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Entre la Diáspora y la Nación - ¡que no nos impongan el mendigar!

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alt(San Juan, 12:00 p.m.) En el día de hoy el senador demócrata independiente, Bernie Sanders, estará presentando un proyecto de ley para que se le otorgue a Puerto Rico la cifra de $100 mil millones de dólares en asistencia económica. Lo patético es que la alcaldesa de turno de San Juan, Carmen Yulín Cruz, por el Partido Popular Democrático (PPD) se ha unido al coro, pues se trata según ella de la ayuda que le conviene al país.

El silencio repentino del gobernador de turno, Ricardo Rosselló por el Partido Nuevo Progresista, es parte del problema. Este calla pues le conviene todo lo que venga desde Washington para adelantar su agenda de integración política de la isla a los EE.UU. Desde su lógica, más fondos federales equivale a posicionarnos más cerca de la estadidad.

Lo interesante es el desface político entre los unos y los otros con el sentir del pueblo de Puerto Rico así como con el sentir de la clase política dirigente en Washington. Contrario a término, el principal aliado para otorgarles más derechos soberanos y autonomía a Puerto Rico, es esta clase política, dentro del Partido Republicano, que dirige hoy en Washington, la principal opositora a concederle más ayudas federales a la isla.

De igual forma, en la presente reforma tributaria que se cabildea en Washington hoy, dicha clase política asociada al Partido Republicano, se intenta convertir a Puerto Rico en una jurisdicción foránea, para lograr imponerle impuestos a las multinacionales que operan en la isla provenientes de dicho país, y que bajo el modelo actual desde el 1917 y la Ley Jones, gozan de triple exención contributiva.

Entonces, la situación puede que sea terrible para los que viven de mendigar en Washington, y de solicitar tratamiento diferenciado para la isla. El momento interesante que nos impone la administración de Donald Trump, nos convoca a pensarnos más como lugar soberano e independiente que como territorio. Quedarnos en ese paradigma, es quedarnos en el discurso colonial y anexionista. Superarlo es movernos a otro nivel. Pensemos.