Cambio cultural: fin del empleo y la certeza de vida

alt(San Juan, 11:00 a.m.) Ayer la secretaria de educación, Julia Keleher, como si tomará una taza de té o café, argumentó que si el lunes 23 de octubre no se iniciaban las clases, no podría garantizarles el pago a los maestros del sistema. En otras palabras, que estos quedarían cesanteados de sus puestos. La secretaria lo dijo con tranquilidad.

Esto resuena en un país que tanto los hoteles, algunas universidades y los propios sistemas mediáticos han argumentado que ante la crisis del huracán, los empleos no están garantizados, y los mismos se “suspenden” hasta enero o marzo del 2018. En otras palabras, lo que tenemos que aceptar es que una fuerza mayor, en este caso un huracán, crea la incertidumbre en los cimientos culturales que teníamos. Quiere esto decir, que nuestros entendidos de cómo es la vida, son también “destrozados o devastados” ante el paso de un huracán.

En otras palabras, cuando pasa un huracán, su trabajo es incierto. Pero ¿también es incierta su fe religiosa? ¿Es incierto su amor por su pareja? ¿Es incierto la seguridad de que usted es quien dice ser? Es curioso, pero uno pensaría que ante el paso de un huracán, las relaciones humanas, incluyendo la que uno establece con sus superiores en su centro de trabajo, es concreta, es cierta. El paso del huracán María nos ha demostrado que no.

Ya lo dijeron Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista en el Siglo 19, “todo lo que es sólido se desvanece en el aire”. En este momento, toda base material, o entendido cultural de cómo es la vida, hoy se desvanece. Terrible. Pensemos.