Mié09182019

Last update10:56:02 AM

“Hostos vive” se presenta en Mayagüez como parte de la Campechana

  • PDF

altDurante nuestra experiencia profesional podemos llegar a conocer personas que se ganan nuestro respeto, por su conocimiento y competencia. Esa ha sido mi experiencia al tratar con compañeros educadores como Freddie Javier Natal Medina y Efraín Rosa Orta. A cada uno lo conocí en escenarios diferentes.

Mi compueblano lajeño Freddie Javier Natal, siendo aún estudiante universitario, formó parte de algunas producciones teatrales que realicé a mediados de los noventa con un grupo teatral a nivel de comunidad. Años después, fuimos compañeros de trabajo en la misma escuela. Ahora en escenarios laborales diferentes, mantenemos lazos de colaboración en proyectos y actividades educativas. Luego de ejercer por varios años como maestro de español de nivel secundario, el Prof. Natal se desempeña como facilitador docente de Español del Distrito Escolar de Mayagüez. Ha sido uno de los maestros de español de mayor dominio sobre su materia que he conocido. El buen uso de la palabra es su destreza y arte.

A Efraín Rosa, lo conocí como colega maestro de Teatro mediante talleres, reuniones y equipos de trabajo, dentro del Programa de Bellas Artes del Departamento de Educación, también en la década del noventa. Actualmente se desempeña como maestro en la Escuela Especializada en Teatro José Julián Acosta del Viejo San Juan, donde ofrece los cursos de Actuación, Montaje Teatral, Dirección Escénica y Producción Ejecutiva. Su conocimiento en el campo del teatro es amplio, no solamente por su preparación académica; sino también por su experiencia tanto en el campo educativo como artístico.

“Hostos vive” es el título de la pieza teatral escrita por Freddie Javier Natal Medina y en la cual Efraín Rosa Orta ha estado encarnando la figura del “Ciudadano de América”. La producción de esta pieza teatral está a cargo de Viviana Torres y Enfocarte, Inc., bajo la adaptación y dirección en un montaje experimental de Doel Ramírez. El diseño de escenografía e iluminación es de Israel Franco Muller y la regiduría de escena de Marie Hernández. Tras su estreno, en una reseña de Joselo Arroyo para la Fundación Nacional para la Cultura Popular, este se refirió al trabajo como uno “esperanzador”, debido a lo meritorio de salvar a la memoria colectiva a una figura como Hostos; así como por lo creativo e innovador del montaje escénico y su simbología.

Freddie Javier Natal indica que escribió el monólogo Hostos vive a petición de la compañía Enfocarte. “Se me asignó el título y se me dio vía libre para desarrollar el texto. Me concentré en tres aspectos relevantes del pensamiento hostosiano: la independencia de Puerto Rico, la educación como herramienta para enseñar a pensar y a ser libre y la participación social de la mujer”.

Según Efraín Rosa, “Hostos vive”, plantea la trayectoria filosófica de nuestro prócer, su peregrinaje, sus pasiones, sus ideales y su aportación a la educación, la política y la educación científica de la mujer, desde una perspectiva humana… viva. La puesta en escena desde una visión experimental pretende resaltar la imagen humana de Hostos mientras expone su aportación al mundo. Le da voz, cuerpo y mente al texto escrito dentro de una interpretación orgánica que permite sacar a nuestro ilustre del cuadro plástico en el que se había mantenido hasta el momento, respetando la grandeza de sus planteamientos. Es un excelente recurso educativo porque expone de manera objetiva. Es visualmente atractiva e interesante”. El trabajo entonces es una muestra por excelencia del vínculo que puede darse entre historia y teatro, como recurso educativo y estético.

Para Efraín Rosa, desde el punto de vista actoral, este monólogo es retante y denso. Requiere de investigación constante, dominio corporal, agilidad mental y ritmo. El trabajo, según él, se realizó dentro de un equipo maravilloso, enfocado en realizar un producto de calidad, dentro de una disciplina respaldada por el estudio, la investigación y la responsabilidad que caracteriza a cada uno de los miembros del proceso de montaje.

Al preguntársele sobre, ¿qué significado ha tenido esta experiencia para él como educador y como actor?, Efraín responde: “Ha sido mi mayor reto actoral porque me ha dado la oportunidad de dar vida a un gran discurso filosófico. Representar a este gran puertorriqueño ha sido un honor que asusta, pero nunca puse freno a la creatividad respetuosa de la interpretación. Creo que di vida a lo que, en las aulas se analiza con miedo desde el papel”.

Desde el punto de vista literario, el autor plasma en el escrito su visión y discurso, sin embargo, al llevarse a escena el texto, se unen también la interpretación del director y del actor que caracteriza al personaje. Freddie Javier Natal se expresa sobre cuál fue su impresión como autor del texto, sobre la puesta en escena: “Como especialista en lengua y literatura, mi herramienta es la palabra. Organicé el texto a partir de la metáfora del barco de papel como signo de la identidad isleña, antillana y peregrina de Hostos. Este fue el hilo unificador de la pieza para representar al político, al maestro, a la herida que es su patria. La adaptación realizada por Doel Ramírez, director de la puesta en escena, y la interpretación del actor Efraín Rosa le dieron concreción a esa metáfora germinal. Resultó profundamente emotivo ver el trabajo escénico. El teatro es corporeidad, emoción y palabra”.

Sobre la pertinencia de la obra para nuestra educación y el momento actual, Efraín Rosa expresó: “La obra tiene una pertinencia educativa que trasciende a los tiempos. Tiene una importancia que se hace vigente al paso de los tiempos. Es necesario para la educación de nuestro pueblo, conocer a nuestros próceres. Es exponer el producto artístico y brindar la oportunidad de análisis y reflexión en la sala de clases o en cualquier lugar en que nos reunamos”. Freddie Javier Natal expresa: “La obra es doblemente pertinente: el teatro es un medio atractivo para la mayoría y muy eficaz para aprender; revisitar a Hostos en el siglo XXI nos confirma la vigencia de sus ideas. Los temas políticos, económicos, sociales y culturales del país que ocupaban a Hostos en el siglo XIX son prácticamente los mismos que nos afectan en el Puerto Rico del presente. Idéntica experiencia tenemos al leer a Betances o a Lola Rodríguez de Tió”.

Trabajos como este nos hacen sentir que la esperanza no está perdida. Nos hacen sentir orgullo patrio por figuras como Eugenio María de Hostos, cuyas ideas trascendieron más allá de nuestra frontera territorial. Pero también nos revelan el gran reto que como educadores todavía enfrentamos, de rescatar y promulgar las ideas de Hostos, que aún siguen siendo pertinentes a nuestra realidad y que debemos conocer para reconstruir nuestro país.

Desde el punto de vista creativo, me reitera la admiración profesional que expresé al principio de este artículo por ambos colegas. Esto al ver como la palabra y la interpretación escénica producto de estos dos compañeros educadores, nos brindan una obra de calidad, en la que obviamente también hay que reconocer al director de la pieza y todo el equipo de producción de Hostos vive.

El estreno de la pieza se realizó en septiembre de 2016 en el Teatro Coribantes en Santurce. Se presentó también en el Teatro Yágüez, para luego iniciar una gira por universidades, colegios y escuelas. El trabajo está diseñado para presentarse en cualquier escenario, desde el teatro de proscenio o la sala experimental hasta la plaza o el salón de clases sin perder la esencia del mensaje. Hostos vive, formó parte de la oferta artística dentro de la programación de la actividad Campechada 2018, que se realizó en la ciudad del prócer (Mayagüez) durante el fin de semana 4 al 6 de mayo de 2018. La actividad tuvo como eje central la figura de Hostos. Hostos volvió a su ciudad natal, porque “Hostos vive”.