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Ante la cumbre de la criminalidad, ¿necesitamos un plan de uso de drogas

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Image result for droga policia puerto ricoEl uso de drogas es una realidad que tiene que ser aceptada por la humanidad. No ha existido, no existe, ni existirá una sociedad libre de drogas. La mayoría de las personas usan una u otra substancia adictiva. Los programas de tratamiento cuyo objetivo sea el tener una sociedad libre de drogas están destinados a fracasar por ser utópica esa pretensión. El Congreso norteamericano en el 1988 aprobó la ley en Contra del Uso de Drogas. Se opusieron a la legalización de las drogas prohibidas y declararon que la política de ese Congreso iba dirigida a hacer a los Estados Unidos un país libre de drogas para el año 1995. ¿Eran ingenuos o eran meramente políticos los que así votaron? Esa fecha pasó inadvertida para todos los norteamericanos. La realidad es que el esfuerzo masivo que realiza el gobierno norteamericano no ha tenido impacto en la reducción de la entrada de drogas a los Estados Unidos. Mientras haya la demanda por drogas en los Estados Unidos y Puerto Rico, los países productores continuarán exportando las mismas.

El problema de la adicción a drogas no tiene una solución simple, sencilla y rápida. Existe una gran cantidad de información médica y estudios científicos para justificar cualquiera de las dos formas para atacar el problema-- la criminalización de las mismas que se realiza al presente, o por otro lado, la legalización de la misma. Existe otra forma que se utiliza en Singapur, Malasia y otros países musulmanes y las Filipinas donde el uso de drogas se paga con la vida.

Existe una seria preocupación ante el hecho de que la criminalización de las drogas y la que se ha denominado como la guerra en contra de las drogas no ha tenido éxito. Una alternativa para controlar los problemas sociales que conlleva la adicción a drogas es la legalización de las drogas.

La legalización conlleva tres aspectos:

1. descriminalización-- las drogas serían ilegales pero su posesión sería considerada como un delito menor y los adictos no serían encarcelados.

2. medicación-- las drogas estarían disponibles legalmente pero su uso seria limitado a un área o región y sería distribuido por profesionales o por el gobierno.

3. reglamentación y el pago de impuestos--la reglamentación de las drogas sería parecida a la de los arbitrios que se pagan por el alcohol o el tabaco al presente.

¿Cómo se justifica que cambiemos el modelo de criminalización al de medicación de las drogas?

Se ha comprobado que las drogas legales como el tabaco y el alcohol son más peligrosas y causan más muertes que las drogas que son ilegales al presente. Por ejemplo, en los Estados Unidos se mueren alrededor de 14,000 personas al año por el uso de drogas ilícitas; sin embargo, mueren sobre 570,000 por el uso de alcohol y tabaco. El uso de alcohol es el que más asociado está a actos de violencia incluyendo violencia conyugal.

El costo anual para mantener un confinado en prisión fluctúa entre $20,000 y $30,000. El costo de construcción de una nueva cárcel oscila entre $50,000 y $200,000 por preso dependiendo del grado de seguridad y complejidad de la institución.

En Puerto Rico la criminalidad está íntimamente asociada al trasiego de drogas. En el 2018 ocurrieron sobre 600 homicidios, la gran mayoría relacionados con el trasiego de drogas. La sociedad está insensibilizada hasta el punto de que no se inmuta ante esta situación, lo que denota el desprecio a la vida. En realidad vivimos un terrorismo o guerrilla urbana.

Idealmente, debiéramos saber el móvil de esos asesinatos: cuántos ocurren como consecuencia de disputas internas entre los tiradores de drogas en el lugar de distribución y cuántos se deben a asaltos perpetrados por adictos con el fin de obtener dinero para comprar las drogas. Aunque no disponemos de los detalles, lo cierto es que las muertes están relacionadas con el uso de drogas y aun persiste la necesidad de tratar de solucionar el problema.

¿A quién hay que convencer para comenzar un plan piloto utilizando la medicación de las drogas? Primero habrá que hacer una campaña educativa para convencer al ciudadano común de la deseabilidad de utilizar un método para controlar el daño que le ocasiona a la sociedad el uso de drogas. El ciudadano común le teme al término medicación de las drogas y a los adictos. También habría que convencer a los políticos de turno. Hasta el presente ningún político ha propuesto alterar la forma de lidiar con el problema de la adicción a drogas en nuestro país. Posiblemente no se atrevan por miedo a perder unas próximas elecciones. Por el contrario el político que resuelva el problema de la criminalidad relacionado a las drogas se llenará de gloria y será considerado como un héroe.

El primer obstáculo para la implantación de un plan piloto para la medicación de las drogas ya fue vencido. La Ley de Salud Mental # 408 que fue aprobada en septiembre del año 2000 y que comenzó a regir en enero del 2001 fue enmendada en el 2008 para incluir a las personas con problemas de adicción como pacientes mentales.

