Mar06272017

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Casals, tan solo Casals: majestuoso concierto para piano, violín y violonchelo

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) En lo que ha sido tal vez la noche más majestuosa del Festival Casals, los virtuosos Emilio Colón (violonchelo; Puerto Rico), Gabriela Martinez (piano, Venezuela) y Corey Cerovsek (violín, Canadá), se presentaron en la noche de ayer ante casa llena en la Sala Sinfónica del Centro de Bellas Artes de Santurce. La Sala Sinfónica, un majestuoso auditorio construido exclusivamente para el deleite de la música clásica, lleva por nombre al propio maestro de la noche y ocasión, Sala Pablo Casals.

Como parte de las actividades del Festival Casals, la noche de ayer se concentró en proveer un espacio único para la música de cámara de tríos, e incluyó un “set”, como aludiera el maestro Colón, de música de duetos para piano y violonchelo. Inspirado por la interpretación y ejecución del laureado maestro violonchelista boricua Colón, junto a la laureada y no menos virtuosa maestra venezolana Martínez, ambos interpretaron en la segunda mitad del concierto tres piezas, dos de ellas históricamente inéditas del maestro Pablo Casals.

La pieza Pastoral del maestro Casals, compuesta por éste a los 17 años en el 1893, es simplemente sublime. Pero igual de sublime fue la interpretación que hiciera el maestro Colón de la misma, luego de ofrecerle al público una tierna y dulce explicación de dicha pieza musical, y el porqué de su selección para el concierto de anoche. De otra parte, la pieza Poéme también compuesta por el maestro Casals en el 1917, fue interpretada por Martínez y Colón de forma majestuosa y sobre todo con mucha elegancia escénica. Este set cerró con una ejecución de la pieza Requiebros, del maestro Gaspar Cassadó, quien fue pupilo y amigo del maestro Casals, desde que sus padres le llevaron a tomar clases con el maestro, cuando apenas el pupilo tenía 9 años. La amistad duró toda la vida, y Requiebros, dedicada al maestro Casals, es una de sus piezas más conocidas.

La primera parte del concierto abrió con una interpretación de la pieza para trio en si bemol de Beethoven. Pese a que la misma fue ejecutada de forma magistral, la misma deslumbró menos que la pieza final del concierto, también para trio.

En la segunda parte del concierto, luego del “set” de música para dueto, el trio volvió a tomar control e interpretaron música de Antonín Dvorák. La pieza de Dvorák para trio con piano en mi menor, Op. 90, fue el homenaje más hermoso con el cual se pudo haber cerrado la noche. La pieza permitió conocer la virtuosidad de Cosey Cerovsek quien es simplemente un genio. A los 15 años había terminado un bachillerato en música y matemáticas; a los 16 dos maestrías en ambas disciplinas; y a los 18 obtuvo su doctorado. Un genio de las matemáticas y de la música, donde a nivel global es uno de los violinistas más talentoso, galardonado y reconocido.

En fin, que la noche de ayer, en homenaje a Pablo Casals, Gaspar Cassadó, Ludwig Van Beethoven y Antonín Dvorák, pasará como la noche más hermosa había en el Festival Casals 2017.