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La Asamblea Nacional Constituyente y Venezuela

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alt(San Juan, 1:00 p.m.) Una perspectiva marxista revolucionaria de la actual crisis política en la República Bolivariana de Venezuela debe tener por norte la lucha por una alternativa conveniente a los intereses de la clase trabajadora, que la haga protagonista de los acontecimientos y no convidada de piedra de las decisiones de otros sectores sociales.

Solo así se crearán las condiciones para una salida real de la crisis, derrotando la intromisión imperialista y el sabotaje económico de la burguesía de gobierno y oposición, junto al castigo que merece la corrupción generalizada que socava al Proceso Bolivariano por dentro.

Una alternativa obrera, popular y socialista, reivindicando para sí lo mejor de las conquistas sociales y políticas alcanzadas bajo la conducción de Hugo Chávez, debe tener la suficiente independencia y capacidad crítica para señalar los errores evidentes de la conducción del presidente Nicolás Maduro.

Crítica que no puede conducir al grave error de convertirse en tontos útiles del proyecto golpista propiciado por Estados Unidos, la OEA, Almagro y la derecha venezolana nucleada en la MUD disfrazado de “salida democrática”.

No es fácil lograr ese equilibrio político, pero es lo que hay que intentar para salvar lo mejor de la Revolución Bolivariana profundizándola en su carácter democrático, popular y socialista. Oponerse al golpe derechista contra Maduro, no puede implicar callar las críticas, pues el debate se trata de cómo salvar al Proceso Bolivariano, de modo que no se repita la historia de los golpes: contra Perón, Arbenz, Allende, y tantos otros procesos truncados sangrientamente por el imperialismo yanqui y las oligarquías nacionales.

La crisis venezolana es un aspecto de la gran crisis del sistema capitalista mundial.

1. La crisis política que se abate sobre la República Bolivariana de Venezuela solo puede ser explicada cabalmente en el marco de la gran crisis económica y civilizatoria del mundo capitalista globalizado.

2. La gran crisis capitalista iniciada en 2008, que no ha sido superada, ha pegado un nuevo salto con la crisis de los precios de las materias primas y el aumento de las tasas de interés, que drenan mucha más riqueza hacia los centros de poder económico imperialista del mundo.

3. El efecto particular de dicha situación en América Latina, en general, y en Venezuela en particular, es la espectacular caída de los precios de las exportaciones, principalmente del petróleo, con la consiguiente crisis del ingreso nacional, del presupuesto público y de los gobiernos "progresistas" o "populistas" antineoliberales, que habían basado sus programas sociales en el financiamiento que proporcionaban los buenos precios de los "comodities", sin cambiar sustancialmente el sistema económico capitalista mono exportador, sin tomar verdaderas medidas socialistas.

Existe una ofensiva política mundial de la burguesía y la derecha

4. La creciente crisis capitalista internacional ha desatado una ofensiva de la burguesía y sus partidos políticos de derecha y extrema derecha en todo el mundo, con el objetivo de tomar para sí la cada vez menor renta nacional, asestando derrotas económicas, sociales y políticas a los sectores obreros y populares, liquidando los espacios y programas sociales conquistados en los 15 años anteriores.

5. En Venezuela es donde esa lucha de clases y esa ofensiva de la derecha se juega a fondo, por haber sido la cabeza política del proceso de cambios antineoliberales en todo el continente, bajo la conducción del comandante Hugo Chávez. La muerte sospechosa de Chávez alentó a la derecha que creyó llegada su hora. Fueron alentados por los golpes de estado contra Rousseff, Lugo y Zelaya, y la victoria electoral de Macri en Argentina. Por eso, el imperialismo norteamericano, sus títeres en la región y sus poderosos medios de comunicación, han puesto todo su empeño en desprestigiar y derrotar el Proceso Bolivariano a partir de un golpe de estado contra el presidente Nicolás Maduro.

El plan del imperialismo yanqui y la burguesía es un golpe de estado contra Maduro.

6. La política de la derecha consiste en dar apariencia "democrática" al golpe de estado que promueve contra Maduro desde el primer día de su mandato. Para ello pretende apoyarse en un organismo como la OEA, donde la mayoría de los gobiernos son fieles sirvientes del imperialismo yanqui. Su consigna para sacar a Maduro ha ido variando, el año pasado era el Referendo Revocatorio, en este momento es Elecciones Ya. El objetivo es que maduro no culmine su período presidencial.

