Jue08162018

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Le cierran el cerco a Rosselló en la Corte Federal

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) Para muestras un botón, dice el dicho popular en Puerto Rico. El gobernador de turno, Ricardo Rosselló cada día aprende a convivir que él es meramente una figura electa en papel, pero su capacidad de dirigir las riendas del gobierno territorial/colonial de Puerto Rico no solo están completamente reducidas, pero más que nada están subordinadas a las entidades que la ley PROMESA impuso a Puerto Rico. Lejos de haber cuestionado o rebelado ante dicha legislación, el gobernador de turno Rosselló, ha asumido su rol de jugador chico (junior partner) en la conversación.

En el día de ayer, no sólo el gobernador tuvo que admitir que su propuesta para un incremento salarial a los policías y a los maestros es solo una propuesta, la cual está sujeta a lo que disponga ahora la Junta de Supervisión Fiscal. De igual forma, tendrá el gobernador que aceptar que los $300 mil dólares que designo para el programa de Atletas de Alto Rendimiento del Comité Olímpico de Puerto Rico, también está subordinado a lo que determine la junta.

A esto se le suma que tanto el gobierno de Puerto Rico como la propia junta, incurrieron en gastos de gestión y administración, en cerca de $77 millones, por concepto de honorarios de abogado y relaciones públicas, que ahora la juez de quiebra, Laura Taylor Swain tendrá que determinar si paga o no. Es decir, no sólo no tenemos capacidad de decidir a quién beneficiar, pero el gobernado de turno si tiene capacidad de seguir gastando, aunque no pueda pagar. Lo alarmante del caso, según expresado por el propio tribunal que supervisa la quiebra del gobierno de Puerto Rico, es el dato que, de cada 10 dólares generados por el gobierno de Puerto Rico, 9 dólares se están utilizando para pago de administración y gestión, y apenas un dólar se ha destinado al pago de los bonistas.

En fin, que hoy podemos adjudicar que el problema de la deuda pública de Puerto Rico, tanto los pasados gobernantes, como el actual gobernador, Ricardo Rosselló, son responsables. Pensemos.