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Repensando la universidad como un bien público del País

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) La caja de caudales del país se va vaciando. Puerto Rico se parece a un auto sin frenos. Lo peor de todo es que el auto se ha encontrado con unos mecánicos que saben de todo menos de frenos. Mientras el pueblo no se decida a buscar un buen mecánico o un buen centro de frenos iremos cuesta abajo.

Un buen taller mecánico pondría el auto en forma con eficiencia y a un costo módico para que el cliente regrese. Sin embargo, continuamos eligiendo mecánicos fatulos que solo les interesa mantener el auto fallando mientras se llenan sus bolsillos. Los fanáticos se dejan manipular por anuncios engañosos, mentiras a tutiplén y reparaciones costosas e ineficientes.

Pero, ¿Cómo arreglamos el auto? Podemos comenzar haciendo buen uso de los recursos. Un ejemplo es el uso combustibles fósiles para producir energía eléctrica y el despilfarro de agua. Es hora de que usemos energía renovable. Estamos en un país tropical, iluminados por un sol radiante, rodeados por un mar bravío y contamos con vientos. Seamos realistas. Los costos prohibitivos de la energía que producen el petróleo y el gas no se comparan con los de la energía renovable cuyos elementos básicos son gratuitos. Además los altos costos evitan el crecimiento económico. Muchos negocios no pueden pagar sus facturas, mientras que se limita el establecimiento de nuevas industrias. También existe una gran pérdida de agua. Hay que mejorar el uso del preciado líquido y no penalizar al consumidor por el descuido de la agencia. Con solo abaratar y manejar correctamente ambos recursos incentivamos el crecimiento de nuevas industrias.

Por otro lado, la Universidad de Puerto Rico (UPR) es una cantera de talento que no se está empleando a cabalidad. Es un secreto a voces que las universidades son las mejores fábricas de talentos de un país. La UPR cuenta con excelentes profesores y estudiantes comprometidos con deseos ávidos por aprender y ayudar al país. Esto ha sido demostrado hasta la saciedad. ¿Por qué no hemos usado sus recursos? ¿Por qué es más fácil traer recursos externos en vez de usar los que poseemos? El país cuenta con excelentes profesionales con mayor capacidad que consultores externos porque conocen la problemática local.

El siglo XXI es el de las alianzas. Debemos aprender de otras naciones que han logrado maximizar los talentos. Un excelente ejemplo lo es Chile, que se convirtió en un exportador de técnicos en todas las ramas a nivel mundial, ayudando a incrementar la entrada de divisas al país. La UPR debe establecer alianzas con otras agencias públicas y privadas, así como con universidades, para poner sus recursos a la disposición del país. La UPR cuenta con excelentes científicos, administradores, politólogos, historiadores, analistas, economistas…artistas plásticos, teatreros, músicos y un coro con voces de ángeles. La Universidad tiene que dar servicio al pueblo, pero con su mayor caudal que es el conocimiento.

Ejemplo de posibles alianzas surgen en el área de la cultura. Una tarea simple es organizar giras culturales por el país donde, a un costo menor, los estudiantes y profesores de teatro, artes plásticas y música de la UPR ofrezcan sus espectáculos a gobiernos municipales y centros culturales. Asimismo el Jardín Botánico debe maximizar sus recursos, cobrando una cuota mínima y haciendo uso adecuado de sus facilidades para actividades socioculturales a precios competitivos.

Otra forma de alivianar la crisis económica de la UPR son los donativos de sus exalumnos. En vez de gritar a los cuatro vientos que somos la UPI, los exalumnos podrían donar un mínimo de $10.00 mensuales a la primera casa educativa del país. La UPR ha graduado miles de alumnos si los multiplicamos por diez estaremos ingresando a las arcas universitarios varios cientos de miles de dólares mensualmente. Eso sí es invertir en el futuro de la Patria. La Asociación de Exalumnos tiene que ponerse para su número e iniciar una campaña de recaudación de fondos. Es un deber con nuestra Alma Mater.

Es bueno recordar la historia, para beneficio de los neófitos. La “Casa de Estudios”, como la llamó don Jaime Benítez, es el sistema universitario más grande de Puerto Rico, y cuenta con once recintos alrededor de la isla con una matrícula de más de 64.740 estudiantes. Fue fundada en 1903. Se estableció en la ciudad de Fajardo como la Escuela Normal Insular, con el propósito de preparar y adiestrar maestros para servir en el sistema de instrucción pública. La Normal fue establecida por ley al año próximo de ocurrir el cambio de soberanía (de España a Estados Unidos). Por iniciativa del Dr. Martin G. Brumbaugh, el primer Comisionados de Instrucción Pública bajo la hegemonía estadounidense, la Normal fue trasladada a Río Piedras y convertida en universidad en 1903.

En 1908, el gobierno estadounidense autoriza la asignación de recursos económicos a la UPR como parte de la ley Morill-Nelson, convirtiendo a la universidad en una institución por concesión de tierras (land-grant university, como se le conoce en inglés). Con estos nuevos fondos se funda en 1911 el Colegio de Agricultura en Mayagüez. Un año más tarde, se le llama el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas (CAAM) y hoy se conoce como Recinto Universitario de Mayagüez.

Entre 1962 y 1967 se establece la Administración de Colegios Regionales, fundándose los colegios de Arecibo, Cayey y Humacao.

La universidad fue reestructurada para asegurar su autonomía en 1966 bajo la Ley de la Universidad. Esta ley trae los siguientes cambios importantes:

Decreta completa autonomía a la Escuela de Medicina convirtiéndola en el Recinto de Ciencias Médicas.

Otorga completa autonomía a los recintos de Río Piedras y de Mayagüez. A éste se le conoce como el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), nombre que todavía conserva. Díaz González define autonomía como “la capacidad que poseen algunos cuerpos dentro del estado, de autogobernarse llegando a estatuir leyes propias”

Dotó a la Universidad de una junta de gobierno a la que denominó Consejo de Educación Superior.

En el 1969, el colegio regional de Cayey pasa oficialmente a ser autónomo. También en ese año se fundó el Colegio Regional de Ponce. El de Bayamón se establece en 1970; Aguadilla en 1972; 1973 Carolina y en 1978 el de Utuado, conocido como el de la Montaña. En 1992, Aguadilla adquiere su autonomía y Bayamón en 1998. Con la llegada del siglo XXI todos los recintos de la universidad obtienen su autonomía.

El cuerpo gobernantes actual de la UPR o Junta de Sindicas se establece en 1993. Anteriormente la UPR era regida por el Consejo de Educación Superior, pero la Ley Número 17, dividió las funciones de este cuerpo, separando el gobierno de la universidad y la acreditación de las instituciones púlicas y privadas de educación superior.

La UPR ha logrado descollar a nivel internacional. En el 2010 ocupó la posición 34 en el Ranking Iberoamericano que evaluó 607 instituciones universitarias en Iberoamérica. La institución ocupo el decimoquinto lugar en investigaciones científicas entre 489 universidades.

La crisis económica y los vaivenes políticos del país han lacerado la universidad localmente e internacionalmente. El requisito de la Junta de Supervisión Fiscal federal exige que se recorten $300 millones del presupuesto universitario, asestando un duro golpe a la institución.

La UPR saldrá adelante, como lo hará Puerto Rico. Somos un pueblo rebelde, que con el Ay bendito y el Ujum, cercenamos obstáculos y cabezas para después preguntar, ¿Qué dijiste?

Apostamos al país y a su gente. Reescribiremos la historia nacional.