Mié07182018

Last update01:27:25 PM

Descarrilar la derogación de la Ley 80, ¿nos conviene?

  • PDF

alt(San Juan, 12:00 p.m.) ¿Por qué creer en Dios? Lo pregunto cándidamente, pues los milagros en Puerto Rico no vienen de las altas esferas divinas, sino de hombres y mujeres de carne y hueso, los mortales quienes, pese a todo, desde enero del 2015, con una deuda en libros de $72 mil millones de dólares, y la cual asciende a $140 mil millones cuando se computan los intereses adeudados, al día de hoy no le ha pagado a nadie. Vivir en Puerto Rico es un milagro, o un acto divino, pues usted puede vivir con deudas, que no se pagan.

Esto lo traemos pues debemos de hacernos una pregunta distinta, ¿Por qué creerle a Thomas Rivera Schatz frente al gobernador Ricardo Rosselló, el senador Miguel Romero o a la Junta de Supervisión Fiscal? ¿Por qué creerla a ellos y no a Rivera Schatz? Desde nuestra perspectiva lo mejor que nos ha pasado desde enero del 2014, cuando el entonces gobernador Alejandro García Padilla pronunció que nuestra deuda es impagable, es que efectivamente no la hemos pagado. Pese a todos los intentos de la Junta de Supervisión Fiscal de encaminar un Plan Fiscal certificado como promueve la Ley PROMESA del 2016, el gobierno de turno de Puerto Rico se las ha ideado para no pagar la deuda.

Es muy curioso que el Partido Nuevo Progresista (PNP) que es una de nuestras organizaciones políticas más aceitada y eficiente, tenga una disputa tan compleja entre el presidente del senado, Rivera Schatz, y el gobernador, Rosselló Nevárez. Con el efecto básico, que desarticula el Plan Fiscal Certificado hace apenas un mes, y nos retrasa en encaminarnos a pagar la deuda, nuevamente por tres meses más. Sólo la sospecha nos hace pensar que el PNP está ganando tiempo, cumpliendo con sus haberes domésticos, y la Junta de forma contradictoria manifestando en la práctica que han sido una estructura de gobernanza muy ineficiente.

Hoy la amenaza de la Junta de Supervisión Fiscal, de dejar sin efecto lo acordado en el [tercer] Plan Fiscal Certificado, simplemente le da tiempo, un respiro, al gobierno del PNP, como también al pueblo de Puerto Rico. En este debate nos pasamos tres meses más. No está mal, si de no pagar la deuda se trata. Lo importante es pensar cuál será la solución de largo alcance. Esa, aún, no tiene respuesta. Pensemos.