Mar08202019

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Luce López-Baralt recibe Doctorado Honoris Causa de la Universidad Complutense

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La imagen puede contener: 1 persona(San Juan, 10:00 a.m.) En julio del 2010 coincidí con la doctora López Baralt en la Universidad de la Sapienza en Roma en el marco del XVII Congreso Internacional de Hispanistas en el que presenté un trabajo de investigación sobre la novela Fe en disfraz de Mayra Santos-Febres. Al finalizar mi presentación, la Dra. Baralt se me acercó, me felicitó por mi trabajo y me agradeció con unas hermosas palabras mi interés y dedicación para que se conozca la literatura puertorriqueña más allá de la isla. Me emocioné muchísimo con su felicitación. Yo la conocía por supuesto y la había escuchado en varias ocasiones en Puerto Rico pero nunca había hablado personalmente con ella. Del congreso, ese encuentro es uno de los recuerdos que más atesoro. Tengo muy presente su dulzura, la serenidad que emanaba cuando hablaba y su amor patrio al enfatizar en su agradecimiento mi dedicación hacia la literatura puertorriqueña.

El pasado viernes, 25 de enero de 2019, escuché con mucha emoción su discurso de aceptación al recibir el grado de doctorado honoris causa de la Universidad Complutense de Madrid, institución de la que soy egresada y a la que considero “mi universidad”. Su discurso, producto de su gran capacidad intelectual, es un texto literario en sí mismo, poético y emotivo a la vez en el que alabó a Puerto Rico como el país al que pertenece y elogió con vehemencia a la Universidad de Puerto Rico a la que llamó constantemente “mi universidad” aun siendo egresada de Harvard.

Comenzó su presentación citando unas palabras en latín de San Agustín que expresan su perplejidad frente al misterio del tiempo. Explicó la doctora Baralt que ese instante, el de la otorgación del doctorado, era para ella un ejemplo de que “el tiempo es capaz de ser redimido y conjurado, y logra reconciliar el pasado y el presente.” Contó con emoción que hace 50 años, a finales de los 60, llegó a Madrid a doctorarse pero no lo logró porque no consiguió la convalidación de sus títulos universitarios anteriores. Incluso con la ayuda del gran poeta Dámaso Alonso, que en ese momento era director de la Real Academia de la Lengua española, la burocracia franquista no le permitió llevar a cabo la convalidación. Finalmente, con el consejo y recomendación de Dámaso Alonso se fue a Harvard de donde se doctoró en lenguas románicas. “Los tiempos confluyen y se reconcilian las distintas épocas” expresó la doctora López Baralt y mencionó que a causa de ese instante polivalente por fin conseguía su doctorado añorado.

En su discurso habló también de su tierra, “provengo de una ínsula extraña”, “soy hija de un país sin personalidad jurídica” por lo que según ella cada artista o letrado puertorriqueño se convierte en embajador de su nación. Ha querido que el nombre

de Puerto Rico se haya escrito en las 12 lenguas que se han traducido sus libros desde el persa al chino para dar visibilidad a una isla que a menudo es invisibilizada.

También a través de sus palabras hizo referencia a la generosidad de Puerto Rico al acoger a los exiliados españoles, afirmó que Puerto Rico fue el país que más refugiados por milla recibió: Pablo Casals, Pedro Salinas, Angel Botello, Juan Ramón Jiménez, Federico de Onís, Francisco Ayala, Tomás Navarro Tomás , María Zambrano, Francisco Ayala, Américo Castro, “andaluz que se sentía en Puerto Rico en su tierra” son algunos de los que convirtieron, según ella, a la UPR en el espacio más deslumbrante del exilio español y que usando el término de José Gaos se convirtieron en transterrados haciendo suya la tierra de acogida.

Finalizó su discurso describiendo al Atlántico como un río de dos orillas fraternas, caribeña y meseteña y agradeciendo de nuevo su doctorado “Amoris causa” que lleva cincuenta años añorando.

Me conmovieron sus palabras desde el principio al fin, quizás porque soy también una transterrada, porque recuerdo con mucha ilusión ese encuentro en Roma que me emocionó tanto y porque concibo también a España plural y diversa como mencionó la doctora Baralt en su discurso.

Me alegra muchísimo que mi primera universidad le haya otorgado esta distinción a una intelectual a la que admiro tanto y que es una gran “defensora del entendimiento y del diálogo intercultural respetuoso tan necesario hoy en día” cómo mencionó la doctora Fanny Rubio en su presentación. Celebro también el homenaje que sentí a través de sus palabras a la Universidad de Puerto Rico, en estos momentos esa admiración adquiere un profundo significado.

La doctora Baralt ha dedicado gran parte de su vida a encontrar puntos de contacto entre la literatura mística española y la árabe, lo que refleja su interés en la diversidad cultural y lingüística. A través de sus estudios lingüísticos y comparativistas ha querido “tender puentes fraternos entre culturas enfrentadas” y hacerlas convivir a través de la escritura.

Muchas felicidades de nuevo a la doctora López Baralt, la primera puertorriqueña en recibir un doctorado “honoris causa” de la Universidad Complutense de Madrid, en reconocimiento a su extraordinaria y sobresaliente trayectoria intelectual.