Pero un obstáculo real es la relación política de Puerto Rico con los Estados Unidos. La Administración de Alimentos y Drogas (Food and Drug Administration-FDA) que es la agencia que determina qué medicamentos o drogas pueden ser utilizados en los humanos se opondría al plan piloto. También habría oposición por parte de la Administración de Vigilancia de las Drogas (Drug Enforcement Administration-DEA) que es una división del Departamento de Justicia Federal que se encarga de reglamentar el uso de las drogas terapéuticas y la incautación de las drogas ilícitas. Para realizar un plan piloto sobre las drogas habrá que pedir autorización de ambas agencias federales. No tengo dudas que dicha autorización será concedida ante la magnitud del problema de criminalidad que existe en nuestro país.

La Ley en Contra del Uso de las Drogas que aprobó el Congreso en el 1988, se aplica a Puerto Rico y constituye otro obstáculo al proyecto de medicación porque la misma promueve la criminalización de las drogas y las clasifica como ilegales.

Debido a que la represión y la criminalización de las drogas proviene principalmente de los Estados Unidos, algunos países libres y soberanos se ven impedidos de legalizar la marihuana u otras drogas por temor a represalias o sanciones económicas. Recientemente en Jamaica se propuso la legalización de la marihuana, pero temen la oposición de los Estados Unidos debido a que éstos le otorgaron a Jamaica entre el 1992 y el 1998, 7.8 millones de dólares para eliminar el cultivo de marihuana en ese país. Sin embargo, irónicamente, el principal cultivo en los Estados Unidos al presente es la marihuana.

Existe un tratado de las Naciones Unidas, firmado en el 1988 por casi todas las naciones del mundo, para combatir el tráfico ilícito de drogas narcóticas y substancias psicotrópicas. Las Naciones Unidas están obligadas a revisar su política de mano dura en contra de las drogas ya que es evidente que esa política pública ha fracasado en todo el mundo.

La Reforma de Salud actual desmanteló el sistema de salud pública regionalizado con centros primarios que existían en todos los pueblos de la isla. Esto será un obstáculo para la expansión del programa de medicación si este proyecto piloto probará ser exitoso. Pero encontraremos una alternativa satisfactoria a este obstáculo.

Por suerte, la ley que creó la Oficina para el Control de las Drogas en el 2001 se extinguió y ya no es un obstáculo para la implantación de un plan piloto, pues de existir hubiese continuado con el modelo prohibicionista.

Programa Piloto para la Medicación de las Drogas:

Para establecer un plan piloto para la medicación de las drogas debemos reconocer que la adicción es el resultado de un trastorno mental. Debemos conocer la historia natural de un adicto. ¿Cuántas personas que fuman marihuana pasan luego a ser usuarios de las denominadas drogas fuertes? ¿Cuántos adictos luego de unos años en la adicción buscan tratamiento médico y cuántos se curan de su adicción? Es imperativo que tengamos un registro de adictos a las diferentes drogas por región geográfica. Para garantizar el éxito de este programa, deberán establecerse unos principios legales, políticos y administrativos.

A continuación las metas, los objetivos y criterios de evaluación de un plan piloto para la medicación de las drogas.

Metas:

1. Reducir el daño a la sociedad inducido por el uso de drogas.

2. Descriminalizar el uso de las drogas.

3. Comprobar la superioridad del sistema de salud pública sobre el modelo prohibitivo en la reducción del daño a la sociedad.

Objetivos:

1. Evitar el ingreso de nuevos adictos en la región experimental.

2. Reducir la propagación de casos de HIV o SIDA y hepatitis.

3. Reducir la incidencia criminal.

4. Medir la capacidad para trabajar y el nivel de ausentismo.

5. Reducir el mercado negro en la distribución de las drogas.

6. Tratar a los adictos que voluntariamente soliciten rehabilitarse.

Método:

1. Se escogerá un número determinado de adictos a una droga: marihuana, heroína o cocaína.

2. Se obtendrá un número igual de personas de la comunidad que no son adictos a la droga a ser administrada en el plan piloto.

3. Se escogerá otro grupo control de adictos a los cuales no se les administrará la droga, sino que continuaran obteniéndola en el mercado negro como al presente.

4. Se le harán pruebas de SIDA y de hepatitis a todos los participantes al inicio del plan piloto y subsiguientemente cada seis meses por el período de dos años.

5. Se le proveerán jeringuillas estériles al grupo control.

6. Se recopilará y documentará la estadística de la incidencia criminal en el área a ser estudiada.

7. Se prohibirá a los participantes del grupo experimental el uso de drogas fuera del ámbito experimental.

8. La actividad delictiva tanto del grupo experimental como de los dos grupos de control deberá ser informada por la policía mensualmente. Esta información será confidencial y sólo será controlada por el investigador principal del proyecto.

9. Se le proveerá tratamiento psiquiátrico a los pacientes del grupo experimental y del grupo control que así lo soliciten.

1O. Se le administrara metadona a los adictos a la heroína.

11. Se obtendrán las autorizaciones y los relevos de responsabilidad correspondientes de todos los participantes en este plan piloto.

