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En defensa de los gordos, y en contra de la censura a Molusco

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alt(San Juan, 10:00 a.m.) Soy gordo. Toda mi vida he sostenido una lucha contra la gordura. He estado a dieta un millón de veces. He pasado periodos de suma delgadez y otros de obesidad mórbida. Conozco la burla, en mi caso siempre a espaldas, pero tengo una gran habilidad para escuchar a otros en momentos comprometedores y la he visto en acción contra otros. Es más, los peores comentarios siempre son de personas gruesas que se burlan de otros con problemas similares.

Tristemente vivimos en una sociedad donde la burla, el menosprecio, la intimidación, la tiranización y el fanfarroneo (las tres últimas es lo que conocemos como “bullying”) imperan. Desde que somos pequeños estamos

El caso más reciente es el de las críticas a la obesidad de Rey Reyes, exintegrante del grupo musical Menudo, que hicieron Jorge Pabón “Molusco” y Alí Warrington en su programa radial Los reyes de la punta. Tanto Pabón como Warrington son obesos. Escuché la grabación del programa, los comentarios fueron aberrantes, totalmente fuera de lugar. Así mismo, la respuesta virulenta de Reyes donde incluyó a su hijo y a su señora madre, estuvo cargada de comentarios repugnantes.

En fin, todo se convirtió en una gran campaña publicitaria para los tres personajes envueltos en las repulsas declaraciones. Los programas de chismes se aprestaron a saciarse con la situación y la prensa vampírica llamó a sus sanguijuelas para saciarse de los dimes y diretes entre las tres reconocidas figuras. A la larga, los ratings de Los reyes de la punta subieron y el reencuentro de los integrantes de Menudo, Súbete a mi moto, estuvo lleno a capacidad. Los fans abrazaron a Reyes y lo cubrieron de amor.

Nadie se preocupó por el tema de la obesidad, ni del problema que enfrentan los obesos ante una sociedad que los denigra. Nadie recordó los comentarios mordaces que hizo el derrocado Ricardo Antonio Rosselló Nevares sobre una persona que enfrenta un inmenso problema de sobrepeso.

Nadie comentó sobre cómo sanar una sociedad que se burla de la gordura, idealiza a las personas esbeltas, estimula la anorexia y lleva hasta el suicidio a los que no pueden enfrentar los ataques continuos contra su obesidad.

Ahora bien, en las redes sociales surgió un movimiento solicitando el despido de Jorge Pabón por los comentarios contra Reyes. No el despido de Alí, sino de Molusco. En un mundo donde la gente se expresa en las redes sociales, esta acción no debió ser sorpresiva y hasta pudiera haber sido encomiable sino se le notara la costura politiquera detrás del pedido.

Molusco es una persona controversial. No soy su fanático, ni me gustan sus supuestas bromas. Es más, no lo considero gracioso, ni mucho menos un amo del micrófono. Pero, no niego que es un “influencer”. Tiene una fanaticada que lo apoya y es una de las figuras más reconocidas en los medios en este momento.

Pabón fue una de las figuras cimeras durante la Revolución de Julio 2019. Movilizó junto a René Pérez, Benito “Bad Bunny”, Ricky Martin, Rey Charlie, King Arthur entre otros a miles de puertorriqueños en protesta contra el aberrante Ricardito y su jauría de lobos hambrientos de riqueza.

La forma en que fue diseñada la campaña en contra de Molusco me llevó a hacer comparativas con las técnicas empleadas por la agencia de publicidad KOI de Edwin Miranda y las del publicista Carlos Bermúdez, ambos alcahuetes de Rosselló Nevares e integrantes del maléfico “chat” donde hicieron comentarios misóginos, homofóbicos, se burlaron de todos, se vanagloriaron de coger de pendejos a los militantes del Partido Nuevo Progresista (PNP) y hasta comentaron sus planes de erradicar a los puertorriqueños.

Mis sospechas fueron corroboradas luego por un comentario hecho por una amiga, fiel rossellista, militante de alta jerarquía y con una posición influyente en el gobierno. Despotricó contra Molusco y Jay Fonseca durante un encuentro entre conocidos. Es más, la lengua se le soltó y habló hasta por los codos.

Comentó sobre el gran daño que Molusco y Fonseca les habían hecho a personas tan decentes, jóvenes profesionales comprometidos y con grandes posibilidades. Mencionó que Bermúdez está bajo vigilancia por suicidio y que Miranda enfrenta una crisis económica a raíz de los eventos de julio que organizaron esos “izquierdosos apestosos”. También dijo que el gobierno “vela por el bienestar de esos buenos estadistas”. Dejó entrever que hay “contratitos” y “favorcitos” para ayudar a esos chicuelos del chat. Por supuesto eso no incluye al exsecretario de Estado Luis Gerardo Rivera Marín, que nunca fue bien visto por la cúpula rossellista ni al antes todopoderoso exsecretario de Hacienda y exsecretario de la gobernación, Raúl Maldonado, causante de la caída de Rosselló.

Los comentarios hechos por la “individua” a sus amiguetes y alcahuetes en este lugar donde por casualidad me encontraba como invitado y los cuales escuché sin querer queriendo, me confirmaron mis sospechas sobre la movilización de firmas para el despido de Pabón.

“Nos las van a pagar todas”, dijo la politiquera. “Esos izquierdosos son un cáncer que erradicaremos de una forma u otra. Vamos a destruirlos a todos. Nos las pagarán. Sabemos cómo manejar las cosas, tenemos los medios y los expertos para manipular al electorado”.

“Estamos dejando a Wanda (Vázquez Garced, gobernadora) hacer sus cosas, la tenemos vigiladas y en su momento, la sacaremos sino cumple con nuestras expectativas”.

“Le tumbaremos el kisoco a estos tipejos y verán cómo ganamos en el 2020”.

Tuve que contener las náuseas y morderme la lengua para no despotricar contra esta politicastra y su desprecio hacia los que no comparten sus opiniones. No era el lugar preciso.

Ahora bien, los electores debemos estar vigilantes para no volver a caer en las estrategias de los manipuladores de la opinión pública en Puerto Rico.

Condeno las burlas, el hedonismo y la podredumbre que corroe nuestra sociedad, pero aquilato las acciones positivas. No soy fanático de Molusco y cuestiono a Fonseca, pero reconozco sus posiciones y los beneficios que sus acciones hicieron a la Revolución del 2019.

Este año electoral será difícil para los partidos tradicionales y harán lo que sea por aferrarse al poder. El PNP necesita ganar como sea para mantener a sus huestes en el redil y el Partido Popular Democrático (PPD) se juega la vida. Lo mismo ocurre con el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).

No crea cuentos. No sea fanático. Observe, piense, analice, sea honesto consigo mismo y piense en su bienestar y en el de sus hijos.

El fanatismo y la manipulación del electorado son los culpables de la crisis gubernamental, la quiebra económica y moral de Puerto Rico y la perpetuidad del colonialismo.

Es hora de hacer cambios. Sabemos que los politicastros planifican continuar son sus mismas estratagemas y no están dispuestos a hacer cambios en beneficio del país.

No permita lo vuelvan a coger de mangó bajito. Es hora de hacer cambios y limpiar la casa. No crea en mentiras ni patrañas orquestadas por las mismas sanguijuelas que nos han sacado el vivir por los últimos 60 años.