altMucha de la nueva literatura boricua se ha centrado en el paradigma de las minorías y los márgenes. Mundo cruel, de Luis Negrón, o Transmutadxs, de Yolanda Arroyo Pizarro han continuado la propuesta estética de grupos como Homoerótica, que buscaba resaltar los discursos lesbigaytrans que las obras de Manuel Ramos Otero y Nemir Matos Cintrón habían puesto sobre el tapete en la década de los setenta. El caso de la novela Mensajero de los dioses (2017), de José E. Muratti Toro, va por otro lado. Se trata de volver sobre los conceptos de raza y mirar hacia el pasado indígena de la isla de Borikén, “descubierta” para el mundo hispánico por el Almirante Cristóbal Colón un 19 de noviembre de 1493, hace exactamente 525 años. La minoría y el margen indígena aquí fue aniquilado en el siglo XVI después del impacto de a Conquista.

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alt“Tell me, you still putting chinamen in jail for spitting in the laundry?”

Roman Polansky, Chinatown

En el diario vivir de los inmigrantes se identifican situaciones en las que estos padecen diversas formas de maltrato y discriminación, las cuales son reproducidas por el Estado y por la sociedad. (Nina, 397). Los artista y los escritores, como integrantes de la sociedad, no están exentos de representar en sus obras artísticas ese mismo discrimen. En la mayoría de los casos se puede argumentar que ese discrimen manifestado por los integrantes de la sociedad o por los artistas es uno consciente, pero existen los casos de los autores que sus obras reflejan prejuicios a raíz de su subconsciente.

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En el marco del XIII Encuentro Internacional de Escritoras en honor a Fátima Mernissi y en el reinado de Marruecos, y como evento inaugural, se presentó una exposición de pintura de rostros de mujeres titulado: Anónimas. La artista nacida en Colombia en 1956, es la creadora de tan interesante acontecimiento. Una mujer pequeña grita al mundo con un voz poderosa y de colores, su modo de sacar del anonimato a tantos rostros con la mueca del espanto, otros con la curiosidad de encontrarse vivas en un mundo de códigos desconocidos.

Caminé junto a Patricia el largo camino de callejuelas y avenidas que nos conducirían al Palacio de Bellas Artes de Tetuán, ciudad que inauguraba el Encuentro. Como era de adivinar cuando dos mujeres curiosas y parlanchinas se juntan, nos perdimos. La nobleza de tres jóvenes árabes con apariencia nebulosa pero gentiles hasta más no poder, nos caminaron paso a paso por aquellas calles lluviosas. Yo acompañaba a Patricia a desmontar su exhibición que había servido de protagonista a la Gran Apertura que había tenido lugar algunas noches anteriores.

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alta shelf with two books... dictionary… / talking books…

Victor Hernández Cruz

Existe una dimensión del legado de Schomburg: la Bibliofilia…

Compraba libros raros en París, Londres, La Habana, Madrid,

Hamburgo y Estados Unidos.

Ada Myriam Felicé Soto

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alt[Nota editorial: palabras vertidas por el autor, en ocasión de la presentación de la novela El Nazareno (Mención de Honor, Pen de Puerto Rico, Internacional, 2018, en el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, 22 de mayo de 2018.]

El abogado y escritor Daniel Nina me invitó a presentar esta noche, ante este ilustre foro de abogados, abogadas y amigos, su segunda novela, El nazareno. Lo que significa un gran honor y un enorme reto. Un honor porque se trata del pedido del hermano, de un letrado libre y soberano. Y es un reto porque no es fácil, entre hermanos y escritores, comentar con honradez y juicio crítico, la obra del otro.

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altPero el título [You Have to See in Blue] lleva implícito el mensaje: por atezada que

sea la piel, la cultura, la autoridad y la ley son

las del ‘demonio de ojos azules,’ como lo habría llamado Malcom X.

Lucy R. Lipard

I Festival de Cine Internacional, Toledo, Ohio

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[Nota Editorial: palabras vertidas por la autora de este artículo, en ocasión de presentar durante el mes de noviembre la novela Tu rostro en la memoria de Rubis Marilia Camacho, en Manatí, Puerto Rico. Por el valor literario de la novela, publicamos de forma íntegra la presentación].

Comencé a leer Tu Rostro En La Memoria la misma noche que lo recibí. Devoré los primeros capítulos con la intención de no acostarme hasta que lo terminara, pero me encontré con dos factores que obstaculizaron mi deseo: el cansancio por un día complicado y la confusión que me producían los nombres de una época tan antigua. Decidí que, al otro día, dibujaría un árbol genealógico para recordar quién era el padre de quién, el maestro o el tío de quién, y un mapa para refrescar la composición geográfica donde se desarrolla la trama.

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“llegando a mí paso a paso en treguas de mar

al marullo final desnuda como niña de papel”

-Al otro lado, el puente, de Ana M. Fuster

Entre luces con Ana María Fuster Lavín

“llegando a mí paso a paso en treguas de mar

al marullo final desnuda como niña de papel”

-Al otro lado, el puente, de Ana M. Fuster

Ana María Fuster Lavín nació en San Juan, Puerto Rico (1967). Se concentró en música y Estudios Hispánicos en la UPR-Río Piedras. Además, de ser escritora, es editora, correctora, redactora de textos escolares, coordinadora de balompié infanto-juvenil y columnista de prensa cultural. Ha ganado diversos premios en ensayo, cuento y poesía. Sus escritos han sido publicados y traducidos al inglés, francés, portugués, danés e italiano. Fue invitada especial por Syracuse University, para ofrecer un recital bilingüe y publicado en su revista Corresponding Voices, además ha participado en lecturas de cuentos y poesía en España, México, República Dominicana. Fue coeditora junto a Uberto Stabile de (Per)versiones desde el paraíso, antología de poesía puertorriqueña de entresiglos (Rev. Aullido, España, 2005). Su obra está incluida en distintas antologías puertorriqueñas e internacionales en poesía, narrativa y ensayo. Ha publicado: Verdades caprichosas (2002), cuentos, premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña. Réquiem (2005), novela cuentada, premio del PEN Club de Puerto Rico. El libro de las sombras 2006), poemario, premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña. Leyendas de misterio (Ed. Alfaguara infantil, 2006), cuentos infantiles. Bocetos de una ciudad silente (2007), cuentos; El cuerpo del delito (2009), El Eróscopo: daños colaterales de la poesía (2010) y Tras la sombra de la Luna (2011), poemarios; la novela, (In)somnio (2012); libro de cuentos breves y microcuentos, Carnaval de Sangre (Ed. EDP University, 2015); la novela, Mariposas negras (2016); y, recientemente, publicó los poemarios Última estación, Necrópolis (2018) y Al otro lado, el puente (2018).

IM: Tus versos nos toman de la mano, o por los dedos de la mano, por un camino cegador: la locura del poema, la locura del poeta o, simplemente, la locura. Una locura que dialoga con todos tus poemas, en especial, en cierto aspecto, con tu primer poemario, El libro de las sombras, donde nos encontramos con tu ventana y ese colorido conjunto que te identifica: el amarillo ámbar, el azul del mar, la mariposa, los pétalos, la ventana; y, que resurgen en “Al otro lado, el puente” con novel fulgor, furia, pasión: ¿intratexto del desdoblamiento de la voz poética, de ese “yo” que se encuentra y desencuentra?

AMFL: Pienso que, a pesar de matices, intenciones y el camino recorrido de aprendizaje literario y experiencias de vida, de alguna manera se comunican los poemarios. El libro de las sombras, el primer poemario que publiqué (había escrito tres anteriormente que nunca publiqué y que no haré), podría acariciar desde el pasado, desde el extremo de otra ventana o puente a este nuevo poemario, soy la misma persona, pero con muchos años más a cuestas, se llevarán más de doce años. El tema de la locura, de la soledad, del dolor de la muerte de etapas de la vida, pero siempre presente la esperanza de construir, de reconstruirse, de la palabra (en términos del acto de escribir) como horizonte y salvación. El estilo es muy distinto entre ambos poemarios, pero el puente siempre es el mismo. Al otro lado, el puente es mucho más intimista, personal, sensorial y, a la vez, mucho más trabajado que El libro de las sombras. En fin, que El libro de las sombras es abierto, un macromundo, y Al otro lado, el puente, es cerrado, es mi mundo personal desnudo ante el lector.

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