Mar04072020

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Dios toma Coca Cola en la Iglesia de San Juan de Chamula, Chiapas

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Esto no me lo contaron. Lo viví yo y al experimentarlo pensé en el antropólogo Néstor García Canclini y pensé en su teoría sobre las culturas híbridas. Pero realmente hablando algo me voló los esquemas al entrar a la Iglesia de San Juan de Chamula, un pequeño poblado de 50 mil habitantes, a 20 minutos de la San Cristóbal de las Casas, ambos en Chiapas. Allí nos encontramos con una iglesia que está abierta 24 horas al día, y donde el pueblo viene a prender velas y hablarles a sus santos, en particular San Juan Bautista.

Es una iglesia católica de un alto simbolismo y práctica sincretista. Jesucristo aquí no existe. No se venera. Se veneran otros santos, en particular San Juan Bautista. Pero lo mejor de todo es que en la iglesia conviven los católicos con los chamanes de las religiones mayas. Y, si usted necesita una cura a sus problemas, pues prenda una vela, o contrate un chamán o haga ambas. La iglesia Católica aquí en San Juan de la Chamula se lo permite.

Ahora bien, lo más interesante de esta iglesia, enmarcado en las luchas políticas de México, es que este pueblo que no es zapatista, y que está altamente vinculado al Partido Reformista Institucional (PRI), venera también a la Coca Cola. Esto en particular en este pueblo, donde uno de los principales patronos lo es dicha compañía de refresco. Pero todo indica que en algún momento el PRI vendió la idea de que la Coca Cola es un refresco que santifica, y a partir de ahí el culto a la bebida. Por lo tanto, no es poco común que, y esto lo vi yo, que la gente al prender sus velas frente a sus santos también ponga una o varias botellas de Coca Cola. Esto, por si al santo le da sed. Tome Coca Cola reza el anuncio publicitario.

Luego de haber visto este acto de afirmación cultural en San Juan de Chamula pude entender por qué dentro de las consignas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se prohíbe el consumo de gaseosas, en particular la Coca Cola. Se trata de un barbarismo cultural, motivado por las luchas políticas de México, y que divide a los pueblos al interior del estado de Chiapas. A fin de cuentas, unos toman Coca Cola y otros no.