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Salud sexual, justicia social y derechos humanos

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alt(San Juan, 1:00 p.m.) La popularidad de POSE, una serie de televisión dramática estadounidense sobre la cultura de “Ballroom” (de baile) LGBTQ y género no conforme afroamericana y latina de la ciudad de Nueva York en la década de los 80, donde sus personajes, discriminados y rechazados por sus familias y sociedad crean una cultura underground, y que se apoyan mutuamente en una red de familias elegidas conocidas como Casas, además de bien realizada, podría considerarse un referente histórico. Durante sus capítulos presenta a nuevas generaciones la realidad de la época para las personas LGBTQ+, incluyendo el principio de la epidemia del VIH, y utiliza como base situaciones reales de esos años. La terrible realidad del VIH en esos años es fuertemente palpable a través de la televisión. La década de los 80 pasó a la historia, entre otros eventos, como el principio del VIH. La fecha oficial que se le da al comienzo de la era del sida es el 5 de junio de 1981, cuando los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) describieron cinco casos de neumonía por Pneumocystis carinii y más adelante varios casos de sarcoma de Kaposi. Por el hecho de que los primeros afectados fueron hombres homosexuales es la principal razón por la cual esta condición surge con un estigma adherido al discrimen que ellos ya de por sí recibían. Nombres como el Cáncer Rosa, Cáncer de los Homosexuales y Gay-related immune deficiency (GRID) para identificar esa enfermedad desconocida, seguía esa mentalidad estigmatizante. La situación comienza a complicarse con casos encontrados en los inmigrantes haitianos en Estados Unidos, los usuarios de drogas inyectables y los receptores de transfusiones sanguíneas, lo que llevó a denominar a estas víctimas como el Club de las Cuatro Haches (homosexuales, heroinómanos, hemofílicos y haitianos), lo cual contribuyó a reforzar la estigmatización de estos grupos y de la propia condición. En 1982 se le adjudica el nombre oficial de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), lo cual en los años 80 pasaría a ser uno de los estadios de la infección del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).

Si bien es cierto que la clase científica se concentró en buscar la razón de estos casos, logrando finalmente aislar e identificar el VIH, también es cierto que gran parte de la clase médica y los gobiernos, influenciados por el estigma y prejuicio, no mostraron interés ni hicieron ningún esfuerzo para trabajar con la acelerada cantidad de muertes e infecciones; y con la falta de medicamentos. Ante la impotencia de ver a sus amistades y parejas morir en condiciones terribles, las comunidades gays en Estados Unidos comenzaron a organizarse para exigir del gobierno atención a la epidemia, darle apoyo a las personas infectadas y abandonadas, y educar a la comunidad. De ese esfuerzo comunitario surgen Stop AIDS Project – San Francisco y Gay Men’s Health Crisis (GMHC) – Nueva York; la historia de esta última quedó plasmada en la obra de teatro y película A Normal Heart de Larry Kramer, entre otras. En NY, se formó también el AIDS Coalition to Unleash Power o ACT UP, un grupo de acción directa fundado en 1987 para llamar la atención sobre la pandemia de sida y la gente que la padecía, con objeto de conseguir legislaciones favorables, promover la investigación científica y la asistencia a los enfermos, hasta conseguir todas las políticas necesarias para alcanzar el fin de la enfermedad.

El comienzo y atención del VIH en Puerto Rico, no estuvo exenta del estigma y discrimen mundial. No fue muy diferente como se atendió la situación a lo que de forma general he narrado. No nos libramos de la indolencia del gobierno, del limitado cuidado de salud por parte de la clase médica y las miles de muertes en los años 80 y 90. Aquí, como en EUA, fue la sociedad civil la que se organizó y lideró el apoyo a personas afectadas por el VIH y la educación para prevenir el contagio del virus. La primera organización comunitaria que se fundó fue Fundación SIDA de PR (que hoy en día no existe). Ya para comienzo de los años 90 el rápido aumento en los casos de VIH hizo evidente la necesidad de diversificar y ampliar los esfuerzos de investigación, atención y educación e impulsaron a la comunidad a establecer otras organizaciones de base comunitaria. De esas necesidades surge Coaí, Inc., organizada con la idea de concentrar esfuerzos en educar sobre la importancia de la prevención del VIH a poblaciones que no estaban siendo atendidas por el gobierno u otras organizaciones. Se funda en el año 1991 en unas facilidades rescatadas del Departamento de Salud en el antiguo Hospital Ruiz Soles en Bayamón y como parte del propósito de los fundadores de la organización, de ofrecer los servicios desde nuestra identidad y cultura, le dan el nombre de Coaí, término que proviene del idioma arahuaco y significa “huerto sembrado, alegría y esperanza”.

