¿Por qué hay escasez de medicamentos en Puerto Rico?


(San Juan, 1:00 p.m.) Puerto Rico es un territorio no incorporado de Estados Unidos. En uno de los 23 caso insulares decididos desde el 1901 al 1922 que establecieron la relación entre Estados Unidos y los territorios adquiridos al finalizar la Guerra Hispano American se indica que, "Puerto Rico pertenece a, pero no es parte de Estados Unidos”. Una expresión insólita, inexplicable y basada totalmente en poderes coloniales. Desde el final de la Guerra Hispano-americana Puerto Rico permanece bajo los poderes plenarios del Congreso norteamericano. Estados Unidos nos otorgó la ciudadanía norteamericana en el 1917, pero sin promesa o compromiso alguno de que llegaríamos a ser un estado en el futuro.

Por tanto, todo lo que ocurra en Puerto Rico le compete resolverlo al Congreso norteamericano. En consecuencia Estados Unidos está obligado a ayudar a Puerto Rico ante la crisis fiscal y la destrucción provocada por el Huracán María. No solo como una ayuda humanitaria, sino que al ser los puertorriqueños ciudadanos americanos el Congreso tiene el deber y la obligación de ayudarnos A salir de estas dos calamidades.

Pero el territorio de Puerto Rico, además de ser atractivo para el turismo norteamericano, como colonia posee otros activos que resultan ser muy interesantes.

En Puerto Rico tenemos alrededor de 80 compañías manufactureras de medicamentos y dispositivos médicos. De esas 80 compañías, 17 son manufactureras de medicamentos y están localizadas entre otros en los pueblos de Jayuya, Guayama, Barceloneta, Humacao y Carolina. Esos pueblos han sido devastados por el Huracán María. En esos y casi la totalidad de los pueblos de Puerto Rico no existe electricidad, ni agua, ni teléfonos fijos o celulares y menos internet. Las vías terrestres están maltrechas y llenas de escombros. A muchos de esos pueblos no les ha llegado ayuda local o federal tal como agua, alimentos, ropa u otros.

Los medicamentos manufacturados en Puerto Rico son exportados a Estados Unidos para el consumo local y para exportación a nivel mundial, incluyendo a Puerto Rico. El reingreso de los medicamentos a la Isla utilizando embarcaciones norteamericanas regidas por las leyes de cabotaje hace que los medicamentos sean más caros en Puerto Rico que en cualquier lugar del mundo. Las otras manufactureras producen marcapasos, defribiladores cardíacos, válvulas cardíacas y otros productos médicos.

Las compañías farmacéuticas están agrupadas bajo lo que se conoce como PIA (Pharmacy Industries Association). Estas compañías son muy poderosas económicamente; obviamente, sus accionistas están para ganar dinero. Recientemente el New York Times publicó que se anticipa que habrá escasez de medicamentos en Estados Unidos y que la población norteamericana se verá afectada. El Comisionado del FDA (Food and Drug Administration) Scott Gottlieb le comunicó al Congreso que algunos de esos productos son críticos para la salud de los norteamericanos y una falta de acceso a esos medicamentos pudiera tener consecuencias significativas en la salud pública. El martes 3 de octubre de 2017, representantes del Departamento de Salud Federal y de FEMA se reunieron con líderes de la industria farmacéutica para discutir el problema. Súbitamente el desastre que provocó el Huracán María en Puerto Rico se estará convirtiendo en un desastre para Estados Unidos.

Este peligro de escasez de medicamentos en Estados Unidos propiciará que PIA y otros manufactureros reclamen que se restituya la energía eléctrica, el agua, las comunicaciones telefónicas y terrestres en Puerto Rico de forma que la producción de medicamentos pueda continuar ininterrumpidamente lo más pronto posible. Obviamente, esto afecta a las compañías del país capitalista por excelencia del mundo. De igual forma, se afectan los accionistas que invierten con fines de lucro en esas compañías. Esto conducirá a que el Congreso norteamericano, que tiene control absoluto de lo que ocurre en la Isla, aumente y acelere la ayuda que le ha estado brindando a su territorio.

Puerto Rico necesita la ayuda de Estados Unidos para restituir la economía de la Isla, pero al mismo tiempo contribuyendo a mejorar la economía de Estados Unidos, colonizador por excelencia. Algo bueno habrá contribuido Puerto Rico a la economía de las farmacéuticas norteamericanas establecidas en nuestro país. Pudiéramos decir que esta es una versión adicional de la venganza del colonizado. La venganza original del colonizado es emigrar al país colonizador. Algo parecido les ha ocurrido a los países europeos que se convirtieron en imperios después del descubrimiento de América.

Y ¿Saben qué? El Coquí no ha cesado de cantar.