Luis Muñoz Rivera, admirado por muchos [poetas]

alt(San Juan, 11:00 a.m.) El poeta Evaristo Rivera Chevremont, que tenía un físico quijotesco, pero esa delgadez escondía un carácter peleador, los que lo conocieron sabían que era incapaz de rehuir peleas, tal vez por eso mismo, supo leer en el alma de Luis Muñoz Rivera (LMR) su verdadero ser . Y se adentro en ella cuando escribió a la muerte del patriota.

“La nube de tristeza que lo seguía a todas partes nacía del choque de su temperamento rebelde con la indiferencia de su pueblo. Muñoz siempre fue radical . Lo dicen sus cartas, lo dicen su historia. Pero él sabía que el pueblo era manso, calculador, discreto. Aquel hombre tenía un romance en el alma y los hombres así tienen condición de héroe. Que es el sentimiento que lo lleva al sacrificio! . Era poeta … ¡ y eso basta!”

Desde su juventud LMR fue un luchador a favor de los derechos del pueblo , La emoción, devoción y lealtad colectiva que despertó Muñoz Rivera a su muerte, no surgió de improviso. Se ganó el respeto y admiración de un pueblo que observo por 40 años su entrega e integridad. Mariano Abril (1861-1935) escribió en 1915, una breve, pero intensa nota biográfica, que retrata su alma guerrera

“Ciertos miopes se asombran del éxito de Luis Muñoz Rivera, a los 37 años jefe de un partido, a los 38 jefe de un gobierno y después líder de la opinión pública. Olvidan los miopes que Muñoz Rivera a los 20 forcejeaba en los comicios y en la prensa. A los 25 veía su candidatura proclamada a la Diputación Provincial, a los 30 fundaba La Democracia y en breve período paseaba las carreteras con la Guardia Civil, lo apresaban en cárceles de Caguas, Guayama, desafiaba la cólera de los capitanes generales, sufría cien procesos, lo encerraban en los calabozos de Ponce, lo multaban, lo condenaban. Y no podían rendirle, ni doblegarle jamás.”

Para que tengan una idea de la colosal influencia que ejerció sobre el país y el sentido de desamparo que sintió el pueblo ante su muerte, repasemos solo algunos fragmento de las innumerables crónicas que aparecieron en la prensa y los emotivos testimonios de sus coetáneos sobre su personalidad .Son su mejor retrato:

El poeta Evaristo Rivera Chevremont, expresó su admiración “Aquel hombre que luchó, luchó y luchó, muere pobre. Esto es elocuente. En esta época pervertida por el cheque es un dios, el que no llena su bolsa. .. ¡Pero un dios de sacrificios y vergüenza! “… Tenía “un romance en el alma…” con su pueblo….