Durante la primera década la Organización tenía dos programas educativos principales. Guailí (niña o niño en arahuaco) ofrecía talleres de prevención a estudiantes de escuela elemental, utilizando las estrategias de Cuentos Dramatizados (preescolar a 1er grado), Teatro de Títeres (2do a 4to grado) y Dinámicas de Grupo (5to y 6t grado). Ese programa estaba enfocado en llevar educación y prevención temprana, además del intento de erradicar desde temprana edad el estigma hacia el VIH y las personas afectadas. El modelo fue reconocido como modelo educativo innovador durante la “8va Conferencia Mundial sobre VIH/sida” en Holanda (1991); fue seleccionado como el mejor trabajo de Prevención y Educación de VIH/sida en el “Congreso Hispanoamericano de ETS y VIH/sida” en Chile (1995); y se nos invitó a presentar el modelo educativo en el Congreso “30 Años de Psicología Dominicana: Presente, Pasado y Futuro” en República Dominicana (1997). Su segundo programa fue Proyecto En Rosa, un programa de prevención para Hombres que tienen Sexo con Hombres (HSH – es un término epidemiológico que incluye todo hombre gay/homosexual, bisexual y heterosexual que tienen sexo con otros hombres), personas transgénero y sexo servidores. En 1996 se crea el programa Salud, Esperanza y Vida (SEV), expandiendo los servicios al sur, con oficina en Juana Díaz.

Con el nuevo milenio, los trabajos de VIH comenzaron a evolucionar. Con nuevos medicamentos disponibles y más efectivos y nuevas investigaciones científicas y conductuales, nuestros programas de VIH incorporaron intervenciones científicamente probadas y pruebas rápidas de detección de VIH. Durante este tiempo la Junta Directiva de Coaí, Inc., en su planificación estratégica, adopta una nueva misión.

Nuestra misión es: Organización sin fines de lucro dedicada a promover la salud y prevenir enfermedades, desde una perspectiva de justicia social y derechos humanos, con énfasis en personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transgéneros, transexuales, "questioning", "queer" e intersexuales (lhbttqqi) en Puerto Rico.

En el 2006 se lograron fondos para un programa dirigido específicamente para personas jóvenes transgénero y en el 2008 se expandieron los servicios a Mayagüez con otro programa para HSH convirtiendo nuestros programas en una sombrilla llamada Aché T.O.P. (Taking on Prevention) con sucursales en el norte, sur y oeste de la isla. Con nuevos fondos recibidos en el 2017, el programa Trans Tanamá amplía sus servicios a jóvenes transgénero, transexuales, intersexuales, queer, genero fluido o no conforme; y sus parejas. Con nuestra campaña “Yo Me La Hice”, en todos nuestros programas, ofrecemos los servicios gratis de tamizaje de VIH y de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). El servicio de hacerse la prueba de VIH puede ser individual o en pareja(s) sexuales. Algunas parejas sexuales que desconocen sus estatus de VIH optan por “Hacerse la Prueba Juntos”, y establecer un plan ajustado a sus resultados. Este servicio lo ofrecemos en nuestros locales y los llevamos a la calle, donde nuestros participantes socializan o realizan trabajo sexual.

