Sáb06242017

Last update10:28:09 AM

La manipulación del mercadeo viral y la post-verdad ¿qué pasa Puerto Rico?

  • PDF

alt(San Juan, 11:00 a.m.) Muy recientemente, mientras Trevor Noah despotricaba contra la administración de Trump en su programa The Daily Show, un supuesto hacker interrumpió la transmisión para mostrar imágenes perturbadoras de una bailarina de porcelana, un tanque de guerra, y la milicia rusa. Pero no fue un hacker quien realmente secuestró el canal para promover su "marca"; fue un intento fallido de marketing viral a la Mr. Robot de parte de Comedy Central mismo.

En un giro inesperado de los acontecimientos, resulta que este truco publicitario hizo que el público se asustara, ya que alimentó la paranoia colectiva respecto a los hacks (robos) más recientes de los rusos que podrían haber alterado los resultados de las pasadas elecciones de EEUU. Muchos cibernautas, confundidos, realizaron la búsqueda Whois y notaron que "thepresidentshow.ru" (el nombre de dominio que se mostró en la pantalla durante la interrupción) fue registrado por Viacom, la compañía matriz de Comedy Central, a través de RU-CENTER un día antes de que The Daily Show fuera "hackeado" por un ciberpirata ruso. Además, si visitas la URL, te redirigirá a la cuenta de Twitter.com/presidentshow (@presidentshow), la cual Comedy Central utiliza actualmente para promover su nuevo programa de parodia, The President Show.

Los extremos a los que algunas agencias de publicidad y compañías de medios llegarían para lograr el éxito viral son increíbles, literalmente. Hace unas pocas semanas, Pepsi lanzó un anuncio en el que Kendall Jenner, la más joven del clan Kardashian, le ofrece una lata de la icónica bebida a un policía durante una protesta. Y el Internet explotó en memes burlándose de la marca y de la modelo slash “social warrior”.

La Kardashian estaba en medio de una sesión de fotos cuando la marcha ocurriendo afuera del studio capta su atención (o pudo haber sido un chico guapo que le guiñó un ojo y le coqueteó, y ella decidió seguirlo, no está claro). Se arranca su peluca platinum blonde, se quita su lápiz labial, se desprende de su haute couture, y se adentra en la multitud racialmente diversa de manifestantes cuya causa es difícil de descifrar, ya que sus pósters consisten en símbolos ambiguos como corazones, signos de paz y el lema "Únete a la conversación."

Jenner se acerca a la línea que formaban los agentes de la uniformada (que lucían amistosos y pacíficos a pesar de sus posturas rígidas y caras impacibles) y le da una Pepsi a uno de ellos, una acción que aparenta ser una parodia de los hippies que les daban flores a los policías antidisturbios durante los años 1960’s –todo mientras una mujer con hijab la fotografiaba (¡fotos o no pasó!). El policía le sonríe a la Kardashian en vez de rociar su rostro con pepper spray. Los oficiales tampoco golpean, disparan o arrestan a nadie, y la multitud de jóvenes se divierte como si estuvieran en un festival de música y no una demostración política.

Ciertamente, la utópica e irreal escena enfureció a muchos y causó fuertes reacciones y críticas, pues está en notable contraste con lo que es la realidad de las protestas. Y lo más seguro es que ningún miembro de la familia Kardashian ha participado jamás de una manifestación en defensa de alguna causa que les importe (¿al menos que la moda sea una causa?). Pero eso no es lo que realmente deberíamos estar cuestionando.

La pregunta que debemos hacer es: ¿funcionaría este anuncio si hubieran elegido un(a) portavoz diferente, como un(a) verdadero/a activista en lugar de un(a) modelo de modas slash estrella de reality show? ¿Habría sido exitoso el video ad si en vez de un(a) top model mostraban un(a) role model? ¿Es aconsejable que una compañía proponga una equivalencia entre los conceptos de brand awareness y social awareness?

Quizás aquellos de nosotros cuyo nivel de escepticismo es más elevado de lo normal esperábamos que Kanye West y Kim Kardashian aparecieran también en el anuncio de Pepsi; o la adolescente que se hizo famosa en el Show de Dr. Phil gritando a los policías de la fuerza de choque su famosa frase “Cash Me Outside!”; o que cambiaran el acrónimo de “YOLO” (You Only Live Once) a “YOPO” (You Only Protest Once), usándolo como su nuevo slogan.

Como las víctimas “rescatadas” por el Chapulín Colorado, tenemos que acostumbrarnos a no contar con la astucia de los medios y las agencias de publicidad que se atreven a usar movimientos sociales (o la política misma) para impulsar las marcas de sus clientes en la Web 2.0.

Lo único que podemos esperar de estas compañías es que tengan suficiente sentido común para retirar esos ads y pidan disculpas al estilo Chavo del Ocho, refraseando elegantemente las famosas admisiones de culpa de los personajes de Chespirito: “Bueno, no se enojen”, “Se me chispoteó” y "Fue sin querer queriendo.”