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Ada Vázquez Serrano, gestora cultural, luchadora y líder comunitaria

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) El sistema educativo de Puerto Rico cuenta con excelentes profesionales comprometidos con el bienestar de los estudiantes y con la transformación de las comunidades. La historia, el compromiso y dedicación de estos educadores pasa desapercibida en medio de una sociedad inmersa en sus problemas y sumida en sus pesares. Una de esas heroínas es la profesora Ada Vázquez Serrano, directora de la Escuela Superior Adela Brenes en Guayama.

La escuela que dirige Vázquez Serrano fue una vez considerada tierra de nadie. Los señores del crimen se habían apoderado del plantel escolar y el pavor señoreaba por doquier. El trasiego y la venta de drogas se llevaban a cabo a plena luz del día. Vázquez, una mujer hermosa con un carácter férreo y ferviente creyente en la labor magisterial, reconquistó la escuela para los estudiantes y la comunidad.

Pero antes de profundizar en la historia de éxito de esta guerrera educativa, conozcamos sus raíces. Ada Liz nació en Guayama. Es hija única de Ana Delia Serrano, natural de Camuy y de José Alberto Vázquez de Santurce. La profesora es “soltera con dos hermosos hijos Franklin Joel y Jean Paul”.

Estudió en el sistema escolar público. Es graduada de la escuela Superior Rafael López Landrón con altos honores. Obtuvo su licenciatura en Ciencias Naturales Generales y grados conducentes a certificado de Maestra de Matemáticas nivel secundario de la Universidad de Puerto Rico en Cayey. Luego estudió su Maestría en Educación con concentración en Administración Educativa de la Universidad del Turabo y en la actualidad está en el proceso de tesis para obtener su doctorado en la misma institución.

“Decidí ser educadora porque creo en la transformación. Todos los seres humanos nacemos con inteligencia y cuando tenemos el privilegio de recibir refuerzos positivos que nos guían al desarrollo pleno de la personalidad nos convertimos en seres humanos dignos de emular”.

La educadora destaca que fueron su madre y abuela quienes le enseñaron “los valores que hoy me distinguen”.

A pedidos de El Post Antillano la profesora nos resume su vida profesional:

“En el año 1999 inicié como Auxiliar Administrativo I llevando a cabo el proceso de compras en la escuela Luis A. Rivera de Guayama en donde estudié mis grados de nivel intermedio. Fue muy interesante ser compañera de aquellas maestras con quienes compartí vivencias como estudiante que dejaron huellas”.

“En el año 2000 recibo la profesora Delma Santiago directora de la escuela me brinda sus consejos llenándome de inspiración para ser maestra y luego directora escolar. Delma me dijo “Ada te voy a recomendar para que seas maestra y continúes estudios de maestría y luego seas directora” esas palabras de confianza y de inspiración me llevaron a matricularme en la Universidad del Turabo para comenzar la maestría y también a aceptar un puesto de maestra de Movimiento corporal en la escuela Antonio Luchetti de Guayama”.

“En el año 2001 regreso a la escuela Luis A. Rivera como maestra de Matemáticas del programa de Título I”.

“En el año 2003 acepté un puesto de maestra de Matemáticas secundarias para ofrecer séptimo grado en la escuela Francisco A. García Boyrié de Guayama. En el año 2004 continuaba de maestra de grado undécimo y mis compañeros me seleccionan presidenta del consejo escolar. En horario de 3:00 a 5:00 de la tarde ofrecía de forma voluntaria clases de baile los lunes y los miércoles. Continúe como maestra en la misma escuela hasta el año 2006. En agosto de 2006 acepto un puesto de maestra de Matemáticas en la escuela Genaro Cautiño con el fin de obtener una permanencia. En octubre de ese mismo año habiendo comenzado mi nivel académico doctoral participo de una entrevista de director escolar categoría III para la escuela Adela Brenes Texidor, de esa entrevista salgo satisfecha, pero con la idea de no ser seleccionada por tener solo 32 años y la única de los once participantes que no contaba con experiencia para el puesto”.

“Para mi satisfacción personal y profesional recibo la llamada de haber sido seleccionada. Decisión que me llevó a realizar consultas con mi familia, amigos y el Dr. Rafael Cartagena quien era mi profesor del curso de Ética, la consulta por recibir la noticia de aceptar el reto de poder dirigir la escuela catalogada como la de mayores incidentes de violencia del área sur de Puerto Rico. El 26 de octubre de 2006 comenzó el mayor reto de mi vida. Llegar a un plantel escolar en donde no existía estructura organizacional, diariamente se trabajaban no menos de 10 incidentes violentos, la policía estatal había asignado dos guardias para los alrededores por las ventas de sustancias que se llevaban a cabo, adentro del plantel trabajaban dos guardias de la compañía Génesis y no daban abasto. Los cortes de clases, las peleas, la droga, las faltas de respeto constante al personal escolar, los padres que entraban sin ningún control a faltar al respeto de los maestros, la escuela no era respetada por nadie en la comunidad”.

“El proceso de observación fue intenso, el crear credibilidad, compromiso y respeto en el personal fue tarea de mucha dedicación. Salí a buscar ayuda creando alianzas con el Departamento de corrección y la policía estatal con el fin de trabajar prevención de drogas, armas y alcohol. Alianza con AMSSCA para referir los casos de jóvenes inmersos en las drogas y el alcohol. Alianza con la Universidad Carlos Albizu para crear un proyecto de Resiliencia con el fin de ayudar al personal y a un grupo de jóvenes”.

