pasa cuando, en un momento de crisis extrema, la ciudadanía no tiene participación en la toma de decisiones? Se quiebra la paz social.

El caso de Elimar Chardón Sierra es el caso de todo Puerto Rico pues nadie en nuestro país tiene poder político, ya que éste reside en una Junta de Control Fiscal nombrada por el gobierno de otro país. La maestra ejerció el único poder que tenemos todos en esta situación de extremo acorralamiento democrático en que nos encontramos: el poder de la protesta y la denuncia. En casos como este, es aún más crítico proteger la libertad de expresión, que es un derecho fundamental. La obligación del Estado es proteger este derecho de forma muy especial, sobre todo cuando es uno de los pocos que le queda al pueblo de Puerto Rico para ejercer colectivamente, después de haber sido usurpado su derecho a la participación política, a la vivienda, a la educación, a la auto-determinación, entre otros.

El arresto de la maestra de música Elimar Chardón Sierra parece más bien otro intento del gobierno federal de intimidar y silenciar la protesta en Puerto Rico mediante la exhibición de otro caso que sirva como "escarmiento" público, especialmente a mujeres jóvenes que luchan.

Mañana miércoles a las 9:00AM será la vista preliminar y de fianza de Elimar Chardón en el tribunal federal en Puerto Rico en Hato Rey. ¡Acude y apoya!

Nuestra responsabilidad ciudadana es proteger la libertad de expresión. Las movilizaciones sociales son lo único que realmente puede confrontar la explotación económica de nuestro país en este momento tan difícil. Las protestas y los manifestantes pueden cambiar el curso de las cosas. Por eso vamos a seguir defendiendo nuestro derecho a disentir. "Derecho que no se defiende, derecho que se pierde".

#AgitaYTransforma #ProtestarNoEsUnDelito