El proyecto cambiará los siguientes paradigmas:

Criminalización a Medicación

Sistema Legal a Salud Pública

Grupos Comunitarios --Encarcelamiento a Tratamiento y Reingreso del Adicto a la Sociedad

Mercado Negro a Distribución de Drogas Controlado por el Gobierno

Participantes:

El Departamento de Salud

El Departamento de Educaci6n

La Policía de Puerto Rico

El Departamento de Justicia

Las Comunidades

Discusión:

La prohibición de las drogas no ha reducido apreciablemente el número de adictos; por el contrario, ha promovido el crimen y la corrupción. Los que se benefician de la prohibición son los jefes de los carteles de drogas, los cuales estaban imposibilitados de continuar operando si no existiera la política del gobierno. La ilegalidad que la prohibición conlleva le provee a los traficantes su poder, sus armas y su riqueza libre de impuestos.

El uso de substancias psicoactivas por la población es prácticamente universal en todas las culturas y a través de los siglos. La adicción conlleva los estilos de vida que se arraigan en el individuo y estos no se pueden modificar rápida o fácilmente.

Nunca ha existido una sociedad libre de drogas. El objetivo de nuestro plan piloto no es el tener una sociedad libre de drogas--eso nunca se logrará. Nuestra meta es reducir o minimizar el daño a la sociedad asociado con la producción, distribución, consumo y control de las drogas. Bajo este plan se trataría a los adictos que quieran rehabilitarse.

Examinemos la experiencia en otros países. En Holanda, se trata de mejorar la salud y el funcionamiento social del adicto sin necesariamente tener que terminar con el hábito ya que la mayoría de los adictos no están listos o no son capaces de terminar con su adicción. En ese país se permite el uso de la marihuana, la cual se obtiene fácilmente en los "Marihuana Shops" que están dispersos por las ciudades. El uso de esta droga aumentó inicialmente, pero la prevalencia de su uso se estabilizó en los años 1993- 94. La posesión de pequeñas cantidades de heroína, cocaína o morfina está permitido. Gran parte de los programas gubernamentales en Holanda van dirigidos a la reducción del daño al adicto y a la sociedad. El sistema legal y la represión del sistema judicial están subordinados al sistema social y de la salud. El sistema médico y social holandés está dirigido a atacar la demanda de las drogas, no la oferta. Holanda promueve la normalización de la sociedad y la misma está apoyada en el buen funcionamiento de un sistema de tratamiento médico primario de salud pública.

En Inglaterra sólo se interceptan el 10% de las drogas destinadas al mercado británico. Algo similar ocurre en Puerto Rico donde se dice que se intercepta el 30% de las drogas destinadas a Puerto Rico.

Se estima que el mercado negro de drogas produce 150 billónes de dólares al año en los Estados Unidos. El cultivo de marihuana en ese país es la cosecha que más dinero en efectivo produce.

John Stuart Mill, un filósofo inglés dijo que el estado no tenía derecho a intervenir para evitar que los ciudadanos se hicieran daño a sí mismos. El ser humano es soberano sobre su cuerpo y mente. El uso de drogas es un acto consensual, se hace voluntariamente y en su inicio no afecta a otras personas. Cabe señalar que la única forma para que la policía pueda intervenir en las acciones consensuales criminales es realizando actos cuestionables o ilegales.

En Arizona, Proposition 200 aprobó más de cien drogas, incluyendo heroína y metanfetaminas, drogas no aceptadas para tratamiento médico, siempre que estén recetadas por dos médicos y legaliza la distribuci6n de drogas. Incluía la liberación de los convictos no -violentos que estaban presos por posesión de drogas. Colorado ha legalizado la marihuana para uso recreacional y medicinal.

Esos dos estados se fueron por encima de las leyes federales e internacionales y no se han tomado represalias en contra de esos gobiernos estatales.

En Puerto Rico, al igual que en ocho estados de los Estados Unidos, Canadá y algunos países europeos se permite el uso de marihuana para el tratamiento de varias condiciones médicas. El FDA aprobó el uso de Marinol que contiene tetrahidrocanabinol (THC) presente en la marihuana que tiene efectos antieméticos, analgésicos y que reduce la presión intraocular.

Podemos concluir que nuestra sociedad está entre Scylla y Charybdis (1). La adiccíon a las drogas no es un problema de la policía, no ha sido y nunca será resuelto por la policía. Sólo comenzaremos a resolverlo cuando sea tratado como un problema de salud pública. La muerte anual de sobre 600 jóvenes y de otros tantos, víctimas de crímenes para satisfacer el vicio de las drogas, es sin duda una epidemia. Igualmente, el alto número de personas que adquieren el SIDA y mueren de esa enfermedad por el uso de jeringuillas contaminadas es también una epidemia. El no hacer nada para tratar de resolver este problema sería irresponsable, sería avestruzarse. Un plan piloto como el propuesto no será ser más perjudicial para la sociedad que el problema de drogas actual.

La guerra en contra las drogas utilizando la mano dura es un Vietnam doméstico.

1. Scylla era un monstruo que habitaba una cueva en el estrecho de Messina, opuesto al remolino Charybdis por donde tuvo que pasar Ulises para pelear la guerra de Troya.