Mar11212017

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Venezuela triunfa, pese a la traición del gobierno de Panamá

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alt(San Juan, 1:00 p.m.) Durante los últimos cuatrienios las relaciones entre Panamá y Venezuela han tenido sus altas y sus bajas. Venezuela y Panamá mantuvieron "relaciones amistosas” desde el 3 de febrero de 1904, pero no fue hasta 1945, que abrieron sus respectivas embajadas en sus respectivas capitales. Al ocurrir el golpe de estado de octubre de 1968 en Panamá, Venezuela rompió esas relaciones diplomáticas. Las mismas se reanudaron en abril de 1969.

Posteriormente, el Gobierno del Presidente Chávez “congeló” las relaciones de Venezuela con Panamá luego que la presidente Mireya Moscoso, indultó al terrorista Luis Posada Carriles, cubano exiliado terrorista a cambio de $10 millones de dólares. Las relaciones bilaterales se reanudaron poco después de la toma del poder de Martín Torrijos en Panamá. El 15 de marzo de 2014, Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, anunció públicamente el rompimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales con Panamá y acusó al derechista y conservador, Ricardo Martinelli, entonces presidente de Panamá de ser un “lacayo rastrero” de Estados Unidos. La ruptura se produjo luego de que Panamá solicitara una reunión del Consejo Permanente de la OEA, para convocar una reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores con el objetivo de discutir la situación en Venezuela. Las relaciones bilaterales se deterioraron cuando Panamá incluyó a la diputada opositora venezolana María Corina Machado, en su delegación diplomática ante la Organización de Estados Americanos.

Nuevamente estas relaciones se reanudaron después de la elección de Juan Carlos Valera a la presidencia de Panamá. Sorprendentemente, Panamá ha llevado una campaña internacional en contra del presidente Nicolás Maduro en la Organización de Estados Americano, mejor conocida como el Ministerio de Colonias Americanas. El presidente panameño ha continuado una serie de ataques contra el gobierno chavista de Nicolás Maduro y ha exhortado a la oposición venezolana continuar con su lucha “democrática.”

El presidente Nicolás Maduro convocó a una Asamblea Constituyente, a celebrarse el 30 de julio de 2017. Ante la posible celebración de ésta, Valera anunció que Panamá no reconocería sus resultados. Valera ha supeditado nuevamente las relaciones exteriores de Panamá, a la de Estados Unidos, convirtiéndose de esta manera en su fotuto en la región.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump, anunció que impondrá fuertes medidas de presión contra Venezuela si la Asamblea Constituyente se lleva a cabo. Sabemos que Trump, ha presionado a muchos gobiernos latinoamericanos para que no reconozcan el resultado de esta Asamblea Constituyente.

Aunque la oposición venezolana boicoteó la consulta, los resultados para elegir los miembros de una Asamblea Nacional constituyente, fueron: 8.089.32 millones de venezolanos acudieron a las urnas, según el reporte del Consejo Nacional Electoral; que el 41,53% del censo electoral participó en la contienda, según el CNE. Con estos resultados, el chavismo se encamina a la redacción de una nueva constitución más acorde con el Siglo XXI.

El presidente de Panamá, Juan Carlos Valera, seguirá sometido al gobierno imperialista, pero Venezuela se encaminó una vez más hacia la libertad.