La crisis del gobierno de Maduro: respuestas erradas a ofensiva de la derecha

7. La profunda crisis política del gobierno de Nicolás Maduro se debe a dos motivos relacionados y complementarios: Por un lado, un real plan fraguado y financiado por Estados Unidos y la derecha nucleada en el MUD, para producir un golpe de estado que le impida cumplir sus mandato en 2018, e imponer un gobierno de transición (hacia la derecha); Por otro lado, Maduro se debilita por su incapacidad para profundizar el Proceso Bolivariano en el único sentido que le permitiría salvarse, es decir medidas realmente socialistas. El gobierno de Maduro, como todos los reformistas, cree que su salvación está en la negociación con la derecha para una transición pactada, pero ésta, una y otra vez le patea el tablero y le escupe la mano.

8. Al controlar burocráticamente, tanto al movimiento obrero y al poder comunal, el gobierno ha debilitado su propia base social. El gobierno de Maduro se desacredita al ser incapaz de resolver el problema del abastecimiento de alimentos y medicinas por sostener el absurdo sistema capitalista de importación de alimentos y productos básicos entregando multimillonarias divisas al sector privado, que luego fuga capitales, acapara y sabotea la economía.

Solo caben dos alternativas: o triunfa el golpe de derechas o se profundiza la revolución.

9. La gravedad de la crisis política en Venezuela sólo puede resolverse en uno de dos sentidos: o triunfa la derecha derrocando a Maduro para imponer un régimen represivo y antipopular; o se profundiza en un sentido realmente socialista, empezando por impulsar la movilización independiente de la clase trabajadora, y pasando a tomar medidas de corte socialista como: el control estatal del comercio exterior, la nacionalización de la banca, la investigación, juzgamiento y castigo de los corruptos del gobierno y la oposición que se han apropiado de miles de millones de dólares del estado.

La falsa salida “democrática” que quiere la derecha

10. Algunos sectores desde la izquierda venezolana, muchos de los cuales fueron dirigentes del Proceso Bolivariano junto a Chávez, están atrapados en un formalismo institucional, alegando que la salida a la crisis es "democrática", y acaban avalando la propuesta del MUD de elecciones inmediatas y repudiando la salida de la Asamblea Constituyente propuesta por Maduro. Esa política es un error porque debilita el papel que podría jugar la clase trabajadora en una salida política por la izquierda, y porque lleva agua al molino de la derecha, que es la que espera asumir el poder tras la caída de Maduro, y que cuando gobierne en su ofensiva represiva no va a distinguir entre "maduristas" y "chavistas críticos".

Usar la Asamblea Constituyente para fortalecer una alternativa obrera y socialista.

11. Hay que romper el impasse por la izquierda, en una alternativa en la que los sectores populares, comunales y la clase obrera no se conviertan en agentes pasivos mientras los partidos de la derecha se apoderan del estado y liquidan las conquistas del Proceso Bolivariano. En ese sentido, como lo ha dicho el dirigente sindical trotskista venezolano, Stalin Pérez, la Asamblea Constituyente propuesta por el gobierno es un instrumento más útil a la clase trabajadora, a la que sus representantes pueden ir con propuestas concretas para dar un nuevo impulso al Proceso Bolivariano, incluyendo verdaderas medidas socialistas que el gobierno de Maduro no se ha atrevido a tomar.

12. Stalin Pérez, dirigente sindical trotskista de la organización Liga Unitaria Chavista Socialista (LUCHAS), ha dicho sobre la Asamblea Nacional Constituyente (ANC): "Por sí sola, no es una solución. Ésta debe ser acompañada por un conjunto de propuestas y medidas de emergencia económica que solucionen el problema de la escasez, desabastecimiento, altos precios, poder adquisitivo del salario. Y a la par, sí, hay que abordar el problema de la crisis política... En este sentido, la ANC, puede ser un instrumento que sirva para abrir el espacio de debate que ahora no existe... Es de suponer que los diputados neoliberales y/o socialdemócratas, irían a proponer sus medidas de acuerdo a su concepción. Los trabajadores, el resto de los sectores populares harían las propuestas que ellos crean que resuelven sus problemas reales y nosotros los socialistas propondríamos medidas para de verdad ir a un verdadero tránsito al socialismo... Por estas razones, independientemente del motivo por el cual el Presidente Maduro la haya convocado, nosotros aceptamos el reto y saldremos a batirnos por la ANC y porque en ella sean electos los diputados por las bases y no por cúpulas".