La felisidá del ombre concreto de Marx, obiamente no era la felisidá de sus ijos qe murieron de miseria. La felisidá del ombre concreto de Marx sí era su trabajo imbestigando i escribiendo. I no estaba bien Lasalle, con todo su libraco sobre Eráclito; no estaban bien Kropotkin ni Proudhon, con su balor i su dedicasión feasientes. La felisidá del ombre concreto sí era la lucha obrera de miyones de anónimos, sí era el martirolojio de sus líderes, el sacrifisio de sus éroes.

Leer más...

Todo escritor sabe qe miente. Porqe la escritura es una mentira. Es la mentira: otra mentira de la berdá. La berdá sige siendo siempre otra cosa, esa otra cosa qe no se escribe, qe no se deja escribir. Todo lo escrito la oculta, buscándola: Siendo su búsqeda. La búsqeda de la berdá no es la berdá.

Leer más...

ABRO cualesqiera dos textos de las últimas décadas, i se desprende ese fantasma: el miedo. Estamos enfrentándonos con el terser milenio. Se agota el siglo beinte, de tantos auspisios. La peqeña burgesía literada a obtado por los santos i la siensia fixión. Cuando Lezama i Borges imbentaron eras imajinarias e importaron de todos los altares derrotados por los imperios (menos, abrá qe conseder, de los propios) todas las efijies caídas supliéndole una eráldica al mundo de los sueños qe proyegtaban (Borges i Lezama an digtado nuestro sine latinomericano sin cámaras); jamás imajinaron qe trabajaban para cobardes.

Leer más...

Leí mui rápido en mis primeros años, tenía mucha prisa por conoserlo todo. Correjida esa falta de cultura (qe desespera), empesaré de nuebo en mi segundo sentenario. No condenarme por una culpa doble, la de no aber leído i aber desleído luego, me condena sufisiente con la primera a leer entonses. Si todabía puedo deribar de mí mismo lo derribado en su primera imposisión.

Leer más...

Entonses: no existimos. Bien. Bamos a asebtar esa ipótesis terrible. Porqe no existimos en los testos de Alfonso Reyes, diplomático i todo, de Alejo Carpentier, musicólogo antiyano, o los discursos de Fidel, tan inspirado por Albizu. Pero este no es mi ensayo La Ausensia de Puertorrico, en donde ban enumerados todos esos fantasmas de referensias donde debiéramos estar i, májicamente, aparesemos briyando por nuestra ausensia. Aqí asebto asumir 'la berdá' de nuestra inexistensia.

Leer más...

Seda este tipo guapo, una de las personas más qeridas para mí entre todos los seres umanos, sobretodo entre puertorriqeños, qe me a sido regalado conoser en mi precaria. Congero, chébre, pero una clase e jente qe asen la patria dulse. Riqi Seda, mi pana qerido, el primer niuyorrican qe me enseñó, en plena plasa de riopiedras, a las 2 de la mañana, unas nabidades, sin aber ido, nuebayor. Descojonao de emosión, yorando de la risa, se mobía frente al banco de semento señalando el lechón, los safacones prendíos, el relajo i la bitrola, el gindalejo de bombiyas, i la risa de los yantos de 'los de ayá' en la nochebuena entre la niebe a como sea, en puertorriqeño.

Leer más...

Para desarticular ai qe articular primero; así como lo oyen, triste i todo. Antes de artografiar como grafío arto, trabajé de proofreader ('corrector de pruebas [para impresión]') i estudié linguística i barios idiomas. (Usar íes corridas [u otras cópulas] es un recurso retórico yamado 'polisíndeton', i no un error i no malgusto como cren los qe no isieron la asignasión completa; p.e.). I antes de escribir comoqiera, pragtiqé las correxiones artopédicas terribles; antes del berso libre, el medido; antes del rebolusionismo, el absurdo.

Leer más...

Cuando soi un siudadano (cuando ejecuto una agtibidá espesífica, escribir esto, por ejemplo), cuando soi un yo, cuando tengo un nombre; derogo mi autoridá. Esto es, cuando asumo mi indibiduasión sosietaria. La autoridá (como se be claramente en Acueductos o dirijiéndonos a un guardia uniformado) tiene un caragter plural otrificado. Yo mismo no puedo ser mi autoridá, demuestra el Hamlet de Hostos: yo mismo no puedo ser mi control, o en griego, mi medida.

Leer más...

Más artículos...