“El proceso de transformación de un plantel escolar despreciado, violento, marcado por la necesidad económica y el rechazo social, fue convirtiéndose en un despliegue de talentos y habilidades”.

“La escuela que ofrece los grados de séptimo a cuarto año más un grupo de Educación Especial en salón contenido se fue convirtiendo en un plantel de la comunidad. Se identificaron estudiantes que practicaban deportes, bailaban, cantaban, participaban de obras de Teatro, talentos múltiples que necesitaban únicamente enfoque, refuerzo y dedicación. Se escribió al Instituto de cultura, al Departamento de Educación y al Departamento de Recreación y Deportes en el año 2009, expresando el interés en crear un proyecto para dedicar a Artes y Deportes, ese año no tuvimos respuestas alentadoras. En el año 2011 el Secretario de Educación Edward Moreno y el Secretario de Recreación Henry Newman nos dan la oportunidad de participar del proyecto de Escuela de Artes y Deportes siendo la primera que inauguró las especialidades. Se ofrecían los cursos académicos en horario de 7:30 am a 2:30 pm y a las 2:30 pm todos los estudiantes tenían que pertenecer a una especialidad y hasta dos. Se ofrecían Atletismo pista y atletismo campo, Balompié, Baloncesto, Banda, Béisbol, Coro, Judo, Tae Kwon do, Tenis de mesa, pintura, Teatro, Volibol, Tecnología, Repostería, Robótica, Baile moderno, Baile tradicional, Escultura y Softball. Dirigir el proyecto nos dio la oportunidad de sacar de las calles a los estudiantes porque una de las cosas que identifiqué fue que por mucho esfuerzo que lleváramos a cabo en periodo académico al momento de regresar a los ambientes difíciles en donde se desarrollaban al regreso el esfuerzo parecía en vano. Descubrimos talentos incalculables, los estudiantes expandieron sus horizontes conociendo a otros jóvenes que bajo las mismas condiciones de vida que ellos, pero habían decidido esforzarse y dedicarse al Éxito que se convertían en deportistas reconocidos mundialmente. Les cambió la vida saber que no importa tus condiciones de vida, cuando te propones caminar al Éxito lo logras por ti mismo”.

Para la exitosa educadora el papel del educador es y será el mismo en la sociedad.

“El rol del maestro en la sociedad es el mismo, Educar. Lo que ha cambiado es el estilo en que los maestros tienen que educar. Ser educador y educadora es la labor más hermosa que existe desde los inicios de la historia. Cualquier persona puede trabajar con máquinas, con agricultura, dinero, mercado, entre otros, pero no cualquiera puede ser educador. Educar con pasión, dedicación y compromiso es un gran reto en este momento histórico. Las familias se han transformado, los hogares se componen por elementos distintos, la competencia con la tecnología es un factor determinante, ahora cada maestro tiene que proceder a la creatividad para no tener que entrar en luchas con el uso del celular y la búsqueda de información en Google. Tenemos la encomienda de motivar a estudiantes que son altamente tecnológicos en unas salas de clases que se respira paredes, pupitres, pizarra, lápiz y papel”.

Entiende que el sistema educativo acarrea los mismos problemas desde el siglo pasado.

“El sistema educativo confronta los mismos problemas desde el siglo pasado. Problemas de burocracia, puestos directivos políticos sin calidad profesional, manejo de fondos, nombramientos detenidos, cambios del personal sin procesos de transición, enfoque en presupuesto más que en los clientes, critico ausentismo de maestros, entre muchos”.

Para mejorar la relación escuela-maestro-estudiante-padre-comunidad se debe tener respeto.

La relación “se mejora con respeto. Cada uno de los miembros de la comunidad escolar respetando al otro, me explico, el maestro que prepara sus clases demostrando conocimiento pleno de la materia que imparte, dominio de estrategias de control de grupo, manejo correcto del uso del tiempo lectivo, evaluación justa, estudiante entrando a tiempo, trabajando el material requerido por el maestro, manteniendo el orden en su desempeño y su conducta, padres que le dedican tiempo a sus hijos enseñándoles que la educación es un valor adquirido que los conduce al éxito, que los maestros merecen respeto y que en la escuela ellos recibirán la más valiosa herramienta para la vida que es el conocimiento que da poder al ser humano”.

Vázquez Serrano le sugiere al maestro nuevo que:

“Cada maestro nuevo debe saber que tiene en sus manos una responsabilidad de impactar la vida de los seres humanos de manera positiva, con entusiasmo, esmero, conocimiento y disciplina. Que ser maestro requiere de pasión porque al que no le gusta ser maestro debe dedicarse a otra tarea con la cual no afecte a las maravillas de nuestro creador que somos los seres humanos”.

Ada Liz indica que ella es heredera de buenos maestros.

“Tuve maestros excelentes. Puede ser porque mi madre era muy exigente conmigo y yo no podía ni mirar a la cara de un adulto cuando se estaba dirigiendo a mí. El respeto que aprendí no me permitía evaluar a mis maestros, mi madre decía “usted va a aprender no a juzgar”. Eran buenos porque eran buenos”.

Ada Liz Vázquez Serrano cree en la educación y apuesta a Puerto Rico.

“Los estudiantes del país son una cantera inagotable de talento que requiere de maestros comprometidos para ser guiados hacia la transformación del país y el rescate de todas nuestras comunidades. Puerto Rico tiene talento. Puerto Rico vencerá los obstáculos y saldrá victorioso. Yo creo en Puerto Rico”.