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La Guyana Francesa espejo de la estadidad para Puerto Rico

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) Desde el día 25 de marzo la Guyana Francesa se ha mantenido en una huelga general que ha paralizado al país. La Guayana Francesa es un territorio francés que es parte integral de dicho país pero que está localizado en América del Sur entre Surinam y Brasil. El territorio es un departamento francés desde el 1962 y tiene representación en la Asamblea General y el Senado Francés. A pesar de la igualdad formal que disfruta el territorio las políticas de inversión han creado una situación de cada vez mayor precariedad en la Guyana obligando al sector obrero a realizar una huelga general para llamar la atención de la condición colonial del territorio.

El reclamo principal de los manifestantes es una mayor inversión de Francia. Mientras que los guyaneses reclaman una inversión de dos mil millones de euros el gobierno de la metrópoli ha ofrecido la mitad de la cantidad demandada. El territorio está habitado por un cuarto de millón de personas de las cuales la mayoría no tiene acceso a energía eléctrica o servicio de agua potable. El desempleo en el territorio ronda el cincuenta por ciento y el ingreso per cápita es de uno de quince mil euros al año, lo que equivale a la mitad del ingreso en Francia. A parte de los reclamos sobre la inversión económica que no se ha realizado en el territorio, los guyaneses reclaman un nuevo estatus especial para el territorio inclinándose por una mayor autonomía o la independencia.

Algunos sectores de la sociedad francesa han alegado que los territorios como Guyana son un gasto y representan una pérdida económica para el país. Los datos indican otra realidad. El territorio sigue siendo económicamente viable para Francia y la relación colonial actual, a pesar de que la Guyana es un departamento francés, sigue siendo productiva. El dinero público que se invierte en la Guyana desde Francia usualmente pasa por una puerta giratoria y termina en las mismas corporaciones francesas de la metrópoli, la existencia del territorio colonial en América del Sur asegura un estatus marítimo internacional a Francia, provee espacio para colocar bases militares y un mercado cautivo para sus productos en la región. La realidad es que el territorio a pesar de ser un departamento sigue siendo una colonia francesa.

Este es el espejo en el cual debemos mirarnos los puertorriqueños bajo la estadidad. Un territorio anexado que seguiría siendo una colonia, sometido al proyecto económico de la metrópoli a pesar de tener una “igualdad” formal bajo dicho estatus. Guayana Francesa es sólo el recuerdo de que la anexión de los territorios no implica prosperidad, pues la relación de dependencia está diseñada para perpetuar la pobreza de los territorios coloniales, aun cuando sean estados.

Nuestra alternativa podría ser un llamado a una huelga general, pero el colonialismo nos ha borrado cualquier ánimo de realizar acciones colectivas reales.