Dom04212019

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Se calienta contienda para seleccionar candidatos para Alcaldía de San Juan

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alt(San Juan, 4:00 p.m.) Primarias, primarias, primarias: lo que los dos partidos principales temen seguramente se van a convertir en realidad en la ciudad de San Juan. Esto no es poca cosa ya que tradicionalmente los alcaldes de San Juan, con contadas excepciones, luego tratan de dar el brinco hacia el Palacio de Santa Catalina, sede de gobernación de Puerto Rico, de este territorio atribulado en creces de los Estados Unidos.

Se supo en estos días que la senadora Zoé Laboy, conocida por sus posturas liberales, con toda probalilidad rete en primarias al también senador Miguel Romero para la candidatura por la alcaldía de San Juan por el Partido Nuevo Progresista (PNP). Por otro lado, el precandidato para la candidatura por el Partido Popular Democrático (PPD) Armando Valdés, prácticamente exigió primarias por candidatura del PPD a la poltrona municipal cuando todo parecía apuntar que su contrincante, la senadora Rosana López, se conducía a obtener el control de la maquinaria de este partido en San Juan. Asamblea de delegados nó (esa la controla la maquinara política) dijo Valdés, vamos al mecanismo de primarias, fue lo que en otras palabras exigió Valdés esta semana. Las primarias de partido, y de esto sabe más el PNP que el PPD, son una minielección en la que participan los votantes de un municipio o territorio (supuestamente solo los afiliiados a un partido en particular, pero vamos).

Laboy se está aprovechando de una situación particular que involucra a Romero frente a su partido. Este votó en contra de revocar el veto del gobernador Ricardo Rosselló a un proyecto de ley que pretende condicionar el derecho al aborto, especialmente a menores de 18 años. De acuerdo a la pieza legislativa estas menores tendrían que tener el consentimiento de sus padres para someterse a un proceso médico de aborto. Si por alguna razón hay alguna complicación en obtener el consentimiento de los padres, el asunto iría a parar a los tribunales. Es una medida muy valorada por la población cristiano fundamentalista de la Isla, que votan casi en bloque por el PNP.

El voto de Romero se convirtió en controvertible y le costo la presidencia de tres comisiones senatoriales que presidía en el Senado. El caucus de su partido, que controla el Senado, había decidido que sus senadores votasen en conjunto para revocar el veto del Gobernador. Votos en el caucus de los partidos lo que hacen es entorpecer la democracia, y él que rete sus decisiones seguramente se complicará la vida. Romero, cuyas enmiendas a este proyecto fueron aceptadas cuando se deliberó originalmente la medida en el pleno del Senado, decidió después no ir por encima del veto. Me parece que se las jugó fría al considerar que San Juan es una ciudad de actitudes sociales variopintas y liberales en la que el fervor de los fundamentalistas cristianos es menor que en los demás municipios. Entonces, surge a candidatura, ya casi anunciada de Laboy. (dijo que se “inclina” a postularse). Como dije, Laboy es liberal, y siempre se opuso al proyecto de ley, pero se le excluyó del caucus, y se perdonó su disención. Después de todo, estos partidos tienen sus plumitas liberales cuya disención siempre se excusa, pero Romero nunca ha sido de esas plumitas. El Senado y posiblemente el PNP no han perdonado a Romero por irse en contra del caucus.

No tengo otra manera de explicarme por qué ahora es que Laboy habla de tirarse al ruedo por la candidatura a la poltrona municipal de la Capital, sobre todo cuando ya las lenguas ocultas políticas del PNP en San Juan dicen que hay otras figuras en el PNP que pronto van a tirar sus sombreros al ruedo dada lo que se considera un faux pas de Romero.

Ahora vamos al PPD. López se sabe que es una allegada de la actual y muy controvertible alcaldesa Carmen Yulín Cruz Soto, aunque ha tratado de distanciarse de ella ante su pobre manejo del municipio desde que el huracán María azotó a la Isla en semptiembre de 2017. Desde entonces, Cruz Soto se ha dedicado a hacer una gira de relaciones públicas a traves de los Estados Unidos como crítica del presidente Trump en vez de manejar los asuntos de San Juan. Esta anunció la semana pasada que será precandidata a la gobernación por el PPD, decisión que sorprendió a muchos observadores que esperaban que rompiera con el PPD o que buscaría algún tipo de posición en el Norte. Después de todo, el senador federal Bernie Sanders la acababa de nombrar co-presidenta de su campaña presidencial.

Para finalizar, les doy crédito a cada uno de los cuatro precandidatos para la alcaladía de San Juan. Los cuatro tienen buenos curriculum vitae. Romero y Laboy ambos han sido abogados descatados y han ocupado puestos importantes en previas administraciones del PNP. Romero ocupó la secretaría del Departmento del Trabajo y estuvo al mando de la Oficina de Gobernación bajo el exgobernador Luis Fortuño, y Laboy ocupó la secretaría de Corrección bajo Pedro Rosselló, padre del actual ocupante del Palacio de Santa Catalina. Por otro lado, López ha tenido una muy buena carrera como senadora, sobre todo en su interés por traer a la contienda pública las leyes de cabotaje federales, que tanto afectan a Puerto Rico. Valdés fue director de Gerencia y Presupuesto bajo Aníbal Acevedo Vilá. Ese puesto no lo ocupa ningún zángano.

Pues bienvenidos a la democracia, PNP y PPD. ¡Que vengan las primarias!