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Frente amplio en Mayagüez contra el cierre de las escuelas

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alt(San Juan, 10:00 a.m.) Padres, maestros, exalumnos y representantes de organizaciones cívico-culturales atestaron el pasado 11 de abril el salón biblioteca de la Escuela Theodore Roosevelt en Mayagüez con el propósito de organizar un movimiento de resistencia contra el cierre de la institución educativa. La Escuela Elemental de la Comunidad Theodore Roosevelt, al igual que las Franklin Delano Roosevelt y la David G. Farragut son parte de los 283 planteles cuyo cierre fue ordenado arbitrariamente por la Secretaria de Educación Julia Keleher.

Los estudiantes de las tres escuelas serán reubicados en la antigua Escuela Intermedia Manuel A Barreto. Sin embargo, la estructura de la Escuela Barreto enfrenta múltiples problemas estructurales, parte de la verja frontal cedió ante las irregularidades del terreno y los pasillos carecen de la iluminación apropiada para albergar niños entre las edades de 4 a 12 años. La Barreto también carece de facilidades de comedor escolar. El desastre mayor está en la ubicación de la escuela en un área donde pululan los adictos, los deambulantes y es conocida como un sector para la prostitución masculina.

“La escuela Roosevelt es una estructura en concreto armado y excelentes condiciones que fue construido para resistir huracanes y terremotos. No entendemos porque quieren trasladar a los estudiantes a una escuela como la Barreto, que enfrenta tantos problemas”, puntualiza la periodista Sylvia Castillo, quien es vecina del plantel escolar.

“Yo tampoco lo entiendo. Tengo coraje, rabia e indignación porque no me han dado todavía las razones justas para haberme cerrado la escuela”, expresó Marta Santiago Cuevas, directora escolar de la Roosevelt.

“No ha habido explicaciones aun sabiendo que la escuela cuenta con una matrícula tan alta de 243 estudiantes. A parte de eso los servicios que se ofrecen como el de terapia para los estudiantes de educación especial. Los estudiantes están cómodos en sus salones con sus aires acondicionados que nos han costado esfuerzo y sacrificio por parte de los padres y de todo el personal. Los salones están en óptimas condiciones”, añade.

“A pesar de esto nos la cierran, el por qué no me lo han dicho todavía”, concluye una emocionada directora.

“Mi planteamiento es porque el huracán María que fue tan poderoso no nos destruyó ¿por qué nos va a destruir el hombre?” se cuestiona la educadora.

“Esta es una de las estructuras más fuertes que tiene Mayagüez. No sufrió ningún daño. Si van a invertir un dinero para restaurar una escuela como lo es Barreto porque no utilizan ese dinero para restaurar cuatro salones para ser la receptora de las otras escuelas”, se cuestiona la dominé mayagüezana.

Awilda Anguita, escritora y gestora cultural está impactada ante el cierre de la escuela donde ganó su primer premio en segundo grado por una de sus poesías. La poeta es miembro del Consejo de Padres de la Escuela.

“Esta decisión no ha sido bien planificada, quién la tomó no conoce la ciudad y sus problemas. La Roosevelt es una escuela de excelencia académica, libre de problemas que ofrece un área protegida a sus estudiantes”, atesta Anguita.

La escritora fungirá como el enlace entre la escuela y las organizaciones cívico-culturales porque fue directora del Departamento de Arte y Cultura del Municipio de Mayagüez a principios del siglo XXI.

Para el jueves (12) se organizó una protesta frente a la Escuela Asenjo porque los directores fueron citados para una reunión y los representantes del Departamento de Educación.

Los estudiantes graduados de la escuela Roosevelt se han solidarizado con los estudiantes, maestros y administradores de la institución educativa. La Clase de 1971 tiene a su cargo la coordinación del apoyo de otras clases graduadas.

“Tenemos un compromiso solido con la Roosevelt”, afirma la profesora Yazmín Pagán Rodríguez, presidenta de la Clase. “Fuimos la clase que más disfrutó el proyecto de las escuelas modelo. Tuvimos excelentes maestros que nos enseñaron a ser profesionales exitosos y mejores seres humanos”.

