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Rosselló y los 12 hermanos: ¿transparencia pública o privada?

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alt(San Juan, 12:00 p.m.) Los políticos han hecho parte integral de sus discursos la palabra “Transparencia” para implorar y representar que sus postulados son como algo divino contrarios a lo inmoral o impuro. La Real Academia Española define “transparencia” como derivado de “transparente” que a su vez significa “claro, evidente, que se comprende sin duda ni ambigüedad”.

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares siempre ha sido “transparente” para todos los amigos y allegados que lo conocen en su “círculo íntimo o privado” como lo dejó establecido en la última conferencia de prensa en la que se disculpó por si alguien se había ofendido con los comentarios aparecidos en su “chat privado e íntimo entre amigos”. El que aparece en el chat es el “Ricky” transparente que todos sus amigos conocen y como tales no se sorprenden de sus comentarios. Es el “Ricky” de ellos, el de toda la vida.

Ricardo Roselló Nevares pertenece a un sector social elitista de las altas clases sociales que estudian en los “colegios y universidades más costosas y privilegiadas” en dónde les enseñan y aprenden desde niños que “ellos” están por encima de todos los demás ciudadanos de a pie, sean mujeres, homosexuales, lesbianas, negros, pobres y miserables, porque “ellos” son los elegidos a dirigirlos y a encaminarlos a una sociedad civilizada de ley y orden.

El grupo de amigos del Dr. Ricardo Rosselló Nevares pertenece a este selecto grupo social. Todos se han convertidos en “niños privilegiados jugando a gobernar” como jugaban los juegos de “Monopolio” en su infancia, comprando y adquiriendo con el dinero propiedades públicas y privadas. Para todos ellos el recibir “una tajada del dinero público” por sus excelentes y exclusivos trabajos como “servidores públicos’ es algo más que merecido. Es por ello por lo que no les sorprenden la corrupción, muchos de ellos tienen amigos y familiares corruptos, se han criado en ese ambiente como algo normal. “Los de abajo” deben sentirse orgullosos de tenerlos como gobernador y administradores de un gobierno de “pobres, miserables, negros, mujeres, homosexuales, lesbianas y putas”. Son ellos los del “Telegram chat” los que están perdiendo tiempo y dinero al dedicarse a la labor pública, cuando podrían estar manejando grandes corporaciones en los Estados Unidos de América, en dónde ya cuentan con sus lucrativos empleos cuando salgan de la gestión pública.

Es por sus formas de pensar que entienden que no deben disculparse, que el apropiarse de fondos públicos es la forma de “pagarles” a los que lograron que ellos llegarán a donde están en el gobierno. No podemos equivocarnos, estos “hijos talentosos” no solamente están en el Ejecutivo, están en la Legislatura y en la Rama Judicial. Como en los tiempos de los Reyes en que todos los hijos no podían ser “Papas de la Iglesia Católica”, había que ubicarlos en otros puestos privilegiados de “las Cortes”.

Somos nosotros, el Pueblo, los ciudadanos de a pie, los que votamos, la base y dirección de sus partidos políticos, los que nunca entendieron la “transparencia” de Ricardo Rosselló Nevares, porque para él no hay nada malo en ser como siempre ha sido con sus más allegados. El problema lo tienen las agencias de publicidad, en una era de “filtros” que transforman la realidad, los que han querido presentar a “Ricardo Rosselló Nevares el político”, no el que todos sus familiares y amigos conocen: el misógino, homofóbico, xenofóbico, racista, clasista y elitista”. Este realmente es nuestro gobernador “transparente” en lo público y en lo privado, el “Ricky” que no todos tienen el privilegio de conocer.

No podemos perder de perspectiva los arrestos por corrupción, la Junta de Supervisión Fiscal, la quiebra del gobierno, la eliminación de beneficios a los trabajadores, el cierre de escuelas, la crisis de la Universidad de Puerto Rico, de educación y servicios de salud, la deuda pública y lo impagable de ésta, porque “el transparente de Roselló y su claque de ineptos” se van , pero nosotros todos nos quedamos.