Mié03202019

Last update11:34:44 AM

Paradigma Social

  • PDF

altLos adelantos científicos ocurren mucho más rápido que los cambios en el sistema legal. Al presente, en Puerto Rico se está enmendando el Código de Civil que data del 1930 y se basa en el Código Civil español del 1889. Nuevas enmiendas permitirán la adopción de niños por parejas del mismo sexo, se validará el matrimonio igualitario adoptado por la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos. El nuevo Código Civil reconoce el parentesco por creación asistida y se crea la relación por consanguinidad entre un infante nacido por cualquier método de procreación asistida y las personas que consientan a comparecer ante la ley como los progenitores, aunque no hayan aportado su material genético. Sin embargo, se indica que aspectos controvertidos como la maternidad subrogada se dejaron fuera para que sea fácil su consideración por diversos grupos. Los notarios podrán oficiar matrimonios.

La inseminación artificial se ha utilizado por muchos años para ayudar a los matrimonios que no pueden procrear, ya sea por problemas de la mujer o del hombre. El procedimiento de inseminación artificial puede ser de dos maneras: 1. Utilizando semen del esposo, (subrogación genética) 2. Utilizando semen de un donante. Sin embargo, el método más utilizado en Puerto Rico y Estados Unidos es la fertilización en vitro, en que se unen un óvulo y los espermatozoides en una probeta y se produce un embrión el cual es implantado en la madre subrogada (subrogación gestacional). Este último método disminuye la posibilidad de que la madre subrogada quiera reclamar para ella al recién nacido.

El primer alumbramiento por subrogación fue el nacimiento de Isaac de su padre Abraham y su esclava Agar, para entregárselo a Sara que ya era mayor de edad. El primer caso de madre subrogada fue realizado en el 1985.

En Puerto Rico no existen bancos de espermatozoides. En algunos estados de Estados Unidos se puede elegir el donante, pero su identidad está protegida. No se puede seleccionar característica alguna del hijo, la herencia genética sigue siendo incierta.

La inseminación artificial ha dado lugar a que matrimonios del mismo sexo la utilicen para procrear y tener herederos. En general se trata personas educadas y de recursos económicos adecuados.

Ese mecanismo de procreación se aparta del mensaje de Dios, “creced y multiplicaos”. La ciencia moderna ha logrado que las personas del mismo sexo puedan tener hijos. Si son o no a la semejanza de ellos en preferencia sexual está por verse en la prole de cada pareja. La sociedad se basa en el matrimonio de un hombre y una mujer. Se ha estimado que en Estados Unidos hay entre 2 y 3.7 millones de niños que tienen padres homosexuales, lesbianas, bisexuales o transgénero. Además, hay 200,000 niños criados por padres del mismo sexo. De forma que se pudiera pensar que la procreación en parejas del mismo sexo constituye un experimento social cuyos resultados son inciertos. Ante ese cuestionamiento se han realizado trabajos de investigación en Italia, Finlandia, Noruega, Dinamarca y Estados Unidos, no así en Puerto Rico.

Interesantemente, estudios realizados en parejas de homosexuales demuestran que los hijos creados por subrogación tienen un desarrollo psicosocial igual que los hijos de padres heterosexuales. Aparentemente, si a los niños se les brinda amor y se atienden sus necesidades básicas no confrontarán problemas en su desarrollo y su comportamiento. Es importante que los niños conozcan a su madre subrogada.

Infertilidad es una enfermedad; por tanto, se justifica la madre por subrogación, no así cuando no hay indicación médica y esto se conoce como un capricho o subrogación social. Se ha sugerido celebrar el día del padre anónimo.