Entre los miembros de la Clase 1971 se distinguen la jueza Mirinda Vicentí Nazario, el dramaturgo y cineasta Roberto Ramos Perea, la antropóloga Lourdes Giordani Sepúlveda, la educadora Diana Fradera, la financista Lillian Muñiz, la empresaria Gladys Toro, entre otros.

El ingeniero Samuel Laboy, Clase Roosevelt 1949, expresó su malestar ante el cierre de su Alma Mater. La situación lo transportó a sus años infantiles.

Nos cuenta Laboy que, “Al mudarse mis padres de Lajas a Mayagüez vivimos en una casa como a 100 metros de la escuela. Eso fue en 1945. Ingresé al tercer grado. Me gradué en 1949. Vea el diploma adjunto. Mi maestro de sexto era el Profesor Rosas, muy estricto. Usaba un tapón de corcho con un alfiler para mantener a los estudiantes derechos en sus asientos. Pinchaba en la espalda a los estudiantes que se recostaban”.

“La estructura dentro consistía de un rectángulo donde se jugaba "soft ball". El señor Germán (creo que Rosario) dirigía los juegos. Además, había un grupo de cadetes escolares uniformados, yo era uno de ellos, que imponíamos el respeto a los desordenados. Teníamos que ir al Teatro San José para ayudar a sentar los visitantes, usando una linterna de mano. Luego, podíamos sentarnos y ver la película gratis. La principal de la escuela era Luz Efre. Yo tenía 15 años cuando me gradué

“Mis recuerdos de hace 73 años de esa bellas escaleras. Los maestros nos bajaban en fila india ya que era peligroso bajar todos, muchos corriendo. Recuerdo un compañero al lado mío que lo empujó y bajo las escaleras brincando hasta llegar abajo a la acera. Pudo haberse golpeado seriamente. La salida por el lado contrario no tiene escaleras, el piso de salida está a nivel de la escuela. La facultad de esa época era inolvidable. Por mi habilidad de dibujo, los maestros me solicitaban para pintar los frisos de las pizarras. Estupendos recuerdos...”

La escuela Theodore Roosevelt fue declarada modelo por el Departamento de Instrucción Pública en 1967. Durante el proceso de confirmación fueron sus directores David Malavé y Brunilda Lugo de Cruz. Las hermanas Clara, Irma y Provi Forestier Charluisant constituyeron el Consejo de Padres que ayudaron en la remodelación del plantel y su equipamiento para cualificar al programa de escuela modelo. Entre los beneficios educativos del programa estuvieron el programa intenso de lectura y matemáticas, la enseñanza de francés entre cuarto y sexto grado y programas de Bellas Artes: música, incluyendo clases para aprender a tocar guitarra, tonet, recorder y otros instrumentos; dibujo; teatro; bailes, ballet, españoles, seis, minué, polka, mazurca y coro. Hubo también clases de oratoria y desarrollo de liderazgo.

La Escuela Theodore Roosevelt fue declarada monumento histórico por la Ley Número 146 del 11 de junio de 2004. La investigación histórica y la redacción del proyecto de ley estuvieron a cargo del historiador Félix Cruz Jusino.

La Roosevelt, un hermoso edificio estilo Art Deco, se levanta donde una vez se erguía el Hospital Militar Español, un edificio construido en 1848 que fue convertido en escuela en 1900 por los estadounidenses, quienes la bautizaron Theodore Roosevelt en honor al héroe militar de la Guerra Hispanoamericana y luego presidente entre 1901 y 1909. La estructura sucumbió al Terremoto de San Fermín del 11 de octubre de 1918. Con los restos del hospital se levantó la zapata de la imponente estructura actual en hormigón armado.

Hoy día, a casi 100 años del terremoto que destruyó el edificio original, la Escuela Roosevelt enfrenta su peor crisis. Pero como bien dice su directora Marta Santiago, “Daremos la batalla”.