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Desengáñate Quintín de Pablo Martínez Archilla

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(San Juan, 10:00 a.m.) Desengáñate Quintín es una excelente novela histórica en la que el abogado Pablo Martínez Archilla se adentra en las últimas tres décadas del período colonial español en Puerto Rico hasta la invasión estadounidense en 1898, época en que el liderato puertorriqueño, tras el fracaso de la gesta de Lares simultánea con el comienzo de la Guerra de los Diez años en Cuba, se inclina hacia lograr mayores poderes autonómicos de los diferentes gobiernos que se suceden en España.

El libro se divide en siete capítulos que abarcan diferentes momentos históricos, El primero, de 1895 a 1897 tiene como protagonistas a Mariano Abril, fugitivo de la justicia española por su labor como director interino de La Democracia, y Luis Muñoz Rivera, dueño y director en propiedad, que viaja a España para lograr mayor autonomía para la isla.

“El viaje coincidió con el inicio de la guerra en la Antilla mayor, y con las proclamas revolucionarias procedentes de Nueva York y París abogando por la independencia para la Antilla menor. Desde Nueva York el Club Borinquén –cofradía revolucionaria puertorriqueña afiliada a la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano-promovía la lucha armada contra la dominación española. En París residía por aquel tiempo el Dr. Ramón Emeterio Betances, revolucionario independentista puertorriqueño, ideólogo y estratega del Grito de Lares, delegado del Partido Revolucionario Cubano y representante diplomático en París de la República de Cuba en Armas.´

Esa primera parte del libro se refiere fundamentalmente a las gestiones de Muñoz Rivera y otros autonomistas puertorriqueños en conseguir mayores libertades de los gobiernos que surgen en España. Aunque en esos momentos en Cuba tenía lugar la Guerra de Independencia, es justo señalar que José Martí había tenido que luchar contra la tendencia autonomista, que después del Pacto de Zanjón, había adquirido mucha fuerza en Cuba, ya que muchos independentistas, como el mismo mejor amigo de Martí, Fermín Valdés Domínguez, se proclamaban autonomistas para evitar la represión del gobierno español contra todo el que fuera independentista.

La segunda parte del libro abarca el periodo de 1868 a 1889 hasta la renuncia de Baldorioty de Castro a la presidencia del Partido Autonomista, lo que ocurrió el 2 de enero de 1889.

El deterioro de la salud del Dr. Betances, que falleció en Francia en septiembre de 1898, y la ausencia de Eugenio María de Hostos, dedicado a labores educativas en la República Dominicana, donde habría de morir en 1903, influyeron mucho en el giro que había dado la lucha en Puerto Rico, donde los autonomistas llevaban la voz cantante.

Las expresiones de Luis Muñoz Rivera que cita Martínez Archilla definen el estado de ánimo de la lucha puertorriqueña en aquellos momentos: “Cuba tiene una historia de sangre y de lágrimas. Cuba machetea en sus campiñas a los soldados españoles. Para que depongan las armas se les ofrece un régimen a cuya sombra la Australia y el Canadá viven satisfechos de su metrópoli europea. Puerto Rico no se sublevó nunca…no costó sacrificios a sus descubridores. ¿Puede y debe dársele inmediatamente, sin demora, lo que se brinda a su hermana, la soberbia, la indomable, la rebelde?”

En los próximos capítulos “Desengáñate Quintín” sigue las luchas del autonomismo puertorriqueño hasta la invasión estadounidense el 25 de Julio de 1898 cuando en Puerto Rico se inició el dominio norteamericano que aún sufrimos.

El libro de Pablo Martínez Archilla sobresale por dos razones: la extraordinaria investigación histórica realizada por el autor y su dominio de la escritura que convierte la lectura del libro en una experiencia gratificante.