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Abre Casa Museo Alberto Mercado en Cayey

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) El pasado sábado se inauguró la Casa Museo Alberto Mercado en Cayey. El museo es una colección de la memorabilia y las fotos de la carrera del púgil cayeyano Alberto Mercado. El espacio histórico, localizado en la calle José de Diego esquina Lucía Vázques, será también la residencia del glorioso boxeador, cuyos cuarteles estarán en la segunda planta.

Mercado nació el 2 de enero de 1961 en Cayey. Fueron sus padres Benicia Monserrate y Francisco Mercado, ambos vecinos entonces del Residencial Muñoz Morales. Inicio su carrera boxística a los doce años de edad. Tuvo como entrenador a su amigo Josué (Joe) Marrero y como mentor a José Rodríguez (Crakerjack). Se destacó temprano en este deporte de las narices chatas bajo la tutela de Josué Martínez. El púgil dio muestra de sus destrezas y habilidades lo que le permitió ascender rápidamente en la carrera boxística. El apoyo de varios entrenadores lo llevaron a colocarse en el más alto nivel nacional.

A finales de los años 70 del siglo pasado, Alberto contaba con las credenciales para competir y representar la Isla a nivel internacional. Se inició con medalla de Oro en el Campeonato de Boxeo Centroamericano de 1977 en Panamá. Participó en los Juegos Centroamericanos del Caribe de 1978 en Medellín Colombia, donde también obtuvo medalla de Oro. Ha recibido múltiples reconocimientos en la Isla entre ellos, el de boxeador del año en 1977. Se dio cita junto a la selección nacional a la Copa Mundial de Boxeo Aficionado de 1978 en el Madison Square Garden, repitiendo la hazaña dorada; convirtiéndose en el segundo boxeador boricua en obtener ese logro.

El boxeador trabajó arduamente para no defraudar a su fanaticada y ganó oro en los juegos Panamericanos de 1979 celebrados en San Juan, Puerto Rico. Su dedicación y compromiso aficionado lo enfiló hacia el pase olímpico, por lo cual se dio cita en El Preolímpico de 1979 (Las Espartaquiadas). Logra su cometido, obteniendo medalla de oro para su país y gana espacio en las Olimpiadas.

En el año de 1980 estuvo rodeado de conflictos que pusieron a prueba de determinación de Mercado de participar en las Olimpiadas. Como consecuencia de la intervención militar en Afganistán por parte de la Unión Soviética, hoy Rusia, los Estados Unidos de Norteamérica llamaron al boicot internacional de las Olimpiadas. Puerto Rico acató las instrucciones del Presidente Carter.

Convencido por la soberanía deportiva de Puerto Rico, Germán Rieckehoff Sampayo. A su haber presidente del Comité Olímpico, promovió la participación de Mercado en las Olimpiadas junto a su entrenador José Ramón Martínez.

Mercado convenció al Comité Olímpico de Puerto Rico que añadieran a otros dos púgiles: Papo Molina y Luis Pizarro. Bajo el lema “Soy Olímpico, no político “, Puerto Rico tuvo presencia en las controversiales Olimpiadas de Moscú y Mercado junto a la representación puertorriqueña, sentaron el precedente más importante de la soberanía deportiva de la Isla.

La gesta histórica de Mercado es parte no solo de la historia deportiva de Puerto Rico, sino del derecho del Archipiélago Borincano a ser reconocido como una nación libre y soberana.

Los logros deportivos del boxeador y este importante momento histórico lo han hecho merecedor de un museo. Establecer el museo no fue fácil. Hace algún tiempo nos contaron que Mercado visitaba al alcalde Rolando Ortiz lo viernes para insistirle que estableciera un museo que albergara su memorabilia. Le decía, “me voy a morir y no voy a ver el museo”. La presión pública y el compromiso cayeyano con la gesta de su héroe hicieron posible que el boxeador pueda disfrutar de su museo en vida.

La actividad se inició con la participación musical del joven pianista, Kevin Negrón. El moderador de moderadores, Ismael González (Mielo), presentó a las personalidades deportivas presentes en el acto, entre ellos Sara Rosario, presidenta del Comité Olímpico. Un momento sumamente emotivo fue la entrada triunfal de Alberto Mercado acompañado de los jóvenes boxeadores cayeyanos. Fue un momento para pelos.

Otro momento significativo se dio cuando el alcalde Rolando Ortiz le entregó la llave de la Casa Museo a Alberto Mercado. El público aplaudió delirante.

El deporte puertorriqueño ha sido el bastión del sentido identitario de la nación. Reconocer a nuestros héroes deportivos y mantener su memoria viva es importante para fortalecer la autoestima de los jóvenes y fomentar el orgullo de ser puertorriqueños.

Nuestra bandera ondeó y nuestro himno sonó por primera vez en eventos deportivos. Nunca debemos olvidar el papel tan significativo que han tenido los deportistas en la lucha por la libertad de la Patria.

Alberto Mercado, junto a Papo Molina, Luis Pizarro y al Comité Olímpico, se enfrentaron al impero en 1980. Sufrieron las consecuencias, pero la memoria histórica los convirtió en semidioses, héroes que vivirán eternamente en la conciencia de la nación puertorriqueña.

¡Gracias Alberto Mercado, por ser cayeyano y demostrarle el mundo la valía de los puertorriqueños!