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Gigi Fernández

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Image result for gigi fernandez(San Juan, 6:00p.m.) Parece que los medios, de nuevo, han fijado su mirada en la ex-tenista profesional puertorriqueña Gigi Fernández. Razón: su nueva encomienda como activista política a favor de que Puerto Rico sea un estado norteamericano.

Al final de la semana pasada Fernández, dicen que acompañada de Zoraida Fonalledas, una líder del Partido Republicano en Puerto Rico, hizo los trámites para conseguir una tarjeta electoral, que le autorizaría a votar en las elecciones de la Isla. Esto ha creado un mini escándalo porque la tenista vive en la Florida desde hace 25 años. Ella misma ha admitido que no había pisado tierra boricua en año y medio. Umm.

No sé si alguien haga el esfuerzo de impugnar su inscripción, pero eso verdaderamente no me preocupa.

Fernández, quien se dedica a entrenar tanto a adultos como niños en la Florida en el deporte que la llevó a la gloria, ha dicho que mudarse a la Isla es un paso adelante en su rol como activista por la estadidad. Recientemente, Fernández fue incorporada a la llamada Comisión de Igualdad por la gobernadora Wanda Vázquez Garced. Ni se con que se come eso, pero presuntamente es un grupo que aboga por la estadidad de Puerto Rico en Washington, D.C., especialmente ante foros políticos. Fernández parece que reemplaza en la supuesta comisión al gran ex-catcher de las Grandes Ligas. Iban “Pudge” Rodríguez, quien estoy seguro que nunca supo en lo que se estaba metiendo.

Hay un paralelismo entre estos dos atletas: ambos pertenecen al salón de la fama de sus respectivos deportes. Fernández, jugando dobles, gano 17 títulos Grand Slam de tennis, los eventos más importantes del tenis profesional (piense en Wimbledon). Como jugadora en dobles capturó dos medallas de oro en dos olimpiadas distintas, las de 1992 en Barcelona y las de Atlanta en 1996. Lo hizo jugando por los Estados Unidos, que parece ser la razón principalisima de la antipatía hacia ella de parte de la prensa deportiva de Puerto Rico.

El pueblo a veces no recuerda que antes de competir en Barcelona, Fernández ganó seis medallas para Puerto Rico en eventos centro y panamericanos. Representó también a Puerto Rico en las Olimpiadas de Los Ángeles de 1984.

Más ningún puertorriqueño ha ganado dos medallas de oro en Olimpiadas. Cuando Mónica Puig capturó una presea de oro en sencillos las pasadas Olimpiadas, la Isla entera se llenó de júbilo (a mi hasta me salió una lagrima). A la pobre Puig no le ha ido tan bien como se esperaba desde entonces, pero yo como muchos puertorriqueños sigo su carrera profesional de cerca.

Nadie que yo me acuerde se llenó de júbilo en Puerto Rico ante las dos medallas de oro olímpicas que ganó Fernández. Su gran pecado, a juzgar por la antipatía de la prensa deportiva de la Isla hacia ella, es que en esas Olimpiadas representó a los Estados Unidos, decisión que hizo porque no encontraba tenista de calidad olímpica que la acompañase en dobles. Ella también formó parte de las delegaciones estadounidenses en la Copa Federación, la versión femenina de la Copa Davis.

No es la única boricua que ha representado a los Estados Unidos con éxito. José “Chegui” Torres, quien luego se convertiría en el tercer campeón mundial boricua en el boxeo profesional, gano una medalla de plata en las Olimpiadas de 1956, celebradas en Melbourne cuando era miembro de las Fuerzas Armadas de EEUU. Aunque no tiene a su haber una medalla olímpica, el nadador Jesse Vassallo tuvo éxito en eventos internacionales compitiendo por EEUU. Representó a los Estados Unidos en los Juegos Panamericanos de 1979 que se celebraron en Puerto Rico.

A estos dos atletas se les recuerda con cariño aquí en la Isla, pero Fernández es vilipendiada en la tierra que la vio nacer. Una vez escuché a un periodista deportivo muy conocido y muy amigo mío, decir por la radio que la tenista era “una norteamericana que había nacido en Puerto Rico”. Tampoco así. No hay que llegar tan lejos. Pero el comentario demuestra la antipatía, casi odio visceral, que parece tener la prensa local a esta tenista.

Yo cubrí gran parte de su carrera tanto como amateur como profesional. Y es que Gigi no era fácil entrevistarla, especialmente en sus comienzos como profesional, lo que dio paso a que la tildasen de “blanquita parejera”.

Una vez visitó con una amiga uno de los periódicos en que yo trabajada; bajando las escaleras de retirada la oí decir a su amiga que la prensa deportiva en Puerto Rico era muy ignorante.

De manera que el desprecio llegó a ser mutuo, o quizás siempre lo fue. Se sentía en estos años muy incómoda con la prensa. Me rio todavía cuando Gigi llevaba poco tiempo el profesionalismo, y la revista Tennis saco un artículo sobre ella, que entre otras cosas explicaba como su juego había mejorado con un nuevo patrón de entrenamiento y una nueva dieta. Ya tenía planeado sentarme con ella para hablar de su carrera. Cuando la hice, las cosas no marcharon muy bien. Visiblemente se molestó cuando le mencioné el artículo del magazine. Cuando mencione la palabra dieta su cara se transformó. El rictus en su rostro era digno de estudio. Temblorosamente, me grito!que!! Tu me estás diciendo que yo estoy gorda!!??

El resto de la entrevista fue muy difícil. Fue una de varías veces que hablé con ella a través de la década de los ochenta. Suavizó su actitud con la prensa mientras fue madurando. Y eso es lo que le trató de explicar a la gente. Su actitud de entonces se trataba de que era muy joven cuando saltó al profesionalismo. Eso para mi es todo.

En cuanto a su nuevo desempeño como activista política, si eso es lo que ella quiere, que se va a hacer? Y esto se lo dice un independentista que piensa que la estadidad es indeseable e imposible.

La semana pasada estuvo de media tour, apareciendo en varios programas radiales y televisivos. Han salido sendas entrevistas con ella en la prensa escrita.

En cuanto a sus presentaciones bajo la bandera de EEUU, todo lo que tengo que decir es que eso no me sulfura. Hubiera preferido que esas medallas las hubiese ganado bajo la bandera de Puerto Rico, pero hay que reconocer que ha sido una de las atletas más destacadas en la historia del deporte en Puerto Rico, y para mi es eso lo que vale.