Julia Keleher y la clausura del Departamento de Educación

alt(San Juan, 9:00 a.m.) En días recientes, en lo que va de mes de agosto, la única noticia del gobierno que escuchamos es cómo le va a la secretaria de educación, Julia Keleher, en su primer año académico en propiedad. La secretaria Keleher, ofrece conferencias de prensa diaria, donde en unas despotrica contra algunos sectores, incluyendo El Post Antillano, y en otras se contradice y pide excusas. Ha sido un ejercicio muy interesante de impetuosidad no controlada, muy dialéctica, pero sobre todas las cosas, promoviendo de forma consistente y silente el cierre de la principal agencia del gobierno de Puerto Rico.

A principios de la década del 2000, Puerto Rico contaba con cerca de un millón de estudiantes en el sistema público escolar del país. Hoy, en la cuarta cifra que provee la secretaria en menos de 48 horas, sólo quedan matriculados y asistiendo a clases 259 mil estudiantes. En otras palabras, la baja en la matricula está haciendo cada día más inoperante al sistema de educación, el cual, es un derecho constitucional en Puerto Rico.

Pero la secretaria Keleher nos habla de lo que ha a hacer, ante la falta de estudiantes, y una reducción dramática de 1500 escuelas, hace una década a casi 900 escuelas operando en el día de hoy. En otras palabras, cuando sólo sean 300 escuelas y 150 mil estudiantes, entonces, podrá darse la posibilidad de que sub-contratar el servicio educativo, tipo chárter o bajo el modelo de la privatización del servicio y no de los activos, sea la solución.

Lo interesante es que Keleher es parte de una larga tradición de las administraciones de turno, salvo la pasada administración bajo la gobernación de Alejandro García Padilla y el secretario Rafael Román, que continua sin promover el reclutamiento de estudiantes al inicio del semestre escolar. Educación es el único sistema de servicio directo a la población que no ofrece sus servicios. Se torna en un secreto la existencia de la propia escuela de su localidad. Por lo tanto, lo único que nos explica la secretaria Keleher, diariamente, es que no hay estudiantes. En esta medida, ella administra el cierre del sistema.

Lo curioso es que tampoco hay oposición a lo que ella hace, y esto me parece más interesante. Por un lado, salvo la Asociación de Maestros, cuya existencia depende en parte de la matrícula de maestros asociados, el resto de los sindicatos que asumen la voz del magisterio, realmente hablando no son hoy representativos de personas asociadas. Esto es algo que nadie quiere aceptar o decir en público, pero mucho de los sindicatos/uniones o asociaciones bonafide, son representativas de la persona que está frente al micrófono, pero no de cientos de maestros. La mayoría de los maestros hoy, no están afiliados a ningún gremio.

Pero otro lado, los mayores detractores del sistema de educación público en Puerto Rico son las propias clases medias y pudientes que salvo el servicio que ofrece la escuela superior de la UPR (UHS) o CROEM, las escuelas especializadas, no existe apoyo a la escuela de la comunidad. El apoyo es a la educación privada, pese a que muchas de ellas son escuelas de muy pobre calidad.

Finalmente, la pérdida poblacional, por falta de nacimiento o retención de la población en el país, también incide en el problema. Ahora bien, la secretaria Keleher podría desarrollar una campaña para atraer a boricuas en los EE.UU. a estudiar en Puerto Rico. A fin de cuentas, de los 10 mejores resultados en promedio/aprovechamiento de las pruebas de admisión a la universidad, vienen de la escuela pública. El 60 por ciento de los estudiantes en el sistema de la Universidad de Puerto Rico, vienen de la escuela pública; en las universidades privadas, sube a casi un 80 o 90 por ciento, dependiendo de la institución.

Por lo tanto, Keleher, el mejor activo en sus manos hoy, son los edificios, los currículos y los docentes que usted administra. Utilícelos correctamente. Le hemos conferido ese mandado. ¡Acción!