Luego de que nuestros participantes conocen sus resultados, les ofrecemos Servicios de Navegación para atender aquellas situaciones que le han puesto a riesgo de contagiarse de alguna de estas enfermedades. Si el resultado fue un diagnóstico positivo le enlazamos a servicios médicos y tratamiento, además de ayudarle a “navegar” el sistema de ayudas y documentos necesarios. Se les acompaña en el proceso hasta que logre adherencia a los medicamentos y la supresión de carga viral. Con las nuevas investigaciones, se ha demostrado científicamente que las personas con VIH que reciben terapia antirretroviral (TAR), que han logrado y mantenido una carga viral indetectable no pueden transmitir el virus sexualmente a otros. Por esa razón, desde el 2017, se ha lanzado con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (WHO – por sus siglas en inglés) y CDC la campaña de I = I, que significa Indetectable = Intransmisible. En el caso de resultados negativos, se les ofrece a las personas el programa de “Gorritos por Correo”, en el cual mensualmente se les envía condones y lubricantes por correo para su uso. Además, concienciamos, educamos y enlazamos participantes a servicios de Profilaxis Pre-Exposición, mejor conocido como PrEP. Esta es una opción cuando las personas con un riesgo muy alto de contraer el VIH toman medicamentos diariamente, bajo supervisión médica, para prevenir el VIH. Se ha demostrado científicamente que la PrEP, utilizada correctamente, es altamente efectiva para prevenir el VIH por el sexo o el uso de drogas inyectables.

Nuestros programas, además tiene un componente educativo. En el caso de Aché TOP utilizamos un modelo grupal llamado Sin Buscar Excusas, desarrollado específicamente para HSH latinos, en el cual a través de un video y una conversación grupal las personas exploran las alternativas que utilizarían para mantenerse en un estatus negativo. El programa de Trans Tanamá, tenemos una intervención a nivel comunitario efectivo para la prevención efectiva de ETS/VIH, donde las mismas personas nos narran sus historias de cambio de comportamiento y se distribuyen como ejemplo y refuerzo a un cambio de norma en la comunidad e individual.

Otro aspecto importante de Coaí es colaborar y desarrollar proyectos de investigación orientados a la identificación de necesidades, desarrollo de servicios, evaluación de intervenciones y políticas de salud. Hemos establecido trabajo colaborativo con investigadores y la academia en los procesos de desarrollo de programas innovadores para la prevención del VIH y ETS. Desde el 2004 colaboramos con el Departamento de Salud – División de Vigilancia SIDA en un estudio anual llamado Estudio de la Conducta (ECO) donde se analiza, en diferentes ciclos, el comportamiento de riesgo de los HSH, Heterosexuales en Alto Riesgo y Perdona que se Inyectan Drogas (PID).

Nuestro compromiso con las comunidades y personas que servimos va más allá de las paredes de la organización. En el 2017 establecimos el Proyecto Juracán a través del cual pudimos ofrecer ayuda a personas afectadas por el suceso natural y que fueron discriminadas de recibir servicios por su orientación sexual o identidad de género. Con el apoyo de donaciones individuales y de otras organizaciones se logró asistir a personas de nuestras comunidades LGBTTQI con artículos del hogar, agua, comida, ropa y otras necesidades. Gracias a nuestros auspiciadores, nuevamente pudimos apoyar a personas de nuestra comunidad durante el evento del terremoto del 7 de enero. Siguiendo nuestra misión, Coaí ha trabajado para visibilizar nuestras comunidades a través de manifestaciones y de las paradas LGBTT de San Juan y Oeste. Hemos apoyado legislaciones que otorgan derechos de equidad y denunciado aquellas que buscan discriminar, tanto a personas LGBTTQI, como mujeres y otras minorías en desventaja, desde una visión de derechos humanos. Para ello se ha presentado ponencias en vistas públicas y participado de manifestaciones. Hemos participado de colectivos como el Movimiento Amplio para la Búsqueda de la Equidad (CABE); el Colectivo Orgullo Arcoiris (COA) y el Grupo de Planificación para la Prevención del VIH en PR (GPPVPR), entre otros. En el 2012 establecimos nuestro magno evento anual, TransFashion, que además de una actividad de recaudación de fondos se ha convertido en una plataforma para personas trans en el área de modelaje y diseño de ropa.

Nuestra visión es lograr que en Puerto Rico se reconozca la salud como un derecho humano y se garantice su disfrute. Para ello trabajamos fuerte y comprometidos. Para su logro continuaremos desarrollando programas de servicios de salud orientados a promover la salud, prevenir enfermedades y reducir inequidades, desde una perspectiva de justicia social y derechos humanos. Para más información y acceder a nuestros servicios visítanos en www.coaipr.org.