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En la jubilación…. a chinchorrear

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) Los puertorriqueños han creado una nueva modalidad que han bautizado como “chinchorrear”. Chinchorrear no es otra cosa que ir de chinchorro en chinchorro. En Puerto Rico conocemos por “chinchorro” un espacio comercial que invita a pasarla bien en un ambiente de pura informalidad. Se han creado rutas especializadas donde grupos en autobuses de pasan todo un día chinchorreando por estas rutas y experimentado las delicias culinarias y bebidas especializadas de estos lugares. Un chinchorro es lo que en España se conoce como un chiringuito.

Un grupo de 25 cayeyanos retirados constituyeron en noviembre del 2018 un grupo para organizar chinchorreos. El grupo fue organizado por Gladys Vega con el fin de crear un grupo pueda conocer las bellezas de Puerto Rico durante los fines de semana en especial los domingos. Entre todos pagan la “guagua” (autobús) y se van cantando bajito por diferentes senderos de la isla. El grupo celebra cumpleaños, día de madres, día de los padres y Navidad. Es decir, ellos viven de fiesta en fiesta. Los integrantes afirman que ellos son una familia extendida.

El último chinchorreo en el cual tuve la oportunidad participar nos llevó al municipio de Villalba. Este pasado fin de semana, 14 y 15 de julio, se celebraba en Villalba el Segundo Festival del Bacalaítos. En este festival tenían la meta de vender 19,999 bacalaítos.

Los bacalaítos son frituras crujientes y doraditas hechas de bacalao desmenuzado junto a una masa de harina sazonada con hierbas. Es un antojito típico puertorriqueño que puedes encontrar en los negocios o kiosquitos costeros, en las fiestas patronales o en actividades especiales. En los kiosquitos de frituras en Puerto Rico suelen hacer los bacalaítos de 8 a 10 pulgadas de diámetro. Cuando lo estés preparando en tu casa puedes hacerlos más pequeños, digamos entre 4 a 6 pulgadas e inclusive, para una ocasión especial, puedes hacer mini bacalaítos de 2 a 4 pulgadas para comerlos como aperitivos.

El Festival del Bacalaíto se llevó acabo en el centro del Pueblo desde los predios de la plaza de recreo hasta un estacionamiento cercano.

El público buscaba que los bacalaítos estuvieran llenos de bacalao y su vez que fueran grandes, pero algunos salieron desanimados porque en muchas ocasiones no cumplían con lo que buscaban en el festival.

Los chinchorreros después de visitar el festival se fueron a visitar el local Toa Vaca View en donde pudieron observar el Lago Toa Vaca. Este se encuentra localizado físicamente en Villalba pero su represa descarga en el Lago Guayabal. Es la fuente de agua potable principal de la región y su capacidad original de 55,700 acre-pies (68.7 millones de metros cúbicos) lo hace el lago de mayor capacidad en Puerto Rico.

Todos concurrimos que el almuerzo estaba riquísimo. Luego escuchamos música en vivo y algunos hasta movieron el esqueleto.

Villalba debe su origen al pueblo del mismo nombre en la provincia de Lugo, Galicia, España, que obtuvo su nombre por la visita del Duque de Alba.

Villalba era parte del municipio de Juana Díaz, pero inició su segregación como unidad territorial autónoma en 1916. La segregación la gestionó José Víctor Figueroa, a la sazón delegado a la Cámara por el Distrito de Ponce entre 1914 y 1917, luego fue representante entre 1917 y 1924 y senador desde 1924 hasta 1928.

Los fundadores de Villalba fueron los señores José Ramón Figueroa y Walter McJones. La gestación de la conciencia separatista de la comunidad de Villalba podría remontarse al año 1875, cuando el Papa León XIII (por gestiones de don José Ramón Figueroa y su emisario ante el Santo Padre, don Ramón Soldevilla), concedió el permiso para la construcción de la parroquia que luego se llamaría de la Virgen del Carmen, en honor a doña Carmen Reyes de Figueroa, su madrina y fundadora.

A finales del siglo XIX, en 1895, se estableció la aldea de Villalba por iniciativa de don José Ramón Figueroa Rivera. Gracias a su extraordinaria fortuna y su gusto por todo lo que contribuyera al progreso, Villalba tiene el honor de ser el primer pueblo en Puerto Rico que disfrutó de la energía eléctrica, teléfono, agua conducida por tuberías y hasta inodoros desde 1893. Claro, todas estas facilidades se encontraban en la residencia de Don José. Tantas amenidades tenían su residencia que se llegó a llamar el “Versalles Ponceño”.

Su hijo, José Víctor Figueroa Reyes, elegido para la Cámara de Delegados en 1914, legisla para la creación del pueblo de Villalba. En el proyecto de ley se disponía que los barrios de Caonillas Abajo, Caonillas Arriba, Hato Puerco Abajo, Hato Puerco Arriba, Vacas, Villalba Abajo y Villalba Arriba constituyeran la nueva municipalidad de Villalba, Puerto Rico con capitalidad en el pueblo de Villalba. El proyecto se convierte en la Ley Núm. 42 del 12 de abril de 1917, empezando a regir a partir del 1 de julio del mismo año.

Yolanda Figueroa biznieta de don José Ramón Figueroa indica que fue su bisabuelo quien introdujo por primera vez la electricidad a Puerto Rico.

Villalba se convirtió en comunidad autónoma por virtud del proyecto de la Cámara número 71, representado por el delegado a la Cámara, José Víctor Figueroa Reyes, el 23 de marzo de 1917, que se convirtió en la Ley 42 el 12 de abril de 1917 y que comenzó a regir el 1ro de julio de 1917.

Este municipio fue fundado el mismo año que se aprobó la Ley Jones. Esta concedió a los puertorriqueños la ciudadanía estadounidense.

La primera planta hidroeléctrica de Puerto Rico se levantó en Villalba. Este suceso convirtió al pueblo en un municipio de avanzada, de donde proviene el cognoscitivo "Ciudad de los Avancinos”.

Los chinchorreros continuaremos conociendo a Puerto Rico y aprendiendo de historia en cada uno de nuestros paseos. El jubilarse es para pasarla bien ese es nuestro lema.