Héctor Cardona, campeón del Olimpismo: in memoriam, 1936-2017

(San Juan, 5:30 p.m.) Héctor Cardona, ex-presidente del Comité Olímpico de Puerto Rico (COPUR) y presidente de la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (ODECABE) falleció ese fin de semana en San Juan. Cardona estuvo ligado al Olimpismo desde el 1966, y fue uno de los más innovadores líderes del movimiento olímpico en el área del Caribe.

Cardona fue clave en digitalizar tanto el COPUR y el ODECABE, lo cual facilitó el trabajo organizativo en las dos organizaciones. También trabajó arduamente para integrar nuevos deportes al Olimpismo. Uno de sus grandes logros fue un programa para incluir y desarrollar jóvenes atletas en la región el Caribe. También fue instrumental en integrar todos los deportes para que hubiese representación tanto de mujeres como hombres.

Cardona un deportista por derecho propio arribó a posiciones de liderato dentro del COPUR en 1970 al ser electo a presidir la Federación de Boxeo de Puerto Rico, puesto que ocupó del 1970 al 1986 cuando fue inesperadamente derrotado por Ángel Maldonado. Fue una derrota sorpresiva ya que Cardona había instituido un ágil programa para el desarrollo para el boxeo aficionado. Pero los que hemos cubierto el COPUR sabemos que muchas veces el chisme y las riñas intersticidas obvian hasta la mejor labor.

Pero por su talento como organizador y sus viejos lazos en el Olimpismo fue nombrado por el entonces presidente Germán Rieckehoff Sampayo como secretario general del COPUR. Rieckehoff Sampayo fue indiscutiblemente un líder con envidiable talento y supo reconocer el mismo talento en Cardona. Fue su mano derecho por más de 11 años. Cardona siempre fue un diplomático que con un trato fino y un carisma que lograba conseguir resultados para todas sus encomiendas. Era un complemento necesario para Rieckehoff Sampayo, un abogado destacado quien tenía un carácter explosivo. Era difícil no llevarse con Héctor.

Presidió el COPUR desde el 1991 hasta 2008. Fue en su labor con la ODECABE
que supo poner sus ideas de avanzada en práctica. En sus años mozos fue catcher en el béisbol amateur, así como boxeador aficionado. Esto último se le ha olvidado a la prensa local, quizás nublada por sus años como aficionado.

Cardona murió de cáncer a los 81 años. A Héctor, mi amigo de décadas, le digo: “hasta luego varón. Cumpliste con Puerto Rico, tu nación. Que se vuelvan a encontrar nuestros espíritus de nuevo”.