La incertidumbre y el temor deambulan por los caminos y veredas del planeta Tierra. La pandemia del covid-19, la crisis económica que ha surgido a consecuencias de la aterradora enfermedad, el hambre y los desastres naturales (erupciones volcánicas; inundaciones; plagas de langostas, mosquitos, pulgas, garrapatas...; sequía, terremotos, tormentas, meteoritos…) han puesto en jaque a la sociedad humana. Muchos gobernantes, ajenos a la realidad del pueblo, toman decisiones que solo redundan en mayores males. Pero, ¿qué sucede? ¿Será el apocalipsis?

Debemos dejar por sentado que el planeta no se va a destruir, ni la humanidad va a desaparecer. Sin embargo, el universo nos ha enviado un mensaje contundente de que íbamos por un rumbo equivocado. Nos creímos dioses y con una gripe, nos han recordado nuestra fragilidad. La naturaleza nos ha indicado que no somos esenciales para sus planes, sino un cáncer que ha lacerado el balance de la existencia planetaria y que encerrándonos o erradicándonos, la florecerá esplendorosa una vez más. ¿Habremos entendido el mensaje? 

Este tipo de situaciones ocurren periódicamente. Cuando hacemos un análisis de la historia humana encontramos periodos similares en los siglos anteriores, siendo el más cercano e impactante la pandemia de la influenza española entre 1918 y 1922. La pandemia azotó en las postrimerías de la Primera Guerra Mundial, 1914 a 1918. Millones de inocentes murieron en la guerra, pero más murieron a consecuencias de la gripe española. La humanidad intentó recuperarse de la pandemia y retomar la “normalidad”, pero la Gran Depresión de 1929 y la Segunda Guerra Mundial golpearon fuertemente a las naciones dejando a los pueblos lacerados. Pasó el tiempo, nos olvidamos y retomamos el día a día. 

Astrológicamente, lo que está a sucediendo está asociado a una conjunción de Saturno y Plutón que ocurrió el 12 de enero de 2020 en 22º45´ de la constelación de Capricornio. Esta conjunción ocurre cada 33 años (sintiéndose desde cuatro años antes y cuatro después). El evento astrológico ha estado asociado en el pasado al inicio de la Primera Guerra Mundial, el inicio de la Guerra Fría en 1947 y cambios políticos a partir de 1982. Lo que hace diferente esta doble conjunción es que en marzo se le sumó el planeta Júpiter, haciéndola triple, acrecentando el impacto sobre la humanidad y extendiendo los fuertes remezones durante todo el 2020. A esto se le debe sumar que la humanidad entró en una nueva transformación a partir del 26 de noviembre de 2019 que durará hasta el 2021. 

Plutón transitaba por Capricornio desde el 2008, luego de su visita a Sagitario entre 1995 y 2007. Inició su paso trayendo dificultades y transformaciones forzosas en los sectores económicos (neoliberalismo y la burbuja hipotecaria) y profesionales (desapareció la estabilidad laboral). Plutón exige cambios, transforma las ideas arcaicas (capricornio) y las sustituye por nuevos paradigmas. Los ídolos de barro se han derrumbado, las creencias religiosas se tambalean y las figuras políticas se desacreditan. 

Debemos indicar que durante la visita de Plutón a Sagitario observamos un aumento en el fundamentalismo religioso, los flujos migratorios, la globalización de los conflictos bélicos y el terrorismo internacional. Sagitario, asociado a las profusiones, nos llevó al  consumismo desbocado y la ambición de vivir por encima de las posibilidades, aumentando el endeudamiento personal y nacional lo que nos llevó al colapso económico del 2008 cuando Plutón entró en Capricornio. 

Por su parte, Capricornio es un signo que se relaciona con las estructuras sociales, la política y la economía, la entrada de Plutón en este signo anunciaba crisis en los sectores económicos y políticos. 

A este lento tránsito de Plutón por Capricornio se le sumó la llegada del juez del universo o señor del karma, Saturno. Tomando en consideración que Capricornio, signo de tierra, es material y rige áreas como la cotidianidad, los ideales, la economía y la sexualidad.  La última vez que Saturno transitó por Capricornio fue en 1518 y 1519. Esto marcó el inicio del comercio planetario y una gran migración, que buscaba nuevas oportunidades. 

Saturno y Plutón se encontraron en Cáncer en 1914 marcando el inicio de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa en 1917, dando paso a los conflictos sociales que marcaron el siglo XX. La conjunción se repitió en Leo en 1947 marcando el inicio de la Guerra Fría que concluyó en 1991 y dividió la política mundial en dos grandes bandos: 

democracia liberal y comunismo. 

La conjunción Saturno-Plutón entre 1981 y 1982 en Libra marcó la consolidación del estado islámico de Irán, murió el presidente soviético Brezniev abriendo la puerta a las reformas de Gorbachov con la posterior caída del comunismo en Rusia, el advenimiento del SIDA que eliminó más personas que muchas guerras, y en el 2001 cuando estos dos planetas estaban en oposición, dos aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York principiando la guerra contra el fundamentalismo Musulmán, que nos llevó a las guerras de Afganistán y de Irak.

La conjunción actual entre Saturno-Plutón induce cambios en las estructuras de gobiernos, poder y dinero. El cambio será doloroso porque las estructuras son rígidas. Veremos cambios drásticos en la seguridad material, el estatus y la autoridad. Marca el final de imperios y el colapso de estructuras obsoletas y tiránicas. El mundo laboral se derrumba porque Saturno rige el tiempo y desea que aprendamos a valorarlo. 

Júpiter, el planeta de la abundancia, aporta incrementando la fuerza de la conjunción, por ende, serán cambios planetarios trascendentales. La violencia imperará porque Marte se sumará a la triple conjunción, lo que indica que los sectores políticos, económicos y religiosos se resistirán al cambio y contratacarán virulentamente el derrumbe de los códigos heredados que ya están desvitalizados. 

Los seguidores de la astrología conocen la simbología de los tres planetas y comprenden mejor los cambios que ya tenemos encima. Para beneficio de los que no las conocen debemos señalar que: Plutón (regente de Escorpio) es el dios del Hades (Infierno) en la mitología, el generador de las grandes crisis, muertes y renacimientos; Saturno, Cronos, el tiempo (regente de Capricornio), es el que auspicia las grandes estructuras, la forma, los principios y las leyes y Júpiter (regente de Sagitario) auspicia las cuestiones de fe, filosofía, convicciones, abundancia y recursos. 

Entramos a un nuevo tiempo que llevará a la reconstrucción del ordenamiento social, político y económico. Una nueva sociedad se está cuajando, el parto será doloroso y la reacción del orden que se desploma será cruel

Debemos ser cautelosos, planificar cada movimiento que hagamos, cuidar de nosotros y nuestros seres queridos, ser ahorrativos y examinar cuidadosamente nuestras creencias. La fe en nosotros mismos, la seguridad en la manifestación del bien dentro de la oscuridad y el agradecimiento a los seres de luz que nos cuidan serán esenciales para sobrevivir estos cambios. 

Los eventos de julio indicarán los acontecimientos que nos golpearán con fuerza en noviembre, cuando la conjunción apunta a un reputen del juicio planetario en el que transitamos bajo esta triple conjunción de Saturno-Plutón- Júpiter. 

Confío la nueva sociedad que se está formando sobre las ruinas de la anterior sea una justa e igualitaria donde el bienestar de todos sea el norte. 

En una próxima columna analizaremos estos eventos acordes a la santería.

La imagen puede contener: 4 personas, personas sentadasEn un congreso que reunió a los 120 principales delegados del país y sus respectivas congregaciones, el Movimiento Cristianos por la Paz de Venezuela (MCPV), le dio su “respaldo absoluto”, al mandatario Nicolás Maduro.

En la actividad que tiene la duración de dos días y de la cual participan los delegados demás de 17.000 iglesias evangélicas y pentecostales de Venezuela, los pastores señalaron que “están orando por la paz del país” y por la “protección del presidente Maduro”.

“No queremos la guerra. Queremos la paz y Justicia. Estamos cubriéndolo en oración. Estamos clamando a Dios en nuestras casas y iglesias por Ud. Estamos rodilla en tierra clamando por la paz de Venezuela ¡Que Dios lo bendiga hoy, mañana y siempre!”.

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Para los celtas, y muchos otros pueblos del viejo mundo, ciertos árboles han tenido un significado especial como combustible para la calefacción, la cocina, materiales de construcción y el armamento. Además de ello, sin embargo, muchos bosques también proporcionan una poderosa presencia espiritual. Los árboles varian entre las diferentes culturas y localizaciones geográficas, pero los que están considerados como "sagrados" comparten ciertos rasgos, como un tamaño inusual, la belleza, la amplia gama de materiales que proporcionan, características físicas únicas, o simplemente el poder del árbol.

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Noten que la Tierra, un ser viviente, está avanzando hacia un equilibrio de salud. Sin embargo, ella requiere una infusión de energía de parte del Todopoderoso a través de ustedes para recuperar su salud. Ustedes son cañerías de transfusión – la luz de Dios hacia la Tierra vibrante, amorosa y que respira. A medixda que nuestra madre Tierra acepta estos regalos y los irradia hacia fuera de su pura luz blanca, aquellos seres que se hallan parados en su superficie son cambiados por esta irradiación de amor.

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