Puerto Rico en el Caribe: nuevo modelo de desarrollo económico a partir de Irma

alt(San Juan, 9:00 a.m.) Contrario a todo pronóstico, el huracán Irma, el que nunca pasó, pero tuvo efectos terribles para los usuarios de luz eléctrica y agua potable en Puerto Rico, ha tenido una consecuencia no esperada, por lo pronto por el gobernante de turno, Ricardo Rosselló. La respuesta del gobierno federal para Puerto Rico, consistente con el proyecto de reestructurar los territorios de dicho país, ha sido el de crear un mecanismo de transferencia de fondos por vía de la contratación de servicios en Puerto Rico, para ser ofrecidos a las víctimas del huracán en otras islas.

En esta medida, lo mejor que le ha pasado a Puerto Rico es el dato que a nivel general la isla no recibirá fondos de asistencia masiva a ser administrado por el gobierno central. Por lo pronto no hoy. No obstante, los hospitales de Puerto Rico, que están brindando servicios de salud, el Centro de Convenciones que está facilitando servicios de refugio y acopio de personas y recursos para estos, están siendo subvencionados por el Departamento de Salud federal. Por lo tanto, Puerto Rico ha sido “contratado”, por la sola ventaja de ser un territorio [federal] caribeño, con capacidad técnica e infraestructura, para proveer servicios en la región.

Esta situación, no contemplada por el movimiento político pro-anexionista, ha creado una interesante oportunidad de vivir de otra forma con Washington. En otras palabras, se trata de un modelo nuevo, o novel, por el cual el gobierno federal nos contrata para hacer gestiones de trabajo en la región. No nos da fondos, pero nos contrata. Es decir, y consistente con el proyecto que representa la ley PROMESA, el gobierno federal no desea ofrecer más transferencias federales libre de compromisos. En este caso, en nuestro nuevo rol en el Caribe, se trata de dinero a cambio de trabajo, de servicios, de ofrecer recursos locales como asistencia social y económica en la región.

Esto se contradice con el proyecto del Frente por Puerto Rico, donde en las gestiones pautadas en el día de hoy en el Congreso federal, encabezadas las mismas por el gobernador de turno, Ricardo Rosselló, y los pasados gobernadores Aníbal Acevedo Vilá y Alejandro García Padilla, se está cabildeando a favor de más fondos para la salud, como transferencia, por parte del gobierno federal. En otras palabras, los locales andan pidiendo dinero en Washington, mientras el gobierno federal está ofreciendo dinero a cambio de trabajo y relaciones contractuales.

Hay que pensar el efecto de la contratación de empresas boricuas en los campos de salud, logísticas, y servicios por parte del Departamento de Salud federal. Es un momento interesante, el cual en todo caso nos fortalece como modelo económico sostenible e independiente del mantengo de Washington. Pensemos.