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El impago de las aseguradoras luego del huracán María

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alt(San Juan, 12:00 p.m.) Para muchos el huracán María, el efecto en sus hogares fue algo pasajero. Pero para otros, tuvo un efecto nefasto. El mismo creo entonces expectativas que la agencia federal para el manejo de desastres, FEMA (por sus siglas en inglés) o el seguro de su propiedad, sí aún tiene hipoteca activa o porque usted lo paga, habrían de cubrir de forma inmediata sus necesidades.

Lo cierto es todo lo contrario. Las aseguradoras, altamente reguladas por el gobierno local, viven del riesgo. El riesgo de que usted paga una póliza de seguros, la cual no es reclamada en años, y la aseguradora recibe pago y no desembolsa. Pero pasa como ha pasado ahora con María, y entonces las aseguradoras vienen a evaluar si pagan o no la póliza, por la cual usted lleva años pagándola al día.

Es un negocio bastante interesante, el del mundo del seguro. Es un negocio donde el riesgo a que nada va a pasar es mayor que el de que algo va a pasar. Eso se llama el riesgo actuarial. Ante esta, las aseguradoras tienen las de ganar. Si el riesgo fuera mayor que el no riesgo, no habría casa de seguros que se sostuvieran.

Ante el paso del Huracán María, las aseguradoras han demostrado porque triunfarán en esta jornada. Fundamentalmente, porque su entendido de la póliza de seguros es un asunto técnico que solo ellas entienden. De otro lado, el desconocimiento de los asegurados, y en muchos casos de sus abogados o abogadas, de cómo operan las pólizas, los llevan a fracasar en la negociación con los seguros. Estos últimos triunfan.

En fin, que hoy en Puerto Rico, toda persona que reclamó seguro porque su casa se inundó, tan pronto describió la misma, como un acto terrestre, no logró recibir su pago de seguro. El seguro de inundaciones es un riesgo que nadie quiere asumir, y es la forma en que las casas de seguros evitan su responsabilidad.

Posiblemente luego del huracán María, habrá que pensar los niveles de responsabilidad de la banca, las casas aseguradoras y los intermediarios que venden seguros, deben ser regulados de otra forma. Pensemos.