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Juez Prudente y Razonable, ¿existe?

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altEl Artículo 1802 del Código Civil de Puerto Rico establece que, “el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado. El Tribunal Supremo de Puerto Rico por medio de los jueces enfatiza continuamente el concepto de la figura del buen padre de familia. Ese mismo comportamiento es utilizado en el sistema de cooperativas del país, comportarse como lo haría un buen padre de familia. En el sistema de derecho angloamericano se utiliza la figura del “hombre prudente y razonable”. El hombre prudente y razonable actúa con el cuidado, diligencia y precaución que la situación amerite.

El juzgador aplica criterios objetivos en la evaluación de un caso y decide no cómo él hubiera actuado, sino cómo habría actuado un ciudadano prudente y razonable. La insistencia y aplicabilidad del criterio del Tribunal Supremo de cómo actuaría un hombre prudente y razonable, tiene que necesariamente aplicarse a ese mismo tribunal de justicia.

Para tomar acción bajo el Artículo 1802 se debe cumplir con tres asuntos: daño físico o emocional, nexo causal y un acto u omisión culposa o negligente. La causalidad no se establece a base de una mera especulación o conjetura, ver Ramos Robles vs García Vicario 134 DPR 969 (1993). En el lenguaje y cultura de los jueces y abogados se usa el término en latín, “Post hoc-ergo propter hoc” que establece una relación de causa y efecto defectuosa.

Para establecer que hubo negligencia y daño en la práctica de la medicina se necesita el testimonio de un experto en la materia. En el caso Daubert vs Merrell Dow Pharmaceuticasls, Inc. 509 U.S. 579, 1993, en el mismo los hermanos Jason y Eric Daubert nacieron con defectos congénitos y sus padres demandaron a la compañía Merrel Dow Pharmaceuticals, Inc. subsidiaria de Dow Chemical Company alegando que el uso del medicamento Benectin durante el embarazo de la madre fue el causante de los defectos. La parte demandante no pudo probar que había evidencia científica para respaldar sus alegatos. Por el contrario, la compañía farmacéutica documentó que los estudios científicos no correlacionaban la asociación de defectos congénitos con el uso de Benectin. Desde el 1993 este caso se convirtió en el standard para la admisión de testimonio por un experto en las cortes federales. Se requiere que el juez actúe como portero antes de admitir la evidencia, determinando si la evidencia es válida o no científicamente y relevante al caso en cuestión. La utilización del standard de Daubert ha excluido la pseudociencia o residuos científicos (junk science). Si el testimonio del perito no está sustentado por la ciencia el tribunal se verá obligado a rechazarlo.

En los comienzos de la independencia de los trece estados cada uno tenía su propia constitución y algunos tenían moneda propia. No existía un poder ejecutivo que hiciese cumplir las normas dictadas por el Congreso, ni había un poder judicial para resolver las disputas de los ciudadanos de los diferentes estados. Los estados eran pequeños y algunos grupos minoritarios podían ostentar un poder extraordinario y como ejemplo en la judicatura tomar decisiones que atropellarían a otros grupos con ideas o propósitos contrarios. Bajo la Confederación cada estado interpretaba ser una nación autónoma. Es por eso que eventualmente se cambió de una Confederación de Estados a una Federación de Estados.

James Madison, de solo cinco pies y cuatro pulgadas de estatura y enfermizo, quien luego sería el cuarto presidente de Estados Unidos lideró el movimiento para crear la Federación de Estados. La Federación de Estados Unidos fue ratificada en el 1789. El 24 de septiembre de 1789 se constituyó el Tribunal Supremo de Estados Unidos y 16 tribunales inferiores. Lo Padres Fundadores de la Constitución norteamericana se propusieron evitar que la política del país fuera partidista. Eso no se ha logrado a cabalidad. Bajo la Federación se creó un ejecutivo nacional, el legislativo bicameral y los tribunales. El Senado tendría dos miembros sin importar el tamaño o población del estado. La Cámara de Representantes sería por representación numérica. Para controlar la población de los estados esclavistas se llegó al compromiso de contar a cada esclavo como sólo “tres quintos de persona”.

En Puerto Rico la política partidista ha infectado los tribunales del país, y es más evidente en el Tribunal Supremo. Al presente hay seis jueces nombrados por el Partido Nuevo Progresista y tres nombrados por gobernadores del Partido Popular Democrático. Esa composición partidista propicia al igual que en los trece estados al comienzo de la República de Estados Unidos de Norteamérica que nuestro Tribunal Supremo pueda decidir algunos casos no basados en la justicia sino en parámetros totalmente reñidos con ese ideal.