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La noticia irrelevante en Puerto Rico: ¿Quién la define?

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) Ayer fue el 4 de julio, el día nacional de la playa en Puerto Rico. Nadie en la prensa local comentó que Donald Trump cambió el protocolo de la celebración y decidió dar un discurso como presidente. Habló que los EE.UU. habrán de llegar al planeta Marte. Pero esa no es la noticia. Ni Trump, ni Marte, ni el gobernador local Ricardo Rosselló que intencionado de llegar a Francia para ver el final del mundial de fútbol femenino, sigue en la isla resolviendo problemas con la Junta de Supervisión Fiscal. Pero esa no es tampoco la noticia. La noticia es una pela entre sectores populares en una playa de Aguadilla. Esa es la noticia nacional más importante de Puerto Rico ayer: la repartición de bofetadas de forma colectiva en una playa.

Entonces, la pregunta es pensar que en un proyecto de país, la noticia, la información y la verdad fáctica se convierten en un arma de suma importancia. Por lo tanto, en Puerto Rico, la prensa comercial, escrita y mediática, ha reducido el quehacer a lo que en apariencia es lo que el “público desea conocer” independiente que no tenga ningún valor noticioso. Por lo tanto, ¿a quien le parece que una pelea entre mozalbetes, en una playa, sea una noticia nacional? A nadie que no sea el capital corporativo del país que controla tanto la prensa escrita como televisiva. Eso no es noticia, eso es un chisme de barrio convertido en noticia.

En esta medida, Puerto Rico genera demasiadas noticias de país, las cuales invisibilizadas continuamente por la prensa local. Pero esto no se queda aquí, también las noticias internacionales son marginadas o limitadas y explicadas sin valor o relevancia. Una cosa es que nadie haya hablado aún de lo que habló Donald Trump anoche en los EE.UU. Pero otra cosa es que el informe sobre el estado de los derechos humanos en Venezuela tampoco haya sido comentado. Es decir, al capital corporativo de la isla lo único que le interesa es una pelea en una playa.

Tendríamos que repensar esta conversación a partir de un proyecto de país alternativo. No sólo es informar, aún cuando pensemos que no nos conviene la información, pero también para dar las herramientas a la población para que pueda esta de forma consciente e inteligente adoptar una posición. De eso se trata el periodismo en la era de las noticias falsas. Se trata de subvertir el destino que el capital corporativo nos ha impuesto. Pensemos.