Trump usted se equivoca: no hay deportes [y no debe haber por ahora]

alt(San Juan, 10:00 a.m.) !Ay, Trump, Trump, Trump! El galán que tiene a su cargo el destino de los Estados Unidos, insiste que se resuma pronto la acción deportiva, a pesar en que prácticamente todos las ligas profesionales en ese país han impuesto un detente frente a la pandemia del Coronavirus.

Reportan medios norteamericanos que el Presidente ha estado llamando a los directivos de las ligas profesionales urgiéndolos a resumir la acción deportiva tan pronto sea posible. Las reacciones a las llamadas de Trump han sido tibias.

Ayer, el Presidente dijo que ya se ve la luz al final del túnel, y que cuando los peligros de contagiarse lleguen a su “normalidad” “todos” nos llenaremos de satisfacción y alegría por el esfuerzo contra el Coronavirus. Hay toques de queda en prácticamente toda la nación, pero Trump insiste en el optimismo. Después de su conferencia de prensa, vocales de la salud, incluyendo Anthony Fauzzi, su principal asesor de Salud, reportan que Trump “se tiro de pecho” al hacer estas declaraciones. Fauzzi negó tal optimismo, expresando que el virus no va a estar bajo control pronto. Lo que es más, se espera que la semana que viene, el mundo verán un alza vertiginosa en los casos de Coronavirus.

Tal confianza de Trump no responde a la realidad. El Presidente, se puede decir, por demasiado tiempo negó la seriedad del virus, rehusando darle importancia al cómo él llama “el virus chino” que se ha convertido en una pandemia. El virus comenzó a dar señas en una ciudad en la China, aunque realmente no se sabe con certeza cómo tomo vida.

Lo que es más, aunque muchos de los contagiados que han sido hospitalizados se recuperan, este virus puede matar. En EEUU han muerto más de mil personas por condiciones respiratorios relacionadas al virus.

EEUU tiene la tasa mundial de contagio más grande del mundo. La verdad es que demasiados primeros mandatarios, sea de los Estado Unidos o de otras naciones, han arrastrado los pies en cuanto a tomar medidas para detener la ola de contagios. Como ejemplo craso tenemos al irresponsable gobernador del estado de la Florida, Ron de Santis, quien solamente la pasada semana impuso medidas para detener el contagio.

Por otra parte, el presidente de México, Manuel López Obrador hasta hace poco estaba urgiendo que los mexicanos actuasen como si nada estuviese pasando. La preocupación de López Obrador es que la economía de su país se afectase. Llegó hasta el punto de decir públicamente que los mexicanos debieran seguir yendo a los restaurantes.

En Puerto Rico, el exsecretario de Salud Rafael Rodríguez dijo que Puerto Rico no tendría problemas con el contagio ya que no había vuelos directos de la China a San Juan. Rodríguez, es un neurocirujano prominente, pero desde que lo nombraron secretario de Salud no ha manifestado su inteligencia.

Mientras tanto para Trump lo importante es que los fans regresen a los parques o canchas. Suave, Donald, suave.