Sáb05302020

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Cero traición ante la crisis del Coronavirus

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) Ante la falta de equipo protector para los médicos y aliados a la salud tengo que levantar mi voz porque este puede representar el aspecto por el cual pacientes y empleados pudiéramos caer en esta guerra contra el Covid-19. Muchos testimonios en las redes ya lo han constatado y hasta el presidente Donald Trump ha cuestionado porque utilizamos tanto este material.

Como él, tal vez, muchos no saben que las vestimentas protectoras se deben cambiar a menudo en un turno para evitar la propagación de las infecciones. De ahí la necesidad de contar con material suficiente para suplirlo a la gran cantidad del personal durante varios turnos diarios.

Esta deficiencia provoca que el personal se exponga a grandes cantidades del virus (carga viral). La carga viral es directamente proporcional a la severidad de esta enfermedad. Por eso muchos médicos, enfermeras y otro trabajadores adultos y jóvenes han muerto. En esta situación no tan solo perdemos un amigo o un miembro de la familia, careceremos de mucho más.

¿Los hospitales y el gobierno no han pensado en este aspecto? ¿Se habrán dado cuenta que con cada empleado de la salud que muere se pierde una gran cantidad de riqueza llamada experiencia que las universidades tardarán muchos años en reponer? ¿Se habrán dado cuenta que si no protegen a sus trabajadores, los servicios de esas instituciones colapsarán por falta de personal? ¿Las autoridades gubernamentales se habrán dado cuenta que no han brindado los suficientes estímulos para producir en nuestro país este equipo protector como lo han hecho en otros países?

Esto es urgente. Esto es una guerra y la rapidez es la esencia de la guerra.

En Puerto Rico se han tomado medidas drásticas con las cuales esperamos buenos resultados, pero según concluye el doctor Eric Topol ( US Betrays Healthcare Workers in Coronavirus Disaster) “quizás lo que la comunidad médica recordará es cómo nuestro país nos traicionó en los momentos en que nuestros esfuerzos eran más necesarios”. Cito las palabras de mi colega porque me han impresionado, pero no me gustaría convertirlas en una realidad en mi isla.