Evitar la cárcel en la cuarentena, ¡esa es la consigna!

alt(San Juan, 11:00 a.m.) Esto no es fácil de implementar ni es políticamente popular. Para evitar tener un número desproporcionado de enfermos y muertes, se requiere liderazgo firme, valiente y rápido.

Las autoridades nacionales deben apuntar a reducir el hacinamiento a través de los diferentes mecanismos disponibles en sus marcos legales, que pueden incluir prisión domiciliaria, brazalete electrónico, indultos o rebajas de pena, libertades condicionales y conmutación de pena.

El enfoque inicial puede ser en adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas o lactantes y personas que cometieron delitos no violentos y/o que estén cerca de cumplir sus condenas, deben de ser liberados.

Se debe priorizar las medidas alternativas a la privación de libertad, siempre que apliquen. Ahora más que nunca, el sistema judicial debe reevaluar los casos de prisión preventiva, que alcanzan porcentajes de 40%, 50% y hasta 60% en Latinoamérica.

Finalmente, se debe evitar penalizar con prisión a las personas que violen medidas de cuarentena o toques de queda.