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Experiencia Sinfónica en el Centro de Bellas de Artes

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alt(San Juan, 10:00 a.m.) El sábado pasado ante casa llena, se presentó la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, junto a jóvenes talentos del Conservatorio de Música. La actividad, correctamente llamada Experiencia Sinfónica, busca socializar a los músicos emergentes con la principal orquesta de música clásica del país.

La ocasión coincidió con la premiación de dos jóvenes talentosos quienes habían sido premiados en el Conservatorio de Música por sus pares. Uno de ellos, Jonathán Schneider Kenney, quien es músico de Arpa, y por sus dotes y cualidades fue el ganador en la categoría de este instrumento. Participó en la noche del sábado junto a la Orquesta Sinfónica al interpretar las Danzas Sacras y Profanas de Claude Debussy.

De otra parte, el joven pianista estudiante del Conservatorio de Música, Bryan Ojeda Chevres, ganador de la competencia de vientos, percusión y piano. Éste participó junto a la Orquesta Sinfónica en la interpretación de la pieza Concierto para piano núm. 23 en La mayor (alegro) de Wolfgang Amadeus Mozart.

La noche también contó con la participación de otros jóvenes talentos, siendo un momento muy hermoso de la noche la interpretación libre que hiciera la orquesta de la obra Romeo y Julieta: obertura fantástica de Pyotr Ilych Tchaikovsky. Esta pieza vino de la mano con un cuerpo de bailarines de la compañía Mauro Ballet, los cuales impartieron disciplina corporal con creatividad performativa. Fue un momento prístino de la noche.

En fin, que como indica el director titular de la Orquesta Sinfónica, Maximiano Valdés, pese a todo, en la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico hay un proyecto de país. Adelante, Orquesta Sinfónica, adelante.