Mar05212019

Last update02:04:21 PM

Librería la Esquinita—nuevo foro del libro en Santurce

  • PDF

altSi se da un paseíto por la Avenida Ponce de León a la altura de la parada 18 en Santurce, se topará con una vitrina llena de libros, todos llamativos. En el edificio que antes alojaba la tienda de ropa Clubman existe desde hace poco tiempo La Librería la Esquinita, que comparte la estructura con varios espacios de oficina.

El espacio ha sido compartimentalizado desde que cerró la tienda de ropa que por décadas allí operó. Si me preguntan a mí el espacio ha sido destinado a mejor uso que antes. Siempre es bienvenida la apertura de una librería, especialmente si tiene la oferta de La Esquinita.

Durante una visita al local vi a varias personas detenerse en frente a la vitrina y entrar a la librería. Algunos sencillamente entraron por curiosidad, otros buscando un libro en particular o algo que leer. Lo cierto es que en el tiempo que estuve hablando con el dueño Luis Negrón todo el que entraba compraba algo.

Y no es solo que Luis tiene un talento extraordinario para atender al público sino que de alguna manera averigua enseguida lo que al potencial cliente le gusta leer. No quiero dar la impresión de que Luis es un mero vendedor. Es un librero que conoce y ha examinado todo lo que vende. En fin, la vida de Luis son los libros. Es librero y parece que a pesar de escribir una novela, y adaptarla para el teatro además de confeccionar un musical, lo que verdaderamente lo llena es que la gente descubra nuevas lecturas. Esta industria del libro la conoce al dedillo. El que haya ido a una popular librería en Rio Piedras, situada en proximidad a la Universidad de Puerto Rico se recordará de él. Es el que lo atendía enseguida que entraba por la puerta para ver como le podia servir. Yo, por lo menos, siempre me llevaba algo, aun si había entrado simplemente para curiosiar.

Después de estar un tiempo en otra librería de Santurce, Luis recogió sus motetes y por fin abrió su propio sitio, en esta esquinita cuya vitrina por años lo que se veían eran maniquíes vestidos en trajes o camisas “sport’.

Muchos conocerán a Luis como autor del libro de cuentos ‘Mundo Cruel”, obra que fue traducida a inglés y está en vías de publicarse en otros idiomas. Esto es algo que no le ocurría a un autor puertorriqueño en largo tiempo. Sigue escribiendo pero su vocación de librero le dicta introducir al lector a mundos distintos. Hablar con él sobre lbros me recuerda a cuando era joven y fanático del rock & roll (lo siguo siendo) y dentro del grupo de amigos nos recomendabamos discos; “gufeate este grupo”, “gufeate este sonido”.

Luis no teme que el libro digital o compañías como Amazon con sus famosos Kindle le hagan competencia al libro y lo desplace. La oferta en el web es limitada y además hay algo en palpar un libro y acostarse a leerlo que no puede sustituirse por sentarse en frente a una computadora. Explica y me deja ver que hay libros muy artesanasales, desde el diseño de la cubierta y los capítulos o poemas, que los hacen los mismos autores. Esta experiencia no se puede sustituir. Lo siento por las personas que son tan amantes de los árboles que no quieren que tumben uno para usarlo para papel, pero ¿qué nos hubiésemos hecho durante los huracanes que nos azotaron hace apenas dos años? No había señal para casi nada, y el que no tuviese un libro para entretenerse tenía que pasar largas horas aburriéndose.

Para puntualizar lo indispensable de un libro, Luis toma como ejemplo la invención de la rueda, que fue creada casi antes de la historia, y todavía es necesaria y vigente. Entre los libros que tiene la Esquinita, por supuesto, se encuentran muchos libros artesanales, publicados por sus propios autores. Dentro de estos, está la novela gráfica, algo que se ha popularizado mucho. La historia del libro en Puerto Rico es una de autopublicación; así ha sido siempre, nos recuerda el librero.

Luis acaba de volver de la feria del libro en Santo Domingo, de donde trajo una maleta llena de autores. En su negocio hay libros raros, cotidianos, sencillos y complicados. Encontrará a Pablo Coelho y también a Pedro Cabiya o un libro de Camus. Sorprendentemente, muchos clientes le piden libros para regalar, a veces para personas mayores. Aunque la clientela suele ser más joven, entra una “viejita” u otra a buscar un libro de poesía porque le han dicho (tal vez un psicólogo) que leer poesía calma y hace que uno enfoque y reflexione. La poesía, digo yo, es lenguaje e imágenes comprimidas, y el reto está en descifrarlos.

El librero tiene por lo menos dos mesas llenas de libros puramente de poesía, y dice que muchas veces el cliente los busca por su brevedad. Los libros de cuentos se han trabajado en Puerto Rico desde antes de mi memoria, y muchos lectores jóvenes los procuran el La Esquinita.

Luis describe a su tienda (o las librerías en sí) como espacios democráticos donde conviven varios libros, pensares y pareceres. A esa democracia yo permaneceré toda mi vida. Le sugiero que goce vivir esa